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Aerotermia con Radiadores Existentes: ¿Es Posible y Cómo?

21 min de lectura Guia completa

Escrito por el Equipo editorial de EnergíaBarata — Contenido divulgativo sobre energía y ahorro en el hogar, elaborado a partir de fuentes oficiales.

Introduccion a la Aerotermia y Radiadores Existentes

¿Sabías que puedes transformar tu sistema de calefacción actual a aerotermia sin necesidad de cambiarlo todo? La aerotermia, aunque suena como una tecnología futurista, ya está aquí, y lo mejor es que puede adaptarse a los radiadores que ya tienes en casa. Vamos a desglosar cómo funciona esto y qué beneficios puedes obtener al hacer este cambio. Un buen amigo mío, que vive en un piso de dos habitaciones, decidió dar el paso y la diferencia en su factura fue notable en cuestión de meses. Para mas informacion, consulta nuestra guia sobre Opiniones reales sobre aerotermia en España: ¿Merece la p....

La aerotermia aprovecha la energía del aire para calentar o enfriar tu hogar. A diferencia de sistemas tradicionales que dependen de combustibles fósiles, la aerotermia utiliza una bomba de calor que extrae calor del aire exterior, incluso en días fríos, para calentar tu casa. Esto la convierte en una opción no solo más ecológica, sino también más económica a largo plazo. Pero, ¿qué pasa con esos radiadores que ya tienes? Vamos a descubrirlo.

La pregunta del millón es si realmente se puede montar este sistema sin tener que reemplazar la instalación existente. La respuesta es: sí, pero hay matices. No todos los radiadores son adecuados para funcionar con aerotermia, y aquí es donde entra el análisis técnico. ¿Te imaginas poder calentar tu hogar de forma eficiente sin tener que hacer una gran inversión inicial? Pues bien, sigamos adelante.

¿Cómo Funciona la Aerotermia con Radiadores?

La aerotermia se basa en el principio de conservación de la energía, que establece que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. En este caso, la bomba de calor toma calor del aire exterior y lo transfiere a tu sistema de calefacción. Si tienes radiadores, estos deben estar diseñados para trabajar con temperaturas de agua más bajas que los sistemas de calefacción tradicionales. Por lo general, los radiadores antiguos funcionan a temperaturas de entre 70-80 grados Celsius, mientras que la aerotermia opera eficientemente entre 35-55 grados Celsius.

Esto significa que, si tus radiadores son relativamente modernos y no muy pequeños, existe una buena posibilidad de que puedan funcionar sin problemas. La clave está en dimensionar correctamente la bomba de calor. Si la bomba es demasiado pequeña, no calentará adecuadamente el espacio. Si es demasiado grande, será ineficiente y esto se traducirá en un gasto energético innecesario. Descubre mas en nuestro articulo sobre Bomba de Calor o Caldera de Gas: ¿Qué Opción Conviene Rea....

Aquí conviene mirar las características de cada hogar. Un piso bien aislado puede mantener el calor más tiempo y necesitar menos energía. Por lo tanto, si te planteas la opción de la aerotermia, asegúrate de que tu casa esté bien aislada para maximizar los beneficios de la instalación.

Ventajas de Usar Aerotermia con Radiadores Existentes

Las ventajas de cambiar a aerotermia son múltiples. Primero, la reducción de la factura de la luz. Con un sistema de aerotermia adecuadamente dimensionado, podrías reducir tus gastos en calefacción en un 30-50%. Esto es algo que a todos nos gusta escuchar, ¿verdad? Además, al utilizar una fuente de energía renovable, contribuyes a la reducción de emisiones de CO2, algo que todos deberíamos tener en cuenta hoy en día.

Otro punto a favor es la versatilidad del sistema. Puedes utilizar la aerotermia no solo para calefacción, sino también para refrigeración en verano. Esto te da un sistema todo en uno, lo que te ahorra el coste y el espacio de tener dos instalaciones separadas. ¿Quién no querría eso en su hogar? Automatiza tu hogar con nuestras soluciones de domotica para el hogar.

Además, los mantenimientos son relativamente bajos en comparación con calderas de gas o sistemas de calefacción a base de combustible. Así que, si eres de los que no les gusta estar llamando al técnico cada poco tiempo, la aerotermia es una opción que deberías considerar. Pero, ojo, siempre hay que hacer una revisión anual, eso sí. Tambien te recomendamos leer sobre Caldera de Condensación vs Aerotermia: Comparativa Comple....

Costes y Ahorros Asociados

Ahora, hablemos de los números. La instalación de un sistema de aerotermia puede costar entre 7,000 y 15,000 euros, dependiendo de la complejidad del sistema y de la potencia necesaria. Esto puede parecer un desembolso considerable, pero piensa en los ahorros a largo plazo. Según datos de la Asociación Española de Energía Geotérmica, el retorno de la inversión se puede ver en un plazo de entre 5 y 7 años.

Por poner un ejemplo, una familia que gasta actualmente 1,200 euros al año en calefacción, podría reducir su gasto a unos 600 euros después de hacer la instalación correspondiente. Eso significa que en menos de 7 años, ya habrías recuperado lo invertido. Pero hay más. Si consideras que el coste de la electricidad puede subir, la aerotermia se presenta como una alternativa estable y predecible.

Además, no olvidemos las subvenciones y ayudas que existen a nivel nacional y local. En el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se contemplan ayudas para este tipo de instalaciones, así que no dudes en informarte sobre lo que puedes solicitar. Esta es una manera excelente de reducir aún más la inversión inicial.

Tipo de SistemaCoste de Instalación (euros)Ahorro Anual Estimado (euros)Retorno de Inversión (años)
Aerotermia7,000 - 15,000600 - 9005 - 7
Calefacción de Gas3,000 - 6,000300 - 5006 - 10
Calefacción Eléctrica2,500 - 5,000400 - 6004 - 8

Consideraciones Técnicas Antes de la Instalación

Antes de lanzarte a la piscina con la aerotermia, hay una serie de consideraciones técnicas que deberías tener en cuenta. Primero, la ubicación de la bomba. Debe estar en un espacio ventilado y sin obstrucciones. Además, la distancia entre la bomba de calor y los radiadores también juega un papel decisivo en la eficiencia del sistema. No dudes en consultar a un técnico especializado para que evalúe tu caso concreto.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tipo de radiadores que tienes. Si son muy pequeños, quizás necesites añadir algunos más grandes o incluso considerar la instalación de suelo radiante, que funciona a temperaturas más bajas y es ideal para sistemas de aerotermia.

