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Compensación de excedentes con 5 kW: cómo funciona y cuánto descuenta de verdad

Equipo EnergiaBarata 2026-04-23 22 min de lectura

Respuesta rápida

Con una instalación de 5 kW acogida a compensación simplificada de excedentes (RD 244/2019) no vendes energía: tu comercializadora valora los kWh que viertes a la red y los descuenta del término de energía de esa misma factura. El saldo nunca puede ser negativo ni convertirse en dinero a cobrar, no se acumula de un mes a otro y no reduce el término de potencia, el alquiler del contador, el impuesto eléctrico ni el IVA. El precio del kWh excedentario lo fija cada comercializadora (o la fórmula regulada, si estás en PVPC) y lleva años a la baja, así que la clave del ahorro está en consumir de día, no en verter más.

La frase «vende tus excedentes solares» es la que más dinero mal calculado ha provocado en el autoconsumo doméstico español. Suena a que la instalación te va a pagar un cheque cada mes, y no es eso lo que ocurre. Con 5 kW de potencia instalada y el mecanismo estándar, lo que sucede es más modesto y más previsible: los kWh que sobran se convierten en un descuento dentro de tu propia factura, con un tope claro y con partidas que no se tocan. Esta guía explica el mecanismo real, los números que puedes esperar en rangos honestos y los errores que hacen que mucha gente pague de más o dimensione mal.

Aviso de método: aquí no vas a encontrar una tabla con el precio exacto en céntimos que paga cada comercializadora. Esos precios cambian, se pactan en contrato y publicarlos como si fueran fijos es precisamente lo que lleva a decisiones equivocadas. Vas a encontrar cómo se construye ese precio, qué rangos son plausibles y dónde mirar el tuyo. Si estás valorando una inversión de varios miles de euros, contrasta siempre con tu contrato y con un instalador que te enseñe los cálculos.

Qué es (y qué no es) la compensación de excedentes

La compensación simplificada de excedentes es el mecanismo que regula el Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, que desarrolla las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica en España. Funciona así: durante cada hora, tu instalación genera electricidad; la parte que consumes en ese momento no la compras a nadie, y la parte que sobra se vierte a la red. Al final del periodo de facturación, tu comercializadora valora la energía que has comprado de la red y valora la energía que has vertido, y resta la segunda de la primera.

El resultado de esa resta se aplica exclusivamente al término de energía. Es decir, al concepto que paga los kWh consumidos. No baja el término de potencia, que depende de los kW que tengas contratados. No baja el alquiler del equipo de medida. No baja el impuesto especial sobre la electricidad ni el IVA correspondiente. Esta es la primera fuente de decepción: gente que esperaba una factura de cero euros y recibe una factura con la parte fija intacta.

Tampoco es una venta. En una venta hay un comprador que te paga, una factura que emites y una actividad económica detrás. Aquí no hay nada de eso: hay un asiento a tu favor dentro de la factura que tú pagas. Por eso el lenguaje importa. Decir «vendo mis excedentes» te lleva a pensar en ingresos; decir «compenso mis excedentes» te lleva a pensar en reducción de gasto, que es lo que realmente ocurre y lo que debe entrar en tus cálculos de amortización.

Regla mental que evita el 90 % de los disgustos: la compensación no genera dinero, reduce una factura. Y solo reduce la parte variable de esa factura, hasta donde llega esa parte variable y ni un euro más.

La segunda idea que conviene fijar es que la compensación es horaria en el cálculo aunque sea mensual en la liquidación. No basta con producir mucho al mes: importa cuándo produces y cuándo consumes. Dos viviendas con la misma instalación de 5 kW y el mismo consumo anual pueden acabar con facturas muy distintas solo por el reparto horario de ese consumo. Una lavadora a las 14:00 y una lavadora a las 23:00 no valen lo mismo cuando tienes paneles.

La tercera idea es la caducidad. Lo que no se descuenta dentro del periodo de facturación se pierde. No hay una hucha regulada que acumule saldo de mayo para gastarlo en diciembre. Existen productos comerciales que imitan esa hucha, y los vemos más adelante, pero son contratos privados con sus reglas, no un derecho que te dé la normativa.

Las tres modalidades del RD 244/2019

La normativa distingue tres situaciones, y saber en cuál estás resuelve la mitad de las dudas. La primera es el autoconsumo sin excedentes: la instalación lleva un dispositivo antivertido que impide que nada salga hacia la red. Se usa cuando el trámite se quiere reducir al mínimo o cuando la conexión presenta limitaciones. Ahorras solo en lo que consumes en el momento, y todo lo que sobra simplemente no se produce.

