Precio de la luz de Iberdrola en 2026: cómo se calcula tu factura

Iberdrola es una de las mayores comercializadoras eléctricas de España. Aquí no vas a encontrar un precio del kWh escrito a mano, porque cambia a diario: vas a encontrar cómo se forma ese precio, qué parte depende de la compañía y qué parte no, y cómo comprobarlo en tu propia factura.
Los tres tipos de tarifa que puedes tener
Precio fijo (mercado libre)
La comercializadora te fija un precio del kWh y del kW durante un plazo pactado. Ganas previsibilidad y pagas una prima por ella. Revisa la duración, si hay permanencia y qué ocurre al vencer el periodo.
Con discriminación horaria
El precio de la energía cambia según el tramo del día. Interesa si puedes desplazar consumo pesado (lavadora, secadora, coche eléctrico, agua caliente) a las horas más baratas de forma sistemática, no puntual.
PVPC (tarifa regulada)
El precio de la energía varía cada hora siguiendo una metodología fijada por normativa. Solo la ofrecen las comercializadoras de referencia; en el grupo Iberdrola, Curenergía. Es la única vía para acceder al bono social.
Las tres modalidades conviven y ninguna es mejor en abstracto. Lo que cambia entre ellas es quién asume el riesgo de que el precio de la energía suba: en el PVPC lo asumes tú hora a hora, en el precio fijo lo asume la comercializadora y te lo cobra dentro del precio, y en las tarifas con tramos lo repartís según el momento en que enciendas los electrodomésticos.
Pros y contras de contratar con una gran comercializadora
A favor
- Cobertura estatal y atención en oficina física en muchas localidades, algo que las comercializadoras solo online no ofrecen
- Aplicación y área de cliente con detalle del consumo por horas y por periodos
- Catálogo amplio: precio fijo, tramos horarios, autoconsumo y servicios asociados
- Estructura de reclamaciones y canales formales bien identificados
En contra
- Las ofertas de captación suelen ir ligadas a condiciones (permanencia, domiciliación, servicios adicionales) que hay que leer
- Los servicios de mantenimiento y las pólizas asociadas se facturan aparte y a veces se contratan casi sin darte cuenta
- El precio de una gran comercializadora rara vez es el más bajo del mercado en el momento de la comparación
- Al vencer una oferta promocional, la renovación automática puede dejarte en condiciones peores
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Comparar tarifas ahoraRespuesta directa: de qué depende el precio de la luz de Iberdrola
El precio que pagas por la luz con Iberdrola, o con cualquier otra comercializadora, se compone de cuatro bloques: el término de potencia (euros por kilovatio contratado y día), el término de energía (euros por cada kilovatio hora consumido), los peajes, cargos y conceptos regulados que son idénticos en todas las compañías porque los fija la administración, y los impuestos. La comercializadora solo compite en una parte del término de energía y en el margen que añade al término de potencia; el resto lo recauda y lo traslada. Por eso dos ofertas que parecen muy distintas en el anuncio acaban separadas por bastante menos en el total de la factura.
Entender ese reparto es lo que convierte una factura en información útil. Si el grueso de tu importe viene del término de potencia, cambiar de tarifa apenas te moverá la aguja y lo que necesitas es ajustar los kilovatios contratados. Si el grueso viene del término de energía y consumes casi todo en horario de oficina, tu palanca está en el tramo horario. Y si tu factura es alta porque el consumo lo es, ninguna tarifa arregla eso: lo arregla el aislamiento, el equipo o el hábito.
A lo largo de esta guía verás el mecanismo completo, con los conceptos tal y como aparecen impresos en la factura española, para que puedas hacer la comprobación tú mismo en cinco minutos y con tu último recibo delante.
Cómo se forma el precio de la electricidad en España
La electricidad que llega a tu casa pasa por cuatro manos distintas, y cada una cobra algo. Confundirlas es el origen de casi todos los malentendidos con la factura.