No olvides la normativa vigente. En España, existen regulaciones que fomentan el uso de energías renovables. Asegúrate de que tu instalación cumpla con la normativa local para evitar futuros problemas. La verdad es que esto puede hacer que el proceso sea más largo, pero al final, compensa si quieres que tu inversión sea segura.

Instalación y Mantenimiento de un Sistema de Aerotermia

La instalación de un sistema de aerotermia no es un proceso que puedas hacer tú mismo. Necesitas a profesionales cualificados que conozcan bien el sistema. Ellos se encargarán de dimensionar correctamente la bomba de calor y de realizar todas las conexiones necesarias. Además, un buen técnico también podrá aconsejarte sobre el tipo de radiadores que mejor se adaptan a tus necesidades.

Una vez instalado, el mantenimiento también es clave. Como mencionamos anteriormente, un mantenimiento anual es indispensable. Esto no solo alargará la vida útil de tu equipo, sino que también garantizará que esté funcionando de manera eficiente. No te olvides de limpiar los filtros y revisar la presión del sistema, ya que esto puede influir en su rendimiento.

Cuando hablo con mis clientes, siempre les digo: 'Tu instalación de aerotermia no es solo un gasto, es una inversión en tu calidad de vida'. Recuerda que el confort térmico en tu hogar es lo más importante.

Conclusiones y Recomendaciones

Así que, ya lo sabes; la aerotermia con radiadores existentes es no solo posible, sino también una opción muy eficiente y rentable si se realiza correctamente. Si tienes radiadores que pueden adaptarse a este sistema y estás dispuesto a hacer una pequeña inversión inicial, los beneficios a largo plazo son claros.

Te recomiendo que contactes a un profesional para que te ayude a evaluar tu caso específico. Ellos te podrán indicar si tu instalación actual es apta o si sería mejor considerar otros sistemas. Y recuerda, siempre es mejor informarse y comparar opciones antes de tomar decisiones importantes. Si te convence, míralo aquí.

Así que, ¿qué esperas? La aerotermia podría ser la solución que estabas buscando para reducir tu factura de energía y hacer tu hogar más sostenible. ¡Vamos a darle vida a ese sistema de calefacción!

Respuesta rápida: sí, con condiciones (y estas son)

La respuesta en cuatro líneas

Sí, una bomba de calor aerotérmica funciona con los radiadores que ya tienes, pero solo si esos radiadores entregan la potencia que pide cada estancia con agua a 45-55 °C en vez de los 70-80 °C que usaba la caldera. Un radiador emite alrededor del 33-35 % de su potencia de catálogo cuando trabaja en régimen 45/40 °C, y en torno al 55 % en régimen 55/50 °C. Traducido: si tu instalación iba justa con la caldera, se quedará corta; si estaba sobredimensionada (lo normal en hierro fundido y en obra de los años 80 y 90), aguantará sin tocar un tornillo. Comprobarlo cuesta cero euros: baja la caldera a 50 °C durante dos o tres días fríos y mira si la casa llega a temperatura.

Ese resumen tapa el 80 % de los casos, pero la decisión real se juega en el 20 % restante. He revisado bastantes viviendas en las que el instalador prometió «se aprovecha todo» y luego, en enero, el salón se quedaba a 18 °C con la bomba de calor sudando a 58 °C de impulsión y un consumo eléctrico que no bajaba de los 200 € al mes. También he visto lo contrario: chalés de 1992 con radiadores de aluminio enormes que funcionan a 45 °C sin que nadie note el cambio, salvo en la factura. La diferencia entre un caso y otro no fue la marca del equipo. Fue un cálculo de veinte minutos que nadie hizo.

Antes de entrar en materia, sitúa tu vivienda en uno de estos cuatro escenarios. Te ahorrará leer lo que no te toca:

  • Escenario verde: radiadores de aluminio o de hierro fundido claramente grandes, vivienda con ventanas de doble acristalamiento y algo de aislamiento. Cambio directo, sin obra en emisores.
  • Escenario ámbar: radiadores de chapa tipo 11 o 21, del año de la caldera, ajustados al milímetro. Necesitarás ampliar elementos o sustituir dos o tres radiadores conflictivos (normalmente el salón y el dormitorio de la esquina norte).
  • Escenario rojo: vivienda anterior a 1980 sin reformar, radiadores pequeños, monotubo y ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico. Aquí la aerotermia sola no es el problema: el problema es la envolvente. Primero aísla, después cambia el generador.
  • Escenario mixto: quieres frío en verano en dos o tres habitaciones. Entonces la conversación deja de ser «radiadores sí o no» y pasa a ser «radiadores en las zonas de paso y fancoils donde quiero refrescar».

Un radiador no es un aparato digital que se enciende y se apaga: emite calor en proporción a la diferencia entre la temperatura media del agua que lleva dentro y la del aire de la habitación. Toda la discusión sobre aerotermia y radiadores existentes cabe dentro de esa única frase.

La temperatura de impulsión lo decide todo

Por qué la caldera va a 70-80 °C y la bomba de calor a 45-55 °C

Una caldera de gas quema combustible a más de 1.000 °C y no le cuesta nada llevar el agua a 75 °C. Su rendimiento apenas cambia entre 60 y 80 °C (en las de condensación mejora al bajar, porque condensa el vapor de los humos, pero la variación es de unos pocos puntos porcentuales). Una bomba de calor trabaja de otra forma: mueve calor desde el aire exterior hasta el agua del circuito, y cuanto mayor sea el salto entre esas dos temperaturas, más trabajo tiene que hacer el compresor. A 7 °C de aire exterior y 35 °C de agua, un equipo decente da un COP de 4,5 a 5. Ese mismo equipo, con el aire a 7 °C y el agua a 55 °C, se queda en 3,0-3,4. Y a 65 °C, en 2,2-2,6.

La regla práctica que uso con clientes es sencilla: cada grado que subes la impulsión te cuesta entre un 2 % y un 2,5 % de rendimiento. Diez grados de más son un 20-25 % más de factura eléctrica para el mismo confort. Por eso el objetivo de cualquier reforma sensata no es «que caliente», sino «que caliente a la temperatura más baja posible». Ahí es donde los radiadores existentes se convierten en el cuello de botella o en el mejor aliado.