La segunda es el autoconsumo con excedentes acogido a compensación. Es la modalidad estándar en vivienda y la que aplica a la práctica totalidad de instalaciones de 5 kW. Exige que la generación sea de fuente renovable, que la potencia de la instalación de producción esté dentro del límite previsto para esta modalidad, que exista un único contrato de suministro para los consumos asociados y que se firme un contrato de compensación de excedentes con la comercializadora.

La tercera es el autoconsumo con excedentes no acogido a compensación, que es la venta de verdad. Aquí la energía vertida se vende en el mercado eléctrico. Requiere darse de alta como productor con todo lo que eso implica: representación en el mercado, obligaciones formales, alta censal y fiscalidad de actividad económica. Para 5 kW en una vivienda, la carga administrativa se come habitualmente cualquier diferencia de precio, salvo situaciones muy concretas.

AspectoSin excedentesCon excedentes acogido a compensaciónCon excedentes sin compensación (venta)
Qué pasa con lo que sobraNo se genera (antivertido)Se vierte y se descuenta de tu facturaSe vierte y se vende en mercado
¿Cobras dinero?NoNo, es un descuentoSí, es un ingreso
¿Alta como productor?NoNo
Carga administrativaMínimaBajaAlta y continuada
Fiscalidad asociadaNingunaNinguna por este conceptoActividad económica: IVA, IRPF/IS y demás obligaciones
Perfil típicoInstalación muy ajustada al consumoVivienda con 3-6 kWInstalación grande con vertido dominante

Cambiar de modalidad es posible, pero no es instantáneo ni gratuito en tiempo: implica modificar la documentación de la instalación y los contratos. La normativa prevé plazos mínimos de permanencia en una modalidad antes de volver a cambiarla, así que conviene acertar a la primera. Si tienes dudas entre compensación y venta, haz el cálculo con tus curvas horarias reales antes de firmar, no con la estimación optimista del comercial.

Hay un cuarto escenario que aparece cada vez más: el autoconsumo colectivo, donde varios consumidores comparten una misma instalación con coeficientes de reparto. Es la vía natural en bloques de pisos y en polígonos. Tiene su propio papeleo, exige acuerdo firmado entre participantes y admite coeficientes fijos o variables, pero mantiene la misma lógica de compensación en la factura de cada participante.

Cuánto produce y cuánto vierte una instalación de 5 kW

Una instalación de 5 kWp bien orientada produce, en cifras redondas, entre unos 6.000 y unos 8.500 kWh al año en España peninsular e islas, según la zona, la inclinación, la orientación y las sombras. Es un rango amplio a propósito: la diferencia entre una cubierta al sur sin obstáculos en el interior peninsular y una cubierta al este en la cornisa cantábrica con una chimenea delante es enorme. Antes de creerte ninguna cifra, entra en PVGIS, la herramienta gratuita del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, y simula tu tejado con tus coordenadas.

ZonaProducción específica orientativa (kWh por kWp y año)Producción anual estimada con 5 kWp
Norte peninsular (cornisa cantábrica, Galicia interior)~1.100 - 1.300~5.500 - 6.500 kWh
Centro y nordeste peninsular~1.350 - 1.550~6.700 - 7.700 kWh
Sur peninsular y Levante~1.450 - 1.700~7.200 - 8.500 kWh
Canarias~1.500 - 1.750~7.500 - 8.700 kWh

Rangos orientativos para cubierta bien orientada y sin sombras relevantes. No sustituyen a una simulación con tus datos: verifica en PVGIS y pide al instalador la producción estimada por escrito en el presupuesto.

Ahora la pregunta que de verdad determina tu ahorro: ¿qué parte de esa producción consumes en el momento y qué parte se va a la red? En una vivienda sin batería y sin hábitos adaptados, la fracción autoconsumida se queda en una porción minoritaria de lo generado, porque el pico de producción cae a mediodía y el pico de consumo doméstico cae por la tarde-noche. Mover consumos, programar electrodomésticos y calentar el agua de día sube esa fracción de forma notable sin gastar un euro en equipos.

Esto tiene una consecuencia práctica que casi nadie subraya: sobredimensionar la instalación para «vender más» es mal negocio con las reglas actuales. Cada kWh adicional que viertes vale menos que cada kWh que dejas de comprar, porque el precio de compensación está por debajo del precio al que compras la energía. Los últimos kilovatios de potencia instalada son los que peor se amortizan si su producción va a acabar mayoritariamente en la red.

Para dimensionar bien, pide a tu distribuidora tus curvas de consumo horario. Se descargan gratis desde su área de cliente y muestran hora a hora lo que gastas. Con doce meses de datos y una simulación de producción tienes el ejercicio completo: cuánto autoconsumirías, cuánto verterías y cuánto compensaría eso en euros con el precio de tu contrato. Ese ejercicio, hecho con seriedad, es lo que separa una instalación rentable de una decepción cara.