Generación: quién produce la energía
Las centrales, los parques eólicos y las plantas fotovoltaicas venden su producción en el mercado mayorista, en contratos bilaterales o mediante acuerdos a largo plazo. El precio horario del mercado mayorista se forma en una subasta diaria donde entran ofertas ordenadas de menor a mayor coste, y el precio de casación lo marca la última tecnología necesaria para cubrir la demanda de esa hora. Ese diseño explica que el precio pueda desplomarse en horas de mucho sol o mucho viento y dispararse en tardes de invierno sin renovables.
Transporte y distribución: quién mueve la energía
El transporte en alta tensión lo opera Red Eléctrica. La distribución hasta tu casa la hace la empresa distribuidora que te corresponde por zona geográfica, y no la eliges tú. En la zona histórica de Iberdrola, la distribuidora es i-DE. La distribuidora es la propietaria de la red y del contador, la que hace las lecturas, la que atiende las averías y la que ejecuta materialmente altas, bajas y cambios de potencia. No te vende energía y no puedes cambiarla: aunque contrates con una comercializadora distinta, tus cables y tu contador siguen siendo los mismos.
Comercialización: quién te la factura
La comercializadora compra la energía, te la vende, emite la factura y te atiende. Es la única pieza de la cadena que eliges libremente y la única que compite en precio. Cuando cambias de compañía, cambias esta pieza y nada más. Por eso el cambio no puede provocar un corte, ni requiere obra, ni implica tocar la instalación.
El sistema: peajes, cargos y conceptos regulados
La red y las políticas del sistema eléctrico se pagan con dos conceptos que aparecen embebidos en tu precio y que son iguales para todos:
- Peajes de acceso, aprobados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Retribuyen las redes de transporte y distribución. Tienen componente de potencia y componente de energía, y se estructuran por periodos.
- Cargos, fijados por el Ministerio competente en energía. Cubren costes del sistema ajenos a la red: el régimen retributivo específico de las renovables, la anualidad del déficit, los extracostes de los territorios no peninsulares.
Una comercializadora no puede rebajarte los peajes ni los cargos, del mismo modo que un supermercado no puede rebajarte el IVA. Cuando una oferta promete un descuento del 30 %, ese descuento se aplica sobre su parte, que es una fracción del total.
Los impuestos y el alquiler del contador
Sobre la suma del término de potencia y el de energía se aplica el Impuesto Especial sobre la Electricidad, regulado en la Ley 38/1992, cuyo tipo ordinario ronda el 5,11 % con unas cuotas mínimas por megavatio hora. Después se añade el alquiler del contador, si el equipo de medida no es de tu propiedad: es un importe regulado, se prorratea por días y no depende de tu compañía. Y al final de todo se aplica el IVA, cuyo tipo general en España es del 21 %.
La mitad larga de tu factura la fija la administración, no tu compañía. Comparar solo el precio anunciado del kWh es comparar la punta del iceberg.
PVPC frente a mercado libre: cómo elegir sin adivinar
Esta es la decisión que más dinero mueve y la que peor se explica en la publicidad.
Qué es exactamente el PVPC
El Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor es la tarifa regulada. Solo pueden acceder a ella los suministros de hasta 10 kW de potencia contratada y solo la comercializan las llamadas comercializadoras de referencia, empresas designadas por normativa y separadas jurídicamente de la comercializadora libre del mismo grupo. En el grupo Iberdrola esa figura es Curenergía. Contratar el PVPC no es contratar una oferta comercial: es acogerse a un precio cuya metodología de cálculo está publicada en el BOE.
El rasgo que define al PVPC es que el término de energía cambia cada hora. Durante años se calculó puramente a partir del precio horario del mercado mayorista, y desde la reforma de la metodología incorpora además una referencia a productos de energía a plazo, con un peso que ha ido aumentando de forma progresiva. El propósito de ese cambio es suavizar los picos: el precio sigue siendo variable, pero reacciona menos bruscamente a un día malo del mercado diario.