Cuánto vale ese rendimiento en euros

Pongamos precios de 2026 en órdenes de magnitud. La electricidad doméstica, entre PVPC y ofertas de mercado libre, se mueve en una horquilla de 0,13 a 0,18 €/kWh con impuestos incluidos. El gas natural con la tarifa regulada ronda 0,085-0,105 €/kWh, también con impuestos. Con esas cifras:

  • Caldera de condensación con rendimiento estacional del 92 %: entre 0,092 y 0,114 € por cada kWh de calor útil entregado en casa.
  • Bomba de calor con SCOP 3,2 (régimen 55 °C): entre 0,041 y 0,056 € por kWh útil.
  • Bomba de calor con SCOP 4,2 (régimen 40-45 °C): entre 0,031 y 0,043 € por kWh útil.

Es decir, la aerotermia sale entre un 45 % y un 65 % más barata por unidad de calor, y la diferencia entre trabajar a 55 °C o a 45 °C se lleva unos 100-180 € al año en una vivienda que consuma 10.000 kWh térmicos de calefacción. Añade que si mantienes la caldera de gas como apoyo seguirás pagando el término fijo del gas, entre 10 y 14 € al mes según la tarifa y la comercializadora, unos 120-170 € anuales que hay que descontar del ahorro.

La tabla que deberías tener delante al pedir presupuesto

Régimen de agua (ida/retorno)Δt real con 21 °C de ambienteFactor sobre catálogo (Δt50)Potencia de un radiador de 1.500 WCOP orientativo a 7 °C exteriores
75/65 °C (caldera clásica)49 K0,971.460 WNo alcanzable con equipo estándar
65/57 °C (alta temperatura)40 K0,751.120 W2,2 - 2,6
55/50 °C31,5 K0,55820 W3,0 - 3,4
50/45 °C26,5 K0,44660 W3,4 - 3,8
45/40 °C21,5 K0,33500 W3,8 - 4,3
40/35 °C16,5 K0,24355 W4,3 - 4,8
35/30 °C (suelo radiante)11,5 K0,15220 W4,8 - 5,2

Fíjate en la fila de 45/40: ese radiador de 1.500 W del catálogo se queda en 500 W. No está roto ni es defectuoso; es física. Y fíjate también en que pasar de 55 a 45 °C te obliga a multiplicar por 1,65 la superficie de emisor. Ese es, resumido, el coste de la eficiencia.

Cómo comprobar si tus radiadores dan la potencia a baja temperatura

Este es el apartado que ningún comercial te va a explicar por teléfono. Lo puedes hacer tú en una tarde con una cinta métrica, el catálogo del fabricante y una calculadora. Son tres pasos y un ejemplo.

Paso 1: calcula la demanda real de cada estancia

La norma UNE-EN 12831 es la referencia para el cálculo de cargas térmicas, y un instalador serio la aplica habitación por habitación. Para una estimación de partida sirve la ratio de vatios por metro cuadrado según la época constructiva y el estado de la envolvente:

  • Vivienda anterior a 1980 sin reformar, ventanas simples: 80-110 W/m²
  • Vivienda de 1980 a 2006, doble acristalamiento antiguo: 55-80 W/m²
  • Vivienda con CTE 2006-2019: 40-55 W/m²
  • Vivienda con CTE 2019 o rehabilitación energética completa: 25-40 W/m²
  • Vivienda de consumo casi nulo o estándar Passivhaus: por debajo de 20 W/m²

Un salón de 24 m² en un piso de 1995 con doble acristalamiento pide, con esa regla, entre 1.300 y 1.900 W. Ajusta al alza si la estancia tiene dos fachadas expuestas, techos de más de 2,7 m o un ventanal grande orientado al norte, y a la baja si está entre viviendas calefactadas.

Hay un método mejor si tienes histórico de consumo: coge el gas consumido en el mes más frío del año pasado, réstale el consumo de agua caliente y cocina (mira un mes de verano), multiplica por el rendimiento de la caldera y divide entre las horas del mes y entre los grados-día. Sale la pérdida de calor real del edificio en vatios por kelvin, que es el dato de verdad. Una vivienda media española suele estar entre 180 y 400 W/K.

Paso 2: apunta la emisión nominal de cada radiador a Δt50

Todos los radiadores se ensayan según la norma EN 442 en régimen 75/65/20, lo que da un Δt de 50 K. Ese es el número que aparece en el catálogo. Si no conservas la documentación, estas referencias te sacan del apuro:

  • Aluminio, altura 600 mm: 130-160 W por elemento a Δt50. Altura 800 mm: 170-210 W.
  • Hierro fundido tipo columna, altura 600 mm: 100-130 W por elemento a Δt50.
  • Chapa de acero tipo 11 (un panel, una rejilla), 600 × 1.000 mm: 800-900 W.
  • Tipo 21 y 22 (dos paneles), 600 × 1.000 mm: 1.250-1.600 W.
  • Tipo 33 (tres paneles), 600 × 1.000 mm: 2.100-2.400 W.

Distinguir el tipo de un radiador de chapa es fácil: mira por arriba y cuenta los paneles de agua y las rejillas convectivas entre ellos. Cuantas más rejillas, más potencia y mejor comportamiento a baja temperatura, porque el convector aprovecha mejor el aire.

Paso 3: aplica el factor de corrección de Δt50 a Δt30

La fórmula que usan todos los fabricantes es una potencia: Preal = Pcatálogo × (Δtreal / 50)n, donde el exponente n vale aproximadamente 1,3 para radiadores de aluminio y de chapa, y entre 1,25 y 1,3 para hierro fundido. El Δt real es la temperatura media del agua menos la temperatura del aire de la habitación: si impulsas a 45 °C, vuelve a 40 °C y quieres 21 °C en el salón, el Δt es (45+40)/2 − 21 = 21,5 K.

Para no calcular potencias a mano, quédate con estos factores redondeados:

Δt (media del agua menos aire)Factor de correcciónElementos de aluminio de 600 mm necesarios para 1.200 WSituación típica
Δt501,008-9Caldera de gas o gasóleo clásica
Δt450,879-10Caldera con curva reducida
Δt400,7511-12Bomba de calor de alta temperatura
Δt350,6313-14Impulsión 58-60 °C
Δt300,5216-17Impulsión 53-55 °C, el caso más común
Δt250,4120-21Impulsión 48-50 °C
Δt200,3027-28Impulsión 43-45 °C

Ejemplo completo: el salón de Marta, 24 m² en Valladolid

Marta tiene un piso de 1998, salón de 24 m² con dos ventanas al noroeste y doble acristalamiento de la época. La demanda calculada es de 1.700 W a −4 °C exteriores. En ese salón hay un radiador de aluminio de 600 mm con 14 elementos, catalogado a 145 W por elemento: 2.030 W a Δt50.