Cómo se calcula el descuento, paso a paso

El cálculo tiene una secuencia fija. Primero, para cada hora del periodo, se determina la energía que has comprado de la red y la energía que has vertido. Estos dos valores no se cruzan dentro de la misma hora: lo que autoconsumes ya está descontado antes, porque simplemente no se compra. Segundo, la energía comprada se valora al precio horario de tu contrato. Tercero, la energía vertida se valora al precio de excedentes que corresponda según tu tipo de contrato. Cuarto, se suman ambos importes del periodo y se resta el segundo del primero.

Un ejemplo con números redondos para ver el mecanismo, no para tomarlo como tu caso: supón un mes en el que compras 200 kWh de la red y viertes 250 kWh. Si el precio medio de compra en tu contrato fuera de 0,15 €/kWh, tu término de energía bruto sería de 30 €. Si el precio de excedentes de tu contrato fuera de 0,06 €/kWh, tus 250 kWh vertidos valdrían 15 €. El descuento se aplica y tu término de energía queda en 15 €. A esos 15 € hay que sumarles después el término de potencia, el alquiler del contador, el impuesto eléctrico y el IVA.

Cambia ahora el escenario: mismo mes, pero compras solo 80 kWh y viertes 400 kWh. Tu término de energía bruto sería de 12 € y tus excedentes valdrían 24 €. Aquí es donde aparece el tope: no te van a abonar 12 €. El descuento se limita a los 12 € del término de energía, que queda a cero, y los 12 € restantes se pierden. Es el escenario típico de segundas residencias y de casas vacías entre semana en primavera.

Qué se compensa y qué no

Concepto de la factura¿Lo reduce la compensación?Comentario
Término de energía (kWh consumidos)Sí, hasta dejarlo a ceroEs el único concepto sobre el que actúa el mecanismo
Término de potencia (kW contratados)NoSe paga íntegro; para bajarlo hay que reducir potencia contratada
Alquiler del equipo de medidaNoConcepto regulado independiente del consumo
Impuesto especial sobre la electricidadNo directamenteSe calcula sobre la base de la factura, con su tipo vigente
IVA (o IGIC en Canarias)No directamenteSe aplica sobre el importe resultante
Servicios añadidos (mantenimiento, seguros)NoRevísalos: encarecen la factura al margen de la energía

Una precisión sobre Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla: los sistemas no peninsulares tienen particularidades de mercado y, en el caso canario, el impuesto indirecto aplicable es el IGIC, no el IVA. Si te llega un presupuesto de instalación con «IVA reducido de obra» y vives en Canarias, es una plantilla peninsular copiada sin revisar. Pídele al instalador el desglose correcto antes de firmar.

Última precisión del cálculo: los periodos de facturación no siempre son de treinta días naturales exactos y algunas comercializadoras facturan bimestralmente. Un periodo más largo suele jugar a tu favor, porque da más margen de consumo contra el que descontar los excedentes de los días soleados. Si te ofrecen cambiar la periodicidad de facturación, tenlo en cuenta.

El límite que casi nadie te cuenta: la factura nunca baja de cero

Este es el punto donde más publicidad se cruza la línea. El mecanismo de compensación tiene un tope explícito: el valor de la energía excedentaria de un periodo no puede superar el valor de la energía consumida de la red en ese mismo periodo. En román paladino, el término de energía puede quedarse a cero, pero nunca en negativo, y nunca se convierte en un saldo que la comercializadora te transfiera a la cuenta.

De ahí se deduce todo lo demás. No existe la factura negativa. No existe el ingreso mensual por autoconsumo doméstico bajo esta modalidad. No existe la instalación que «se paga sola cobrando cada mes». Y no existe la acumulación automática del sobrante para meses de invierno, salvo que hayas contratado un producto comercial que lo simule.

Si un comercial te enseña una simulación con factura negativa o con «ingresos por excedentes» en modalidad de compensación, la simulación está mal y todo el cálculo de amortización que cuelgue de ella también lo está.

El tope tiene un efecto estacional muy marcado. En abril, mayo y junio la producción se dispara y el consumo doméstico baja porque no hace ni frío ni calor. Es el trimestre en el que más excedente se pierde. En cambio en julio y agosto, con el aire acondicionado funcionando en las horas de sol, el autoconsumo directo se dispara y el excedente se aprovecha mucho mejor. En invierno hay poco excedente pero mucho consumo, así que casi todo lo poco que viertes se descuenta.

Esa asimetría explica por qué el mejor movimiento de rentabilidad no es poner más paneles, sino trasladar consumo a las horas centrales del día y, si tiene sentido en tu caso, electrificar consumos que hoy pagas con gas o gasóleo. Un termo eléctrico programado a mediodía, una bomba de calor funcionando cuando pega el sol o un coche eléctrico enchufado los fines de semana convierten excedente perdido en ahorro real.