Qué es una tarifa de mercado libre
En el mercado libre la comercializadora fija el precio con libertad. Las dos familias más habituales son el precio fijo durante un plazo, y el precio indexado, donde te trasladan el mercado mayorista más un margen conocido. El precio fijo incorpora una prima de riesgo: la compañía se compromete a un precio y, para cubrirse, compra energía a plazo y añade un colchón. Ese colchón es lo que pagas por dormir tranquilo.
Comparativa práctica
| Aspecto | PVPC (regulada) | Mercado libre |
|---|---|---|
| Quién fija el precio de la energía | Metodología aprobada por normativa, publicada oficialmente | La comercializadora, libremente |
| Variabilidad | Cambia cada hora de cada día | Fijo durante el plazo pactado, o indexado con margen |
| Quién puede ofrecerla | Solo comercializadoras de referencia | Cualquier comercializadora libre |
| Límite de potencia | Suministros de hasta 10 kW | Sin ese límite |
| Permanencia | No existe | Depende del contrato; hay que leerla |
| Acceso al bono social | Sí, es la vía obligatoria | No |
| Servicios añadidos (mantenimiento, seguros) | No se comercializan con la tarifa | Frecuentes, y facturados aparte |
| Quién asume el riesgo de precio | Tú | La comercializadora, que lo cobra como prima |
Cuándo encaja cada una
El PVPC suele encajar si puedes mover consumo a las horas baratas, si tu consumo es moderado, si te resulta llevadero que la factura oscile de un mes a otro y si no quieres estar pendiente de renovaciones ni de letra pequeña. También es la opción si cumples los requisitos del bono social, porque no hay otra puerta.
El precio fijo del mercado libre encaja si tu economía doméstica necesita previsión, si tienes un consumo elevado y concentrado en horas caras que no puedes desplazar, o si simplemente no quieres pensar en esto. La condición para que sea buena idea es fijarse el precio en un momento en que los mercados a plazo no estén en máximos, algo que nadie puede garantizarte de antemano.
La comparación honesta se hace con números tuyos: coge el consumo en kWh de cada periodo de tus últimas facturas y pide que te apliquen las condiciones de cada oferta sobre esos kilovatios. Cualquier otra comparación es una conversación sobre publicidad.
Los periodos P1, P2 y P3 y cómo aprovecharlos
Desde la entrada en vigor de la tarifa de acceso 2.0TD, todos los suministros de hasta 15 kW tienen la misma estructura horaria, contrates con quien contrates. Esta es la parte más rentable de conocer, porque no requiere cambiar de compañía ni firmar nada.
Tramos para el término de energía
| Periodo | Días | Horario | Precio relativo de la energía |
|---|---|---|---|
| P1 — Punta | Laborables de lunes a viernes | 10:00-14:00 y 18:00-22:00 | El más caro |
| P2 — Llano | Laborables de lunes a viernes | 8:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-24:00 | Intermedio |
| P3 — Valle | Laborables de lunes a viernes | 00:00-08:00 | El más barato |
| P3 — Valle | Sábados, domingos y festivos de ámbito nacional | Las 24 horas | El más barato |
Fíjate en un detalle que mucha gente pasa por alto: el fin de semana completo es valle. Si tienes una lavadora, un lavavajillas o un secador de ropa que no usas a diario, concentrarlos en sábado y domingo es la medida de ahorro más sencilla que existe, y no exige ni programar el electrodoméstico de madrugada ni renunciar a nada.
Tramos para el término de potencia
La potencia se factura en dos periodos, no en tres, y es un error frecuente confundirlos con los de energía:
- P1 de potencia (punta): de 8:00 a 24:00 en días laborables.
- P2 de potencia (valle): de 00:00 a 08:00 en laborables, y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales.