  • Con impulsión 55/50 y 21 °C de consigna, el Δt es 31,5 K, factor 0,55. El radiador da 1.117 W. Falta un 34 %.
  • Para llegar a 1.700 W a ese régimen harían falta 1.700 / 0,55 = 3.090 W de catálogo, es decir, 21 elementos. Hay que añadir 7.
  • Si en lugar de eso instalamos un radiador de chapa tipo 33 de 600 × 1.400 mm (unos 3.200 W a Δt50), el salón queda cubierto a 55 °C con margen, y a 50 °C se queda al filo.

Ese cálculo tardó cuatro minutos y cambió el presupuesto: en lugar de sustituir los once radiadores de la casa (unos 4.800 €), Marta amplió elementos en el salón y en el dormitorio principal, sustituyó el radiador del baño por uno toallero de mayor superficie y dejó el resto intacto. Coste de emisores: 690 €. La bomba de calor trabaja a 52 °C de impulsión máxima.

La prueba de campo de los 50 °C: gratis y bastante concluyente

Si no quieres calcular nada, existe un atajo que funciona sorprendentemente bien. Elige una semana fría de verdad (mínimas por debajo de 3-4 °C), entra en el menú de la caldera y baja la temperatura de impulsión de calefacción a 50 °C. Abre todas las válvulas termostáticas al máximo y deja el sistema funcionando de forma continua, sin programaciones de encendido y apagado. Espera 48-72 horas, porque la inercia del edificio tarda en estabilizarse.

Si la casa alcanza y mantiene los 20-21 °C, tus radiadores sirven tal cual para una bomba de calor. Si se queda a 18-19 °C en las horas más frías, te falta entre un 15 % y un 25 % de emisión, lo que suele arreglarse ampliando dos o tres radiadores concretos. Si no pasa de 16-17 °C, o hay habitaciones que ni se enteran, tienes por delante una intervención más seria en emisores, en aislamiento o en ambos.

Antes de gastar 4.000 € en radiadores nuevos, gasta tres días bajando la caldera a 50 °C. Esa prueba le ha ahorrado más dinero a mis clientes que cualquier hoja de cálculo hecha en el despacho.

Un detalle sobre la prueba: hazla anotando el consumo de gas del contador al principio y al final. Sirve para dos cosas a la vez, comprobar el confort y medir la pérdida de calor real del edificio, que es el dato con el que se dimensiona correctamente el equipo.

Qué hacer si tus radiadores se quedan cortos

Ampliar elementos: la opción barata que casi nadie propone

En radiadores de aluminio o de hierro fundido por elementos, añadir módulos es una operación de fontanería sencilla: se vacía el circuito, se abre el radiador, se intercalan los elementos nuevos con sus juntas y niples, y se vuelve a llenar. El elemento suelto de aluminio cuesta entre 12 y 22 € según altura y marca; la mano de obra ronda 60-110 € por radiador intervenido. Ampliar cinco radiadores en dos o tres elementos cada uno suele quedarse entre 500 y 900 €.

El límite práctico está en el hueco disponible bajo la ventana y en el caudal: un radiador de 20 elementos con una sola entrada y salida no reparte bien el agua y los últimos elementos quedan tibios. Cuando pases de 16-18 elementos, plantéate conexión en diagonal (entrada arriba en un extremo, salida abajo en el opuesto) o dos radiadores en lugar de uno gigante.

Cambiar a radiadores de baja temperatura

Los llamados radiadores de baja temperatura no son magia: son emisores con mucha más superficie de convección para el mismo hueco. Un tipo 33 triplica la potencia de un tipo 11 del mismo tamaño. Otra familia son los radiadores dinámicos, con ventiladores de bajo consumo integrados que multiplican por dos o por tres la emisión a 40 °C consumiendo 2-8 W. Marcas como Jaga o Purmo tienen gamas específicas para bomba de calor.

El coste del radiador de chapa tipo 33 de tamaño medio está entre 250 y 600 €, más 80-130 € de instalación por unidad si se aprovechan las tomas existentes. Los dinámicos suben a 500-1.100 € por unidad. La ventaja de este camino es que puedes bajar la impulsión a 40-45 °C y ganar entre un 15 % y un 25 % de rendimiento estacional respecto a trabajar a 55 °C.

Fancoils: la única vía si quieres frío en verano

Un radiador no puede enfriar. Si haces circular agua a 7-12 °C por un radiador, condensa humedad ambiente y te encuentras un charco en el suelo, además de no refrescar prácticamente nada por falta de movimiento de aire. El fancoil sí: tiene batería, ventilador y bandeja de condensados con desagüe. Trabaja con agua a 40-45 °C en invierno y 7-12 °C en verano, y entrega entre 1.500 y 4.000 W por unidad.

Instalado, un fancoil mural de pared sale entre 700 y 1.400 € por estancia, y el mayor gasto oculto es el desagüe de condensados: hay que llevarlo a un bajante y a veces obliga a picar. Una solución mixta muy razonable en pisos: fancoils en salón y dormitorio principal (donde quieres frío), radiadores ampliados en el resto.

Suelo radiante por zonas

Levantar el suelo de toda la vivienda no compensa casi nunca, pero sí hacerlo en una reforma parcial de baños o cocina, o con sistemas de bajo espesor (12-20 mm) que se instalan sobre el pavimento existente. El suelo radiante trabaja a 30-35 °C, lo que dispara el COP por encima de 4,5, y entrega 50-80 W/m². Precio instalado: 45-80 €/m² en sistema convencional y 70-110 €/m² en bajo espesor sobre solado existente.

EmisorTemperatura de agua idóneaPotencia típicaCoste instalado (2026)¿Da frío en verano?
Radiador existente ampliando elementos50-55 °C130-160 W por elemento a Δt5080-160 € por radiador ampliadoNo
Radiador de chapa tipo 33 o gran superficie45-50 °C1.500-3.200 W a Δt50330-730 € por unidadNo
Radiador dinámico con ventilación38-45 °C1.000-2.500 W600-1.250 € por unidadSolo modelos con bandeja
Fancoil mural o de conductos40-45 °C1.500-4.000 W700-1.400 € por unidad
Suelo radiante30-35 °C50-80 W/m²45-110 €/m²Refrescamiento suave

Bombas de calor de alta temperatura con R290: la vía sin tocar emisores

Qué es el R290 y por qué se ha impuesto

El R290 es propano de calidad refrigerante. Su potencial de calentamiento global es 3, frente a los 675 del R32 o los 2.088 del R410A que llevaban los equipos de hace una década. Termodinámicamente permite alcanzar temperaturas de condensación más altas sin castigar tanto el rendimiento, lo que se traduce en equipos capaces de dar 70-75 °C de agua manteniendo un COP aceptable. Fabricantes como Vaillant, Panasonic, LG, Bosch o Daikin tienen gamas monobloc de propano en el mercado español, con potencias habituales de 5 a 16 kW.