Y una consecuencia de dimensionamiento: si tu factura de energía anual es baja, el tope te va a limitar sí o sí. Con un consumo pequeño, subir de 5 kW a 7 kW añade producción que en gran parte no vas a poder compensar. El dinero está mejor invertido en reducir la potencia contratada, en aislamiento o en cambiar equipos ineficientes.

El precio del excedente: PVPC, mercado libre y por qué ha bajado

Aquí hay dos mundos distintos y conviene no mezclarlos. Si tienes el PVPC (el precio regulado, con comercializadora de referencia), el precio de tus excedentes es horario y se obtiene aplicando la fórmula que fija el RD 244/2019: se parte del precio horario del mercado diario y se descuentan los costes de desvíos que corresponden. No lo negocias tú, sale de la norma.

Si estás en mercado libre, el precio de los excedentes lo fija libremente cada comercializadora en el contrato. Ahí caben todas las variantes: un precio fijo en céntimos por kWh, un precio indexado al mercado con o sin descuento, un precio distinto según tramos de energía vertida, o un producto de saldo acumulable. Por eso no publicamos una tabla de precios por compañía: cambian con frecuencia, dependen de la oferta concreta que firmes y una tabla desactualizada hace más daño que no tener ninguna.

Lo que sí se puede decir con seguridad es la tendencia: en los últimos años los precios de compensación se han movido a la baja. La razón es estructural. El precio del mercado mayorista se hunde precisamente en las horas centrales del día, que son las horas en las que toda la fotovoltaica del país, la grande y la doméstica, vierte a la vez. En primavera es ya habitual ver horas de precio muy próximo a cero en el mercado diario. Un excedente que se produce cuando el mercado vale poco, vale poco.

La comparación relevante no es entre comercializadoras, sino entre lo que te descuentan por verter y lo que pagas por comprar. Esa diferencia es tu incentivo a autoconsumir. Cuanto mayor sea la brecha, más rentable es mover consumos al mediodía y menos interesante es verter. En términos prácticos: cada kWh que dejas de comprar vale bastante más que cada kWh que viertes.

Precio fijo o indexado: cómo decidir

Un precio fijo de excedentes te da previsibilidad y suele ser mejor cuando el mercado está deprimido en horas solares. Un precio indexado te da más recorrido si el mercado sube, pero te expone a esas horas de precio casi nulo. Si no quieres estar pendiente, el fijo es más cómodo. Si vas a revisar tu contrato cada año, el indexado puede ir mejor. En ambos casos, lo determinante es la letra pequeña: revisiones automáticas, permanencias y condiciones de mantenimiento del precio.

Antes de firmar, pide por escrito tres cosas: el precio del kWh excedentario, si es fijo o indexado y cómo se revisa, y si el sobrante no compensado caduca al cierre del periodo o se acumula. Con esas tres respuestas ya puedes comparar ofertas de verdad.

Qué hacer con el excedente que no te compensan

Cuando has hecho los números y ves que una parte del excedente se pierde, hay cuatro caminos y conviene recorrerlos en este orden, de más barato a más caro.

1. Desplazar consumo (coste cero)

Lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico, bomba de piscina, riego, deshumidificador y carga del coche eléctrico. Todo lo que admita programación se programa en las horas de sol. Es el ajuste con mejor retorno del autoconsumo porque no cuesta dinero y ataca directamente la brecha entre precio de compra y precio de compensación. Un enchufe con temporizador de pocos euros ya resuelve buena parte.

2. Electrificar consumos térmicos

Si tienes agua caliente sanitaria con resistencia eléctrica, programarla a mediodía convierte excedente en agua caliente almacenada, que es la batería más barata que existe. Lo mismo con la climatización: adelantar el enfriamiento o el calentamiento de la vivienda a las horas de producción aprovecha la inercia térmica del edificio. Es lo que en el sector se llama gestionar la demanda, y con paneles instalados es dinero directo.

3. Batería física

Almacenar para consumir de noche tiene sentido cuando tu consumo nocturno es alto, cuando sufres cortes de suministro o cuando quieres respaldo. Los precios de las baterías domésticas han bajado de forma sostenida, pero el cálculo sigue siendo el mismo: lo que ganas es la diferencia entre el precio al que compras la energía de noche y el precio al que te compensarían ese kWh vertido. Pide siempre el cálculo con esa diferencia, con la vida útil y los ciclos garantizados del equipo, y con el coste de la electrónica adicional.