Esto permite algo útil: puedes contratar potencias distintas en cada tramo, siempre que la de valle sea igual o mayor que la de punta. Tiene sentido si cargas un coche eléctrico o calientas un acumulador de agua de madrugada y no necesitas esa misma potencia durante el día.
Qué desplazar y qué no
No todo el consumo es trasladable, y perseguir el que no lo es solo produce frustración. Merece la pena mover lo que funciona por ciclos y admite retraso: lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico, carga del vehículo, bomba de la piscina, deshumidificador. No merece la pena pelearse con la iluminación, el frigorífico o el consumo de una placa de inducción mientras cocinas, porque son inelásticos o de poca energía.
La factura no premia el sacrificio, premia la programación. Un temporizador de cinco euros rinde más que tres meses apagando bombillas.
Un aviso de realidad: el desplazamiento horario solo se traduce en dinero si tu tarifa discrimina por tramos. Con un precio fijo plano las 24 horas, mover la lavadora a la madrugada no cambia nada en tu recibo. Comprueba primero en tu factura si aparecen tres precios de energía distintos o uno solo.
Cómo leer tu factura de Iberdrola línea a línea
Las facturas eléctricas españolas comparten estructura obligatoria, aunque cada compañía la maquete a su manera. Estos son los bloques que debes localizar.
Datos del contrato
Arriba encontrarás el CUPS, un código que empieza por ES y que identifica tu punto de suministro de forma permanente: no cambia aunque cambies de compañía, y es el dato que te pedirán en cualquier gestión. Junto a él aparecen la tarifa de acceso (2.0TD en la inmensa mayoría de hogares), las potencias contratadas en punta y valle, el nombre de la distribuidora y el periodo de facturación con sus fechas exactas.
Comprueba los días facturados. Una factura de 38 días y otra de 25 no son comparables, y muchas sorpresas de importe se explican solo por ahí.
Término de potencia
Verás los kilovatios contratados multiplicados por un precio por kilovatio y día, multiplicados por el número de días del periodo. Este importe se paga íntegro aunque te vayas de vacaciones un mes entero. Si el resultado supone una porción grande de tu factura, ya sabes dónde está tu margen de mejora.
Término de energía
Aquí aparecen los kilovatios hora consumidos, desglosados por periodo si tu tarifa discrimina. Este bloque es el que refleja tus hábitos. Presta atención a si la lectura es real o estimada: la factura lo indica. Una estimación al alza seguida de una lectura real produce el clásico recibo abultado seguido de otro sospechosamente bajo, y no es un error de precio sino de medida.
Descuentos y servicios adicionales
Si tienes una promoción, aparecerá como línea de descuento sobre el término correspondiente. Y si en algún momento contrataste un servicio de mantenimiento, una revisión de instalación o una póliza asociada, se factura fuera de los términos de luz y no está sujeto al mismo tratamiento. Es la línea que más se olvida y la que a veces revela que llevas años pagando por algo que no usas.
Impuestos y equipos de medida
El Impuesto Especial sobre la Electricidad se calcula sobre la suma de potencia y energía. El alquiler del contador se suma después. Y el IVA se aplica sobre el conjunto. Mira el porcentaje concreto que figura impreso: es la manera de saber qué tipos están vigentes de verdad en ese momento sin fiarte de ninguna noticia.
Información obligatoria del reverso
La factura incluye por normativa el desglose de a qué se destina lo que pagas, el origen de la energía y el comparativo de consumo con periodos anteriores. Ese gráfico comparativo es una herramienta de diagnóstico gratuita que casi nadie mira: si tu consumo del mismo mes del año pasado era la mitad, tienes un aparato nuevo, una avería o un vecino conectado a tu instalación, y ninguna de las tres se arregla cambiando de tarifa.
Formas reales de bajar la factura
Ordenadas por relación entre esfuerzo y resultado, y sin prometer porcentajes que dependen de tu caso.