El empujón regulatorio ha sido decisivo: el reglamento europeo de gases fluorados aprobado en 2024 fija un calendario de restricción que deja fuera, a partir de 2027, a las bombas de calor monobloc de pequeña potencia con refrigerantes de alto GWP, y amplía la restricción a los sistemas partidos en años posteriores. La consecuencia práctica para ti es que el catálogo de 2026 ya está lleno de equipos de propano, y que un equipo de R410A comprado hoy tendrá el recambio de refrigerante cada vez más caro.

Rendimiento real a 65-70 °C: los números sin marketing

Los folletos publican el SCOP en régimen de baja temperatura (35 °C), porque es donde luce. Un equipo típico declara SCOP 4,8 a 35 °C y, el mismo equipo, 3,1 a 55 °C. A 65 °C ya no hay dato normalizado y el COP instantáneo con 7 °C de aire exterior se mueve entre 2,2 y 2,6; con 0 °C de aire, entre 1,9 y 2,3. Sigue siendo mejor que una caldera de gas en coste por kWh útil, pero el margen se estrecha mucho: a 0,16 €/kWh eléctricos y COP 2,2 estás en 0,073 €/kWh útil, frente a los 0,10 € del gas. El ahorro cae del 55 % al 27 %.

Mi lectura después de ver bastantes instalaciones: la bomba de calor de alta temperatura tiene sentido como solución de transición en viviendas donde tocar los emisores es inviable (pisos alquilados, comunidades con calefacción central, viviendas protegidas patrimonialmente, o gente que simplemente no quiere obra). Lo interesante es que esos equipos no obligan a trabajar siempre a 70 °C: con una curva bien ajustada pasan la mayor parte del invierno a 45-52 °C y solo suben en los días extremos.

Seguridad, ruido y ubicación

El propano es inflamable (clasificación A3), aunque la carga de un monobloc doméstico está entre 150 y 500 gramos, comparable a la de una barbacoa portátil. La normativa de producto obliga a respetar una zona de seguridad alrededor de la unidad exterior: sin sumideros, arquetas ni ventanas abatibles a nivel de suelo dentro de un radio que suele ser de 1 a 2 metros según la carga. En un jardín o una terraza abierta no hay problema; en un patio de luces interior, consulta antes.

El ruido es la otra variable que genera conflictos vecinales. Una unidad exterior doméstica emite entre 45 y 55 dB(A) a un metro, y muchas ordenanzas municipales limitan a 30-35 dB(A) en fachada ajena en horario nocturno. Soluciones: modo silencioso nocturno (todas las marcas lo llevan), soportes antivibratorios, distancia y, si hace falta, pantalla acústica. En comunidades de propietarios, la Ley de Propiedad Horizontal rebaja las mayorías necesarias para aprobar instalaciones de aprovechamiento de energías renovables en elementos comunes, pero conviene llevar el proyecto al administrador antes de comprar nada.

El sistema híbrido: conservar la caldera como apoyo

Cómo se reparte el trabajo

Un híbrido combina una bomba de calor de potencia moderada (4-8 kW) con la caldera de gas que ya tienes. La lógica de control decide en cada momento quién trabaja según la temperatura exterior, la demanda y, en los equipos más avanzados, el precio relativo de electricidad y gas que le introduzcas en el menú. El punto de cambio, llamado punto de bivalencia, suele situarse entre −2 y +2 °C exteriores.

El reparto real en la meseta española es revelador: la bomba de calor cubre entre el 70 % y el 90 % de la energía anual de calefacción, y la caldera solo entra en las mañanas más frías y para dar el agua caliente sanitaria a 60 °C. Como la bomba trabaja en las horas templadas, lo hace con impulsiones bajas y COP altos, mientras que los picos duros los resuelve el gas sin obligarte a sobredimensionar el equipo eléctrico.

Cuándo compensa y cuándo no

Compensa si tu caldera tiene menos de 10 años y está en buen estado, si tus radiadores están justos para trabajar por debajo de 55 °C, y si quieres repartir la inversión. Un híbrido bien montado sale entre 7.000 y 11.000 € con la bomba de calor, la hidráulica, el vaso, la centralita y la puesta en marcha, frente a los 9.000-14.000 € de una sustitución completa con emisores retocados.

Deja de compensar cuando sumas los costes fijos: mantener el contrato de gas cuesta 120-170 € al año solo en término fijo, más la revisión obligatoria de la instalación de gas cada cinco años y el mantenimiento de la caldera. Si tu consumo de gas residual va a ser de 1.500-2.500 kWh anuales, esos fijos se comen buena parte del ahorro. Ahí suele salir mejor ir a por todas: emisores adaptados, bomba de calor sola y baja del gas.

Equilibrado hidráulico y curva de calefacción: donde se gana o se pierde

El caudal, el cambio silencioso que rompe instalaciones

Este es el punto que más instalaciones estropea y del que menos se habla. Una caldera trabaja con un salto térmico de 15-20 K entre ida y retorno. Una bomba de calor necesita 5-7 K para que el compresor rinda. Como la potencia transportada es caudal por salto térmico, reducir el salto obliga a multiplicar el caudal por tres o por cuatro.

La fórmula es directa: caudal (l/h) = potencia (W) × 0,86 / salto térmico (K). Una instalación de 8 kW con salto de 20 K movía 344 l/h; la misma potencia con salto de 5 K exige 1.376 l/h. Si las tuberías son de 16 o 20 mm en tramos principales, o si el circulador es el viejo de tres velocidades, no hay forma de mover ese caudal sin ruidos ni pérdidas de carga absurdas. Antes de comprar el equipo, alguien tiene que mirar los diámetros del circuito primario.

Monotubo y bitubo: cambia el diagnóstico

En una instalación bitubo, cada radiador recibe agua a la temperatura de impulsión. En monotubo (anillos de 4 a 6 radiadores en serie con válvulas de tres o cuatro vías que derivan una fracción del caudal, típicamente el 35 %), el último radiador del anillo recibe agua más fría que el primero. Con caldera a 75 °C esa caída era de 8-12 K y se notaba poco; con bomba de calor a 50 °C, una caída de 8 K sobre un Δt de 26 K se lleva un tercio de la emisión del último radiador.