4. Batería virtual o saldo acumulado

Varias comercializadoras ofrecen productos que guardan el valor del excedente no compensado como saldo para aplicarlo en facturas posteriores, y a veces incluso a otros suministros del mismo titular. Es una solución contractual, no regulada: cada empresa decide el precio al que valora tu excedente, la caducidad del saldo, si el saldo puede aplicarse a la parte fija de la factura y qué pasa si te das de baja. Suelen llevar una cuota mensual o un precio de compensación inferior a cambio del servicio. No son un timo, pero hay que leerlos con calma y hacer la cuenta con tus propios kWh.

Un quinto camino que aparece en comunidades de vecinos es el autoconsumo colectivo: repartir la generación entre varios consumidores mediante coeficientes acordados. Cuando los perfiles de consumo son complementarios (una vivienda vacía de día y otra con teletrabajo, o una vivienda y un local comercial), el excedente perdido cae mucho porque siempre hay alguien consumiendo. Requiere acuerdo firmado y gestión, pero es la vía con mejor aprovechamiento por euro invertido en muchos edificios.

Trámites reales para legalizar 5 kW

El papeleo asusta más de lo que debería, y una parte importante la hace el instalador. Estas son las piezas que van a aparecer en tu expediente.

  • Memoria técnica de diseño o proyecto, según potencia y comunidad autónoma. Para 5 kW en vivienda, lo habitual es memoria técnica.
  • Certificado de instalación eléctrica (el boletín) firmado por instalador autorizado y sellado por el órgano competente de tu comunidad.
  • Declaración responsable o comunicación ante la comunidad autónoma, que es quien tramita el autoconsumo y quien inscribe la instalación en el registro administrativo de autoconsumo.
  • Código de Autoconsumo (CAU), que identifica tu instalación y que va ligado a tu CUPS. Lo vas a necesitar para el contrato con la comercializadora.
  • Contrato de compensación de excedentes con tu comercializadora y actualización del contrato de acceso con la distribuidora.
  • Configuración del equipo de medida: en la mayoría de viviendas el contador telegestionado existente ya es bidireccional y la distribuidora solo lo reconfigura para registrar energía vertida.
  • Licencia municipal u obra menor y, en su caso, comunicación previa, según ordenanza de tu ayuntamiento.

Dos aclaraciones importantes que suelen contarse mal. La primera: con compensación simplificada no te das de alta como productor de energía ni te inscribes en el registro administrativo de instalaciones de producción; las instalaciones pequeñas conectadas en baja tensión están exentas de ese trámite. La segunda: para instalaciones de pequeña potencia sobre cubierta en suelo urbanizado con servicios, la normativa exime de tramitar permisos de acceso y conexión, lo que acorta mucho los plazos.

Sobre tiempos, lo honesto es decir que dependen de tu comunidad autónoma y de la carga de trabajo de tu distribuidora. La instalación física de 5 kW se resuelve normalmente en una o dos jornadas de trabajo; lo que se alarga es el circuito administrativo hasta que la compensación aparece reflejada en factura. Mientras tanto, ojo: hasta que la distribuidora no registre tu instalación, puedes estar vertiendo energía que no se te compensa. Si pasan semanas sin que aparezca en la factura, reclama con el número de expediente.

Sobre el coste de esos trámites, tampoco te van a dar una cifra única porque hay tasas autonómicas y municipales distintas. Lo razonable es exigir al instalador un presupuesto cerrado que indique expresamente qué trámites incluye, qué tasas quedan fuera y quién asume la gestión ante distribuidora y comunidad autónoma. Un presupuesto que solo diga «legalización incluida» sin desglosar es una fuente de sorpresas.

Cómo leer tu factura y detectar errores de compensación

Cuando la compensación está bien aplicada, tu factura debe mostrar de forma identificable la energía autoconsumida, la energía consumida de la red, la energía vertida y el importe compensado. Si esos conceptos no aparecen o aparecen a cero mes tras mes teniendo una instalación funcionando, algo va mal. Estos son los fallos que se repiten.

Fallo 1: la instalación no está dada de alta en el sistema de la distribuidora

Es el clásico de los primeros meses. Los paneles producen, el contador registra vertido, pero la comercializadora no aplica nada porque el expediente no ha terminado de tramitarse. Comprueba el estado del expediente y, si la instalación llevaba tiempo legalizada, reclama la regularización de los periodos afectados.

Fallo 2: el contrato de compensación no se firmó o no se trasladó

Ocurre sobre todo tras un cambio de comercializadora. Tienes contrato de suministro nuevo, pero nadie firmó el anexo de compensación de excedentes. Resultado: viertes gratis. Se detecta porque la factura no muestra ninguna línea de energía vertida.

Fallo 3: energía vertida registrada como cero

Suele ser un problema de configuración del equipo de medida o de comunicación del contador. Si tu inversor o tu monitorización te dicen que has vertido cientos de kWh y la factura dice cero, hay una discrepancia que debe resolver la distribuidora.