1. Ajustar la potencia contratada
Es la medida con mejor retorno para consumos bajos y medios, porque actúa sobre la parte fija. La señal práctica es simple: si nunca te salta el interruptor de control de potencia aunque coincidan el horno, la vitrocerámica y la lavadora, probablemente tienes potencia de sobra. Con contador digital, la distribuidora registra tu demanda máxima y algunas comercializadoras te la muestran en el área de cliente.
Dos cautelas. La primera: por norma general solo puedes modificar la potencia una vez cada doce meses, así que la decisión hay que pensarla. La segunda: si has incorporado inducción, aerotermia, bomba de calor o un punto de recarga de vehículo eléctrico, no bajes potencia sin consultarlo con un instalador autorizado, porque quedarte corto significa apagones cada vez que coincidan dos cargas.
2. Trasladar consumo a valle
Ya lo has visto en el apartado de periodos. Programar los ciclos largos en madrugada o en fin de semana no exige inversión, solo constancia, y funciona únicamente si tu tarifa discrimina por tramos.
3. Revisar los servicios asociados
Los contratos de mantenimiento, las revisiones y las pólizas vinculadas se cobran todos los meses hagas uso o no. Revisa si los tienes, qué cubren exactamente y si esa cobertura no la tienes ya duplicada en el seguro del hogar. Cancelarlos es una gestión de diez minutos.
4. Autoconsumo fotovoltaico
Instalar paneles cambia la ecuación de raíz, porque reduce la energía que compras en las horas de sol. El marco normativo español permite el autoconsumo con excedentes acogido a compensación simplificada, de modo que la energía que viertes a la red se descuenta en la factura del mismo periodo, con un límite: el saldo puede reducir el término de energía, pero no genera pago a tu favor ni compensa el término de potencia ni los impuestos.
El retorno depende de tu ubicación, tu tejado, tu curva de consumo y el precio de la instalación, y varía tanto entre casos que cualquier cifra genérica es engañosa. Pide al menos tres presupuestos con estudio de producción propio y comprueba que incluyen legalización y tramitación. Sobre las ayudas: existen convocatorias autonómicas y municipales de eficiencia energética que cambian cada año y suelen agotar fondos; consulta la convocatoria vigente en tu comunidad autónoma antes de firmar nada y no inicies la instalación antes de solicitar la ayuda, porque muchas bases excluyen las obras ya iniciadas.
5. Eficiencia doméstica
El consumo que no haces no lo paga nadie. Los focos habituales son la climatización, el agua caliente sanitaria y los electrodomésticos de gama blanca antiguos. Un termostato bien ajustado, la revisión de los burletes de ventanas y la sustitución de un frigorífico de veinte años suelen pesar más que cualquier cambio de tarifa, aunque no den titulares.
6. Comparar con periodicidad, no compulsivamente
Revisar la tarifa una o dos veces al año, y siempre al vencer una promoción, es razonable. Cambiar de compañía cada dos meses persiguiendo descuentos de captación consume tiempo y te expone a permanencias encadenadas.
Cambiar de tarifa o de comercializadora: el procedimiento
El cambio de comercializadora es un derecho reconocido al consumidor y funciona igual en todo el territorio.
Qué necesitas
- El CUPS, impreso en la factura.
- Tus datos identificativos y los del titular del contrato, si no eres tú.
- Una cuenta bancaria para la domiciliación.
- La dirección exacta del suministro.
No necesitas el permiso de tu compañía actual, ni darte de baja previamente, ni presentar el boletín eléctrico salvo que se trate de un alta nueva o de una reactivación tras un tiempo prolongado sin suministro.
Qué ocurre después
La nueva comercializadora tramita el cambio con la distribuidora. La normativa fija plazos máximos para ejecutarlo y en la práctica suele materializarse en el siguiente ciclo de facturación. No hay corte de suministro, no viene nadie a tu casa y no se toca el contador, porque la red y el equipo de medida siguen perteneciendo a la misma distribuidora. Recibirás una última factura de la compañía saliente con el consumo hasta la fecha de cambio.