La buena noticia es que el monotubo se puede salvar: al subir el caudal del anillo (que es justo lo que pide la bomba de calor), la caída de temperatura a lo largo del anillo se reduce a 3-5 K. La mala es que a veces hay que sustituir las válvulas de derivación por otras de mayor porcentaje de paso y ampliar los radiadores del final de cada anillo. Presupuéstalo aparte, entre 400 y 900 € por vivienda.

Cómo ajustar la curva de calefacción paso a paso

La curva relaciona la temperatura exterior con la de impulsión. Con la exterior de proyecto (por ejemplo −2 °C en Madrid) quieres la impulsión máxima que necesitan tus emisores; con exterior de 15 °C, la mínima. Una pendiente típica para radiadores ampliados está entre 1,0 y 1,4; para radiadores de baja temperatura, entre 0,8 y 1,0; para suelo radiante, entre 0,3 y 0,6.

  1. Arranca con la pendiente que recomiende el fabricante para tu tipo de emisor y una consigna interior de 21 °C.
  2. Deja la instalación en marcha continua, sin apagados nocturnos. Una bomba de calor rinde mejor funcionando muchas horas a baja potencia que a golpes.
  3. Cada tres o cuatro días de tiempo estable, baja la pendiente dos décimas y observa. Si la casa sigue en consigna, sigue bajando.
  4. Cuando notes que ya no llega en las horas frías, sube dos décimas y déjalo ahí el resto del invierno.
  5. Si la casa se calienta bien de día pero se queda corta al amanecer, ajusta el desplazamiento paralelo de la curva, no la pendiente.

Un apunte sobre las válvulas termostáticas: en una instalación con bomba de calor no deben usarse para «apagar» habitaciones. Cerrar radiadores reduce el caudal disponible, obliga al equipo a trabajar con menos volumen del que necesita y provoca ciclos cortos. Déjalas abiertas en posición 3-4 y controla la temperatura con la curva. Si una habitación se calienta de más, ahí sí, cierra un poco esa válvula concreta.

Volumen de inercia, filtro de lodos y lavado del circuito

Tres elementos baratos que evitan la mayoría de las averías caras:

  • Volumen de inercia: la bomba necesita entre 10 y 20 litros de agua por kW para hacer los desescarches sin apagarse. Si tus radiadores contienen poca agua (chapa moderna), añade un depósito de 50-100 litros: entre 400 y 900 € instalado. Los radiadores de hierro fundido ya aportan bastante volumen por sí solos.
  • Filtro de lodos magnético: 120-250 € instalado. Un circuito de veinte años arrastra magnetita que atasca el intercambiador de placas del equipo, y ese cambio son 700-1.200 €.
  • Lavado químico del circuito: 300-600 € para una vivienda media. Obligatorio en mi criterio si la instalación tiene más de quince años o si ya ha habido purgas turbias.

Añade el inhibidor de corrosión y anticongelante si la unidad exterior queda expuesta a heladas fuertes, y comprueba que el vaso de expansión tiene capacidad para el volumen nuevo del circuito.

Coste real de la reforma por escenarios y ahorro esperable

Los precios que siguen son de 2026, con IVA incluido, para vivienda unifamiliar o piso de 90-140 m² en España peninsular. Varían con la zona, la marca y la accesibilidad de la unidad exterior; tómalos como órdenes de magnitud para saber si un presupuesto está dentro de mercado o se ha ido de madre.

EscenarioQué incluyeInversión total (IVA incl.)Impulsión de trabajoAhorro anual frente a caldera de gas
A. Radiadores sobredimensionadosMonobloc 8-10 kW, hidráulica, termostato, puesta en marcha8.500 - 13.000 €50-55 °C350 - 600 €
B. Ampliación de elementosEscenario A + elementos en 3-5 radiadores9.400 - 15.000 €45-50 °C400 - 700 €
C. Sustitución de emisoresEscenario A + 8-10 radiadores de baja temperatura11.500 - 19.000 €40-45 °C500 - 800 €
D. Mixto con fancoilsEscenario A + 4-6 fancoils con desagües13.000 - 22.000 €40-45 °C500 - 850 € más la refrigeración
E. Híbrido con calderaBomba 4-8 kW, centralita, caldera existente7.000 - 11.000 €45-55 °C con apoyo250 - 450 €
F. Alta temperatura R290Equipo de 65-75 °C sin tocar emisores10.000 - 15.500 €55-70 °C200 - 450 €

Partidas que suelen faltar en los presupuestos

  • Depósito de inercia y vaso de expansión adicional: 400-1.100 €.
  • Acumulador de ACS de 200-300 litros si no lo tienes: 900-1.900 € instalado.
  • Refuerzo eléctrico y ampliación de potencia contratada: la línea dedicada con su protección cuesta 200-500 €, y cada kW extra de potencia contratada suma entre 30 y 45 € al año en el término fijo.
  • Bancada, soportes antivibratorios y desagüe de condensados de la unidad exterior: 150-400 €.
  • Certificado de la instalación térmica y registro ante el órgano competente de tu comunidad autónoma, obligatorio según el RITE para instalaciones de más de 5 kW: normalmente incluido, pero pídelo por escrito.
  • Baja del suministro de gas y desmontaje de la caldera: 100-250 €.

Ayudas, deducciones y el cálculo honesto de la amortización

El panorama de ayudas cambia cada ejercicio y por comunidad autónoma. Los programas de rehabilitación energética ligados a fondos europeos han venido cubriendo porcentajes relevantes de la inversión cuando se acredita una reducción del consumo de energía primaria no renovable, y las deducciones estatales en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia (con tramos del 20 %, 40 % y 60 % según el resultado acreditado en el certificado energético) se han ido prorrogando año tras año. Antes de contar con ese dinero, confirma la convocatoria vigente en tu comunidad y el plazo de la deducción para el ejercicio en curso: dar por hecha una ayuda que ha caducado es el error más caro de todos.

Sobre la amortización, seamos honestos. Con una inversión neta de 10.000 € y un ahorro de 500 € anuales, el retorno simple son 20 años, no siete. Los plazos de 5-7 años que verás repetidos por ahí salen de comparar con calefacción eléctrica directa o con gasóleo, o de suponer ayudas del 40-50 %. Los números que sí se sostienen en 2026 son estos:

  • Sustituyes gasóleo o eléctrica directa por aerotermia: retorno de 5 a 9 años. Aquí la operación es redonda.
  • Sustituyes gas natural con caldera vieja atmosférica: retorno de 10 a 15 años, mejor si hay ayudas.
  • Sustituyes una caldera de condensación de menos de 8 años que funciona bien: el retorno se va más allá de 15 años. Se hace por otros motivos (frío en verano, descarbonización, salir del gas, revalorización del inmueble), no por la calculadora.
  • Si tienes fotovoltaica de autoconsumo, cambia el tablero: cada kWh que la bomba consume a mediodía sale a coste de generación propia, y el retorno puede acortarse entre tres y cinco años.