Fallo 4: precio de compensación distinto al contratado

Compara el precio unitario que aparece en la línea de excedentes con el que firmaste. Si difiere, reclama por escrito adjuntando el contrato. En contratos indexados, pide el desglose horario para poder verificarlo.

Fallo 5: potencia contratada sin revisar

No es un error de compensación, pero es donde más gente deja dinero. Con autoconsumo, la parte fija pesa proporcionalmente mucho más en la factura. Revisa el maxímetro o el histórico de potencia demandada y valora bajar la potencia contratada si tu instalación y tus hábitos lo permiten. Es un ahorro que se cobra todos los meses del año.

Si la reclamación con la comercializadora no prospera, el circuito es el habitual de consumo: reclamación por escrito con acuse, y después el servicio de consumo de tu comunidad autónoma o el organismo competente en energía. Guarda todas las lecturas y capturas de tu monitorización: en estos casos, el que tiene datos gana.

Cambiar de comercializadora sin perder la compensación

La instalación es tuya y no depende de la comercializadora. El CAU no cambia, la modalidad de autoconsumo no cambia y la legalización tampoco. Lo que cambia es el contrato de suministro y el contrato de compensación de excedentes, que hay que firmar de nuevo con la empresa entrante. Este es el punto donde se producen la mayoría de los agujeros de compensación.

La secuencia segura es: comparar ofertas mirando a la vez el precio de compra de energía, el precio de excedentes y el término de potencia; confirmar por escrito que la nueva comercializadora acepta la modalidad con excedentes acogida a compensación; facilitar el CAU en el momento del alta; y vigilar las dos primeras facturas para comprobar que la línea de excedentes aparece con el precio pactado.

Un aviso sobre las comparativas: fijarte solo en el precio de excedentes es un error de bulto. Puede compensarte más una oferta con excedentes algo peor pero con un precio de compra de energía claramente mejor, porque tú compras más kWh de los que viertes en términos económicos. Haz la cuenta completa con tus kWh reales de los últimos doce meses.

Sobre permanencias: la compensación de excedentes no debería estar atada a permanencias largas ni a servicios adicionales que no necesitas. Si la oferta buena solo está disponible contratando mantenimiento, seguros o productos de valor añadido, calcula la cuota anual de esos extras y réstala del ahorro prometido. En bastantes casos la oferta deja de ser buena.

Y sobre el momento: cambiar de comercializadora en primavera, con la instalación produciendo a tope, es el peor momento para tener un hueco administrativo. Si puedes elegir, hazlo en un mes de producción moderada y confirma antes de la fecha de activación que el contrato de compensación entra en vigor a la vez que el de suministro.

Impuestos, ayudas y bulos que circulan

Empecemos por el bulo más repetido: el Plan MOVES III no financia instalaciones fotovoltaicas ni baterías domésticas. Es un programa de movilidad eléctrica, para vehículos eléctricos y puntos de recarga. Si alguien te enseña un presupuesto de paneles con una columna de descuento «tras MOVES III», ese presupuesto está mal y el precio final que te han dibujado no es real.

Segundo asunto: las ayudas de autoconsumo del plan de recuperación se canalizaron a través de programas gestionados por las comunidades autónomas. Sus plazos están cerrados o sus fondos agotados en la mayor parte del territorio. Presentar esas ayudas como disponibles y descontarlas del precio es exactamente lo que convierte una amortización a ocho años en una amortización a doce. Antes de contar con cualquier ayuda: comprueba la convocatoria vigente en el boletín de tu comunidad, confirma si sigue abierta y averigua si exige no haber iniciado la instalación antes de solicitarla, porque muchas lo exigen y ese detalle deja fuera a mucha gente.

Tercero, las vías que sí suelen seguir vivas y que dependen de tu municipio o de tu declaración:

  • Bonificación del IBI: la ley permite a los ayuntamientos bonificar hasta un porcentaje relevante de la cuota para inmuebles con instalaciones de aprovechamiento solar, pero es potestativa. Solo existe si tu ayuntamiento la recoge en ordenanza fiscal, y suele tener requisitos y años limitados. Consúltalo en la ordenanza de tu municipio.
  • Bonificación del ICIO, el impuesto de construcciones, también potestativa y también por ordenanza municipal.
  • Deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda, que se han ido prorrogando por norma. Comprueba si siguen vigentes para el ejercicio en el que instalas y qué certificados energéticos exigen, porque el requisito documental es estricto.
  • Tipo impositivo de la obra: en determinadas obras de renovación en vivienda puede aplicarse un tipo reducido si se cumplen los requisitos legales. Pídele al instalador que lo justifique en el presupuesto. Y recuerda que en Canarias el impuesto aplicable es el IGIC.