Permanencias y penalizaciones
El cambio en sí no tiene coste. Lo que puede costar dinero es romper un compromiso de permanencia que firmaste. Antes de contratar, busca en las condiciones particulares las palabras permanencia, compromiso de duración y penalización, y comprueba cómo se calcula el importe: lo habitual es un porcentaje sobre lo que quedaba por consumir del periodo comprometido. Si te lo negaron verbalmente pero está en el contrato, lo que vale es el contrato.
Tu derecho de desistimiento
Si contrataste por teléfono, por internet o fuera del establecimiento de la empresa, dispones de 14 días naturales para desistir sin justificación y sin penalización, conforme al texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. El plazo cuenta desde la celebración del contrato. Ejerce el desistimiento por escrito y guarda el acuse: es la salida limpia cuando una llamada comercial te ha colocado algo que no querías.
Tus derechos como consumidor eléctrico
Bono social
Es un descuento sobre el PVPC dirigido a consumidores vulnerables, que se solicita ante una comercializadora de referencia, no ante una comercializadora libre. Los requisitos de renta, los umbrales por unidad familiar y los porcentajes de descuento están fijados por normativa y se han modificado en varias ocasiones, incluidas subidas temporales, así que consulta la información oficial vigente antes de dar por hecho ningún porcentaje. La condición previa siempre es estar acogido al PVPC.
Suspensión del suministro
La normativa establece un procedimiento con requerimiento previo y plazos antes de que pueda suspenderse el suministro por impago, con protecciones reforzadas para los consumidores vulnerables severos acreditados y para los puntos de suministro que la normativa protege de forma reforzada por atender servicios de interés general. Si recibes un aviso, reclama por escrito de inmediato y acude a los servicios sociales de tu ayuntamiento si tu situación es de vulnerabilidad: son quienes pueden acreditarla.
Reclamaciones
El itinerario es escalonado y conviene respetarlo, porque saltarse un paso alarga el proceso:
- Primero, la comercializadora, por escrito y por un canal que deje rastro. Anota el número de incidencia y la fecha.
- Después, la hoja de reclamaciones o el organismo competente en energía o consumo de tu comunidad autónoma, que es quien resuelve las reclamaciones del sector eléctrico en su ámbito.
- El arbitraje de consumo, si la empresa está adherida: es gratuito y el laudo es vinculante.
- La vía judicial, como último recurso.
Para incidencias de lectura, medida, contador o calidad del suministro, el responsable material es la distribuidora, aunque tu interlocutor formal siga siendo la comercializadora, que debe trasladarlo.
Una reclamación por teléfono que no deja número de incidencia no ha existido nunca. Pide siempre el registro por escrito: es lo único que cuenta cuando el expediente sube de escalón.
Facturación y lecturas
Tienes derecho a que se te facture con lectura real con la periodicidad que marca la normativa, a recibir el desglose de conceptos y a que se te regularicen las estimaciones. Si acumulas varias facturas seguidas marcadas como estimadas, reclámalo: es la causa más común de las regularizaciones desagradables.
Errores frecuentes al contratar la luz
Comparar solo el precio del kWh
Una oferta con el kWh más bajo y el término de potencia más caro puede salir peor que la contraria, sobre todo en hogares de consumo pequeño. Compara importes totales sobre tu consumo real, no precios unitarios sueltos.
Confiar en el porcentaje de descuento del anuncio
Un descuento se aplica sobre una base concreta, casi nunca sobre el total de la factura. Pregunta siempre sobre qué se aplica y durante cuánto tiempo, y qué precio queda cuando la promoción vence.
Olvidar la fecha de vencimiento de la promoción
Las ofertas de captación caducan y la renovación automática suele dejarte en condiciones peores que las iniciales. Apunta la fecha en el calendario del móvil el mismo día que firmes.
Contratar servicios añadidos sin darte cuenta
El mantenimiento, las revisiones y las coberturas se cuelan con facilidad en una llamada rápida. Si la oferta suena demasiado bien, revisa qué otros conceptos vienen dentro.