El error más caro no es comprar una bomba de calor pequeña, es comprarla grande. La potencia sobrante se paga en ciclos cortos, en compresores que arrancan y paran, y en un rendimiento real muy por debajo del que promete la etiqueta energética.

Diez errores que arruinan una instalación con radiadores existentes

  1. Dimensionar por la potencia de la caldera vieja. Aquella caldera de 24 kW estaba dimensionada para dar agua caliente instantánea, no por la demanda de calefacción de la casa, que probablemente sea de 6 a 9 kW. Poner una bomba de calor de 16 kW en una vivienda que necesita 8 garantiza ciclos cortos y averías prematuras.
  2. No calcular la carga habitación por habitación. El promedio engaña: la casa puede ir bien y el dormitorio de la esquina noroeste quedarse a 17 °C todo el invierno.
  3. Mantener la lógica de la caldera. Programar encendidos y apagados, y usar un termostato de todo o nada, penaliza mucho a la bomba de calor. Funcionamiento continuo y modulación por curva.
  4. Dejar la curva alta «por si acaso». Diez grados de impulsión de más son un 20-25 % de factura eléctrica extra durante toda la vida del equipo.
  5. No lavar ni filtrar el circuito antiguo. La magnetita acumulada acaba en el intercambiador de placas, que es lo más caro de sustituir.
  6. Cerrar radiadores de habitaciones que no se usan. Reduce el caudal, obliga a la bomba a trabajar fuera de su rango y desequilibra toda la instalación.
  7. Olvidar el agua caliente sanitaria. Necesita 50-60 °C y un choque térmico periódico por prevención de legionela. Si el equipo no llega, hará falta apoyo eléctrico, y eso se paga en la factura.
  8. Colocar la unidad exterior en un patio cerrado. Sin renovación de aire recircula su propio aire frío, el COP se hunde y los desescarches se disparan. Necesita espacio libre delante, típicamente un metro o más según fabricante.
  9. Comparar equipos por el SCOP a 35 °C. Si vas a trabajar con radiadores, el dato que importa es el SCOP en régimen de media o alta temperatura (55 °C), ensayado según EN 14825. Exígelo en el presupuesto.
  10. Ignorar la envolvente. Cambiar ventanas o aislar la cubierta puede bajar la demanda un 25-40 %, lo que a su vez permite un equipo más pequeño y una impulsión más baja. Muchas veces sale más rentable aislar primero y comprar la bomba después.

Checklist antes de firmar el presupuesto

Lleva esta lista a las tres visitas comerciales que hagas. El instalador que responde a todo sin titubear es el que quieres en tu casa.

  • ¿Me entregas el cálculo de cargas por estancia según UNE-EN 12831, o al menos una estimación justificada de la pérdida de calor en W/K?
  • ¿Has inventariado cada radiador con su tipo, dimensiones y emisión de catálogo a Δt50, y me das la tabla de emisión al régimen previsto?
  • ¿Qué temperatura de impulsión máxima has supuesto y con qué exterior de proyecto?
  • ¿Qué caudal necesita el equipo y qué diámetro tienen mis tuberías principales? ¿Hace falta cambiar el circulador?
  • ¿Incluye volumen de inercia, filtro de lodos magnético y lavado del circuito?
  • ¿Cuál es el SCOP declarado a 55 °C, no a 35 °C, y con qué norma se ha ensayado?
  • ¿Cómo se resuelve el ACS y con qué protección frente a legionela?
  • ¿Qué refrigerante lleva el equipo y qué distancias de seguridad exige en la ubicación prevista?
  • ¿Nivel sonoro a un metro y en fachada del vecino más cercano en modo nocturno?
  • ¿Entra en el precio el certificado de la instalación térmica y su registro ante industria?
  • ¿Plan de equilibrado hidráulico y visita de ajuste de curva en el primer invierno?
  • ¿Garantía del equipo, garantía de la instalación y quién da el servicio técnico oficial en mi provincia?

Un apunte final de prudencia: este artículo te da criterio para hablar de tú a tú con quien te vaya a hacer la obra, no sustituye al proyecto o memoria técnica de un instalador habilitado. El dimensionado definitivo, la comprobación hidráulica y la puesta en marcha las tiene que firmar un profesional, y en instalaciones con refrigerantes inflamables o con intervención en la instalación de gas, la habilitación es obligatoria por normativa.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia con radiadores existentes es posible como

¿Se puede usar aerotermia con radiadores existentes?

Sí, es posible si los radiadores son adecuados y la bomba de calor está bien dimensionada.

¿Qué tipo de radiadores son compatibles con aerotermia?

Los radiadores modernos que funcionan a bajas temperaturas son ideales para sistemas de aerotermia.

¿Cuánto ahorro puedo esperar con aerotermia?

Podrías reducir tu factura de calefacción entre un 30 y 50%.

¿Es necesario hacer mantenimiento a la aerotermia?

Sí, se recomienda un mantenimiento anual para asegurar la eficiencia del sistema.

Preguntas frecuentes ampliadas

¿A qué temperatura tiene que trabajar la aerotermia con radiadores?

Entre 45 y 55 °C en la mayoría de viviendas españolas con radiadores convencionales. Por debajo de 45 °C solo llegan las instalaciones con emisores ampliados o de baja temperatura; por encima de 58-60 °C el rendimiento cae tanto que conviene replantear la solución. El objetivo del ajuste es que el día más frío del año necesites como máximo esa temperatura, y que el resto del invierno la curva la mantenga entre 35 y 48 °C.

¿Cómo sé si mis radiadores son suficientes sin llamar a nadie?

Haz la prueba de los 50 °C: baja la impulsión de la caldera a 50 °C durante dos o tres días fríos, con todas las válvulas abiertas y sin programaciones. Si la casa mantiene 20-21 °C, tus radiadores valen. Si se queda uno o dos grados corta, necesitas ampliar los emisores de dos o tres estancias. Si se queda tres o más grados corta, la reforma es de mayor calado.

¿Qué es el factor de corrección Δt y para qué me sirve?