Cuarto, la fiscalidad de la propia compensación. Al ser un descuento en tu factura y no un cobro, la compensación simplificada no genera un ingreso que declarar por esa vía. La cosa cambia por completo si eliges la modalidad de venta al mercado, que sí es actividad económica con sus obligaciones de alta, facturación e impuestos, incluidos los tributos específicos que gravan la producción eléctrica y cuya vigencia ha variado en los últimos ejercicios. Como esto depende de tu situación personal, esta guía no sustituye a un asesor fiscal: si vas a vender al mercado, consúltalo antes.

Norma práctica para presupuestos: exige que el precio final aparezca sin ninguna ayuda descontada, y que las ayudas figuren aparte como hipótesis sujeta a convocatoria. Si el vendedor se resiste, ya sabes por dónde va el cálculo.

Quinto, un bulo menor pero persistente: el del «impuesto al sol». Los cargos por autoconsumo que se plantearon en su día quedaron derogados con el marco actual. Hoy no pagas un peaje por autoconsumir la energía que tú generas y consumes. Lo que sí pagas, y es otra cosa, son los términos regulados de tu contrato de suministro, que existen porque sigues conectado a la red y la usas.

Checklist antes de firmar nada

Resumen operativo para que no se te escape nada al valorar una instalación de 5 kW con compensación de excedentes:

  1. Descarga tus curvas de consumo horario de doce meses desde el área de cliente de tu distribuidora.
  2. Simula la producción de tu cubierta en PVGIS con tu orientación, inclinación y sombras reales.
  3. Calcula qué fracción autoconsumirías y qué fracción verterías. Ese reparto manda sobre el ahorro.
  4. Localiza en tu contrato el precio de compra del kWh y el precio de excedentes. Si no está, pídelo por escrito.
  5. Aplica el tope: el descuento no puede superar tu término de energía del periodo. Comprueba cuánto excedente se perdería.
  6. Revisa la potencia contratada y valora bajarla. Con autoconsumo, la parte fija pesa más.
  7. Exige presupuesto sin ayudas descontadas y con los trámites desglosados.
  8. Descarta cualquier presupuesto que mencione MOVES III para fotovoltaica o batería.
  9. Comprueba garantías por escrito: paneles, inversor, batería si la hay, y mano de obra. Recuerda que en compras a consumidor rige la garantía legal de conformidad de tres años desde el RDL 7/2021, al margen de las garantías comerciales del fabricante.
  10. Antes de firmar la comercializadora, confirma que acepta la modalidad con excedentes acogida a compensación y vigila las dos primeras facturas.

Y una advertencia final de prudencia, porque aquí hay dinero de por medio: los números de este artículo son rangos y mecanismos, no una recomendación de inversión ni un cálculo aplicable a tu vivienda. La rentabilidad concreta depende de tu consumo, tu tarifa, tu cubierta y el precio que negocies. Antes de comprometer varios miles de euros, pide dos o tres presupuestos con la producción estimada por escrito y contrasta el cálculo de amortización con un técnico independiente.

Preguntas frecuentes

¿La compensación de excedentes es una venta de energía?

No. La compensación simplificada del RD 244/2019 es un descuento en la factura, no una venta. Tu comercializadora valora la energía que has vertido y la resta del término de energía que te factura ese mismo periodo. No cobras nada, no emites facturas y no eres productor a efectos administrativos. La venta real de energía al mercado es la otra modalidad, con excedentes no acogidos a compensación, y exige darse de alta como productor, contratar un representante de mercado y asumir obligaciones fiscales.

¿La compensación puede dejar mi factura de la luz a cero o en negativo?

No puede dejarla en negativo ni generar saldo a cobrar. El valor de tus excedentes en un periodo de facturación nunca puede superar el valor de la energía que has consumido de la red en ese mismo periodo. Además, la compensación solo actúa sobre el término de energía: el término de potencia, el alquiler del equipo de medida, el impuesto eléctrico y el IVA se siguen pagando íntegros. En el mejor de los casos el término de energía queda a cero y la factura se queda en la parte fija.

¿Se acumula el saldo de excedentes de un mes para otro?

En la compensación simplificada regulada, no: lo que no se descuenta dentro del periodo de facturación se pierde. Lo que sí acumula saldo son los servicios comerciales tipo batería virtual o hucha solar que ofrecen algunas comercializadoras. Son productos contractuales, no un derecho regulado: cada empresa fija su precio, su caducidad y a qué conceptos se puede aplicar el saldo. Léelo en el contrato antes de firmar.

¿Cuánto vierte a la red una instalación de 5 kW?

Depende del perfil de consumo mucho más que de los paneles. En una vivienda que está vacía de lunes a viernes por la mañana es normal verter la mayor parte de lo generado; en una casa con teletrabajo, bomba de calor o coche eléctrico cargando de día, la fracción vertida baja bastante. Antes de dimensionar, mira tus curvas horarias en la web de tu distribuidora: son gratuitas y son el único dato de verdad.