Tomar la potencia contratada como intocable
Muchas viviendas arrastran la potencia que se contrató al construirlas, dimensionada para otro uso. Revisarla es gratis y el ahorro es recurrente.
Cambiar de compañía sin mirar la permanencia vigente
Encadenar cambios sin comprobar los compromisos anteriores es la forma más rápida de pagar penalizaciones que anulan cualquier ahorro.
Glosario rápido
- CUPS: código que identifica de forma permanente tu punto de suministro. Empieza por ES.
- 2.0TD: tarifa de acceso aplicable a suministros de hasta 15 kW, con tres periodos de energía y dos de potencia.
- Término de potencia: parte fija de la factura, en euros por kilovatio contratado y día.
- Término de energía: parte variable, en euros por kilovatio hora consumido.
- Peajes: precios regulados que retribuyen las redes de transporte y distribución.
- Cargos: costes del sistema eléctrico ajenos a la red, fijados por el Ministerio.
- PVPC: tarifa regulada con precio horario, exclusiva de las comercializadoras de referencia.
- Comercializadora de referencia: empresa designada por normativa para ofrecer el PVPC y el bono social. En el grupo Iberdrola, Curenergía.
- Distribuidora: propietaria de la red y del contador en tu zona. No se elige. En la zona histórica de Iberdrola, i-DE.
- ICP: interruptor de control de potencia, la función que limita la demanda a la potencia contratada.
- Maxímetro: registro de la potencia máxima demandada, disponible en los contadores digitales.
- Excedentes: energía que produce tu instalación de autoconsumo y no consumes, vertida a la red.
- Lectura estimada: consumo calculado por el sistema en ausencia de lectura real, que se regulariza después.
Preguntas frecuentes
No existe una respuesta única ni un precio fijo que podamos publicar: las ofertas del mercado libre cambian con frecuencia y el PVPC varía cada hora. La tarifa más barata para ti depende de cuánta energía consumes, en qué tramos la consumes y qué potencia tienes contratada. Coge una factura reciente, apunta tu consumo por periodo (P1, P2 y P3) y pide un cálculo con esos datos y con tu CUPS.
Sí. El cambio de comercializadora es un derecho, no tiene coste por sí mismo y no implica corte de suministro, porque la red y el contador siguen siendo de la misma distribuidora. Basta con firmar con la nueva comercializadora, que gestiona el trámite. Lo único que puede costar dinero es una penalización por permanencia si tu contrato la incluye: compruébalo en tus condiciones antes de firmar.
Depende del producto y de la promoción concreta, y cambia con el tiempo, así que no podemos afirmar que una tarifa determinada la tenga hoy. Las ofertas de precio fijo con descuento suelen llevar compromiso de permanencia y las contrataciones online tienden a no llevarla. Busca en las condiciones particulares las palabras permanencia, compromiso de duración y penalización, y comprueba cómo se calcula el importe si te vas antes.
El PVPC es la tarifa regulada: la metodología de cálculo la fija la normativa y el precio de la energía cambia hora a hora, con una parte ligada al mercado mayorista y otra referenciada a productos a plazo. Solo la comercializan las comercializadoras de referencia. En el mercado libre cada compañía fija su precio, normalmente fijo durante un plazo o indexado con un margen. El PVPC te traslada la volatilidad; el mercado libre la asume la compañía y te la cobra como prima.
Son los tres tramos horarios de la tarifa de acceso 2.0TD, aplicable a los suministros de hasta 15 kW. P1 punta va de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 en laborables; P2 llano cubre de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00, también en laborables; P3 valle es de 00:00 a 08:00 de lunes a viernes y las 24 horas de sábados, domingos y festivos de ámbito nacional.