Es el número que traduce la potencia de catálogo de un radiador (medida en régimen 75/65/20, es decir Δt50) a la potencia real que dará con el agua más fría de una bomba de calor. Se calcula como (Δt real / 50) elevado a 1,3. Los valores prácticos: 0,87 para Δt45, 0,75 para Δt40, 0,63 para Δt35, 0,52 para Δt30 y 0,41 para Δt25. Multiplicas la potencia de catálogo por ese factor y comparas con la demanda de la habitación.

¿Cuántos elementos tengo que añadir a un radiador de aluminio?

Depende del régimen. Como referencia, para pasar de trabajar a 75 °C a trabajar a 55 °C necesitas aproximadamente el doble de emisión, y para trabajar a 45 °C, casi el triple. En radiadores de aluminio de 600 mm (unos 145 W por elemento a Δt50), cubrir 1.200 W exige 8-9 elementos con caldera, 16-17 elementos a 55 °C y 27-28 elementos a 45 °C. Cuando la cuenta sale por encima de 18 elementos, sustituir el radiador o poner dos suele ser más limpio y más barato.

¿Sirven los radiadores de hierro fundido antiguos?

Suelen ser de los mejores candidatos, por dos motivos: casi siempre están sobredimensionados respecto a la demanda actual (las viviendas se han aislado y las ventanas se han cambiado desde que se instalaron) y contienen mucha agua, lo que aporta inercia al circuito y facilita los desescarches. Su punto débil es que responden despacio a los cambios, algo que con una bomba de calor funcionando en continuo deja de ser un problema.

¿Puedo enfriar en verano con mis radiadores actuales?

No. Un radiador con agua fría condensa la humedad del ambiente y gotea, además de refrescar muy poco porque no mueve aire. Para tener frío necesitas fancoils, suelo radiante en modo refrescamiento (que solo baja unos grados y exige control de humedad) o un sistema de aire independiente. Una solución habitual es dejar radiadores en dormitorios secundarios y pasillos y poner fancoils en salón y dormitorio principal.

¿Qué es una bomba de calor de alta temperatura R290 y cuándo compensa?

Es un equipo con propano como refrigerante (GWP 3) capaz de dar agua a 70-75 °C, lo que permite conservar los radiadores existentes tal cual. Compensa cuando tocar los emisores es inviable o muy caro: pisos de alquiler, comunidades, edificios protegidos. El precio a pagar es rendimiento: a 65-70 °C el COP se mueve entre 2,0 y 2,6, frente al 3,0-3,4 que da el mismo equipo a 55 °C. La estrategia inteligente es comprar el equipo de alta temperatura pero configurar la curva para que trabaje a 45-52 °C la mayor parte del invierno.

¿Merece la pena un sistema híbrido con la caldera que ya tengo?

Merece la pena si la caldera tiene menos de diez años, si los radiadores están justos y si quieres repartir la inversión: la bomba de calor cubre el 70-90 % de la energía anual y la caldera resuelve los picos y el agua caliente. Recuerda descontar del ahorro los 120-170 € anuales del término fijo del gas y el coste de mantener dos equipos. Si tu consumo residual de gas va a ser pequeño, casi siempre sale mejor eliminar el gas por completo.

¿Tengo que cambiar las tuberías de la calefacción?

En la mayoría de casos no, pero hay que comprobar los diámetros del primario. La bomba de calor mueve entre tres y cuatro veces más caudal que la caldera para la misma potencia, porque trabaja con saltos térmicos de 5-7 K en lugar de 15-20 K. Si el circuito principal es de 22-28 mm suele aguantar; si es de 16 mm o hay tramos largos muy estrangulados, aparecen ruidos, desequilibrios y un consumo del circulador desproporcionado. El circulador viejo sí se cambia casi siempre por uno modulante de alta eficiencia.

¿Cuánto se ahorra realmente al mes cambiando de caldera de gas a aerotermia?

En una vivienda de 100-120 m² con 8.000-12.000 kWh térmicos anuales de calefacción, el ahorro se mueve entre 30 y 60 € al mes en los meses de invierno, y entre 350 y 700 € al año contando el conjunto. La horquilla es amplia porque depende del precio contratado de electricidad, del régimen de temperatura al que acabes trabajando y de si mantienes o no el término fijo del gas. Si vienes de gasóleo o de calefacción eléctrica directa, los ahorros son bastante mayores.

¿Hace falta subir la potencia eléctrica contratada?

Frecuentemente sí, aunque menos de lo que la gente teme. Una bomba de calor de 8 kW térmicos consume entre 2 y 3 kW eléctricos en régimen normal y hasta 3,5-4 kW en arranque con resistencia de apoyo. Muchas viviendas con 4,6 kW contratados necesitan pasar a 5,75 o 6,9 kW, con un sobrecoste de 30-45 € anuales por cada kW adicional. Los equipos con control de consumo permiten limitar la potencia absorbida para evitar la subida.

¿Qué mantenimiento tiene la aerotermia y cuánto cuesta?

Una revisión anual con limpieza de la batería exterior, comprobación de presiones, verificación del circulador, análisis del agua del circuito y revisión de los parámetros de control. El precio de mercado está entre 120 y 220 € por visita, y muchos fabricantes ofrecen contratos que incluyen la extensión de garantía. Entre revisiones, tu trabajo se limita a vigilar la presión del circuito (entre 1,2 y 1,8 bar en frío) y mantener despejada la unidad exterior de hojas y nieve.

¿La aerotermia funciona bien con temperaturas bajo cero?

Sí. Los equipos actuales con inyección de vapor o compresores de doble etapa mantienen la potencia nominal hasta −7 o −10 °C y siguen funcionando hasta −20 o −25 °C, con el COP reducido a 1,8-2,3. En el interior peninsular esas condiciones se dan pocas horas al año. Lo que sí conviene es dimensionar con la temperatura exterior de proyecto de tu zona climática y no con la media invernal, y prever una resistencia de apoyo o el punto de bivalencia si vives en zona E.

¿Puedo instalar aerotermia en un piso con radiadores y calefacción individual?

Sí, siempre que tengas dónde colocar la unidad exterior (terraza, galería, patio con ventilación suficiente o fachada con permiso) y que la comunidad lo autorice. El resto de la instalación aprovecha el circuito de radiadores existente. Los dos obstáculos habituales son el estético-vecinal y el acústico; se resuelven con ubicación estudiada, soportes antivibratorios y modo nocturno silencioso. Presenta el proyecto al administrador antes de comprar el equipo.

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Escrito por Equipo EnergiaBarata

Revisado y actualizado el 2026-04-23. Este contenido sigue nuestra politica editorial de rigor y actualizacion continua.

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