¿Necesito instalar un contador nuevo para los excedentes?

En la mayoría de viviendas no hace falta un contador adicional. El equipo de medida telegestionado que ya tienes suele ser bidireccional y la distribuidora solo lo reconfigura para registrar también la energía vertida. Es habitual pagar el alquiler del equipo y algún trámite asociado, pero no un contador extra. En instalaciones colectivas o con configuraciones especiales sí puede hacer falta equipamiento adicional.

¿Tengo que darme de alta como productor de energía con 5 kW?

No, si te acoges a compensación simplificada. Las instalaciones de generación de pequeña potencia conectadas en baja tensión están exentas de inscribirse en el registro administrativo de instalaciones de producción. Tu instalación se legaliza ante la comunidad autónoma, recibe su código de autoconsumo (CAU) y queda inscrita en el registro administrativo de autoconsumo. El alta como productor solo aparece si eliges vender los excedentes al mercado.

¿Qué precio me pagan por el kWh excedentario?

Depende de tu contrato. Si estás en PVPC, el precio de los excedentes es horario y se calcula a partir del precio del mercado diario descontando costes de desvíos, según la fórmula del RD 244/2019. Si estás en mercado libre, el precio lo pacta cada comercializadora: puede ser fijo o indexado al mercado. En los últimos años estos precios se han movido a la baja porque el mercado mayorista se hunde precisamente en las horas centrales de sol. Mira la cláusula de tu contrato: es el único sitio donde está tu precio real.

¿Puedo cambiar de comercializadora manteniendo la compensación?

Sí. La instalación, el CAU y la modalidad de autoconsumo son tuyos y no cambian al cambiar de comercializadora. Lo que se firma de nuevo es el contrato de suministro y el contrato de compensación de excedentes con la nueva empresa. Comprueba que la nueva comercializadora recoge expresamente la modalidad con excedentes acogida a compensación y vigila las dos primeras facturas: los fallos suelen aparecer ahí.

¿El Plan MOVES III financia mis paneles solares o una batería?

No. MOVES III es un programa de movilidad eléctrica: vehículos eléctricos y puntos de recarga. No financia instalaciones fotovoltaicas ni baterías domésticas. Las ayudas de autoconsumo del plan de recuperación se gestionaron por comunidades autónomas y sus plazos están cerrados o sus fondos agotados en la mayoría del territorio. Antes de contar con ninguna ayuda, comprueba la convocatoria vigente en tu comunidad y no inicies la obra antes de solicitarla si la convocatoria lo exige.

¿Compensa poner batería solo para no perder los excedentes?

Con los precios de compensación actuales, la batería se paga sola con más dificultad que hace unos años, porque lo que ahorras es la diferencia entre lo que te descuentan por verter y lo que pagarías por comprar esa energía de noche. Tiene más sentido si tienes consumo nocturno alto, cortes de suministro frecuentes o quieres respaldo. Antes de comprar batería, agota lo barato: mover lavadora, lavavajillas, termo y carga del coche a las horas de sol.

¿Qué pasa si mi consumo es muy bajo y vierto casi todo?

Que la compensación se te queda corta: solo puedes descontar hasta el valor de la energía que compras. Si tu factura de energía es pequeña, el tope llega enseguida y el resto del excedente no se remunera. En ese escenario suele salir mejor dimensionar la instalación más ajustada, valorar el autoconsumo colectivo con vecinos dentro del ámbito permitido, o estudiar la modalidad de venta a mercado sabiendo que trae carga administrativa.

¿La compensación de excedentes tributa en el IRPF?

La compensación simplificada no es un ingreso: es un descuento en tu propia factura, así que no genera un cobro que declarar por esa vía. La situación cambia si eliges vender los excedentes al mercado, porque entonces hay una actividad económica con sus obligaciones de alta, facturación e impuestos. Como cada caso tiene matices, consúltalo con un asesor fiscal antes de elegir modalidad.

Conclusión. La compensación de excedentes con 5 kW es una herramienta útil y perfectamente rentable, siempre que la midas por lo que es: un descuento acotado sobre el término de energía, no un ingreso. Los tres movimientos que más ahorro generan son dimensionar la instalación contra tus curvas horarias reales, desplazar consumo a las horas de sol y revisar la potencia contratada. Todo lo demás —el precio del excedente, el producto de saldo acumulado, la batería— viene después y se decide con números tuyos, no con simulaciones de folleto.

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Escrito por Equipo EnergiaBarata

Contenido revisado y actualizado el 2026-08-07. Guía informativa elaborada a partir de la normativa vigente de autoconsumo; no constituye asesoramiento fiscal ni técnico personalizado. No realizamos pruebas propias de instalaciones ni publicamos reseñas de usuarios.