Porque la factura incluye un término de potencia que se paga por cada kilovatio contratado y por cada día del periodo, consumas o no. A eso se suman conceptos fijos como el alquiler del contador, y después los impuestos. Con consumos muy bajos ese componente fijo pesa mucho, y la palanca de ahorro más eficaz suele ser ajustar la potencia contratada, no cambiar de tarifa.
Fíjate en si te salta el ICP cuando coinciden varios aparatos de mucha demanda. Si nunca salta, es probable que puedas bajar. Con contador digital, la distribuidora tiene el registro de tu demanda máxima y algunas comercializadoras lo muestran en el área de cliente. Por norma general solo se puede modificar la potencia una vez cada doce meses, así que conviene no pasarse de recorte; y si tienes inducción, aerotermia o coche eléctrico, consúltalo con un instalador autorizado.
El Impuesto Especial sobre la Electricidad, que se aplica sobre la suma del término de potencia y el de energía, y el IVA, que se aplica al final sobre casi todo lo anterior, incluido el alquiler del contador. Ambos han tenido rebajas temporales en distintos ejercicios, así que no des por vigente ningún tipo reducido: mira el porcentaje impreso en tu última factura. En Canarias, Ceuta y Melilla no se aplica IVA, sino el impuesto indirecto propio de cada territorio.
Es el Código Universal del Punto de Suministro, una referencia alfanumérica que empieza por ES y que identifica tu punto de conexión de forma permanente. No cambia aunque cambies de compañía. Es el dato que te piden para cualquier alta, cambio o comparativa, y lo tienes impreso en la factura.
El bono social solo se aplica sobre el PVPC y lo gestiona una comercializadora de referencia, no una comercializadora del mercado libre. En el grupo Iberdrola esa figura es Curenergía. Si cumples los requisitos de consumidor vulnerable, tendrías que estar en PVPC con esa comercializadora y solicitarlo con la documentación exigida. Los umbrales de renta y los porcentajes de descuento se revisan por normativa: consulta la información oficial vigente.
La normativa establece un procedimiento con requerimiento previo y plazos antes de cualquier suspensión, y contempla protecciones reforzadas para consumidores vulnerables severos y para suministros protegidos de forma reforzada por atender servicios de interés general. Si recibes un aviso de corte, reclama por escrito de inmediato y guarda el justificante. Si tu situación es de vulnerabilidad, acude a los servicios sociales de tu ayuntamiento, que son quienes acreditan esa condición.
Primero por escrito ante la comercializadora, guardando número de incidencia y fecha. Si no responde en plazo o la respuesta no te convence, pide la hoja de reclamaciones y acude al organismo competente en energía o consumo de tu comunidad autónoma, y valora el arbitraje de consumo si la empresa está adherida. Las incidencias de medida, lecturas o del contador las resuelve la distribuidora, aunque la puerta de entrada siga siendo tu comercializadora.
Cómo hemos elaborado esta guía
Este texto explica el mecanismo de facturación eléctrica en España tal y como está estructurado por la normativa vigente: tarifa de acceso 2.0TD, separación entre distribución y comercialización, peajes y cargos regulados, y régimen del PVPC. No incluimos precios de tarifas concretas, promociones ni comparativas de importes entre compañías porque cambian a diario y una cifra caducada induce a decisiones equivocadas sobre dinero.
No realizamos pruebas propias de comercializadoras, no publicamos valoraciones de clientes ni disponemos de un panel de usuarios: cuando leas una nota media en cualquier web, pregúntate de dónde sale. Nuestro criterio es documental y remite siempre a la fuente oficial: el BOE para la metodología del PVPC, la CNMC para los peajes, el Ministerio competente para los cargos y el bono social, y las condiciones publicadas por cada comercializadora para su oferta comercial.
Esta información es divulgativa y no sustituye al asesoramiento profesional. Antes de firmar un contrato de suministro, de modificar tu potencia contratada o de acometer una instalación de autoconsumo, contrasta las condiciones concretas con la comercializadora y, cuando haya obra o instalación de por medio, con un instalador autorizado.