Precio de la luz con Naturgy 2026: luz, gas y oferta dual

Naturgy es el grupo que nació de Gas Natural y Unión Fenosa, y que hasta 2018 se llamaba Gas Natural Fenosa. Viene del gas, y eso condiciona su forma de vender la luz: el paquete dual es su terreno. Aquí te explico cómo se forma de verdad el precio que pagas y cómo comprobarlo tú mismo.
Qué tipos de tarifa puedes tener con Naturgy
Naturgy comercializa la luz en el mercado libre con nombres comerciales que cambian con las campañas. Los nombres importan poco; lo que importa es a qué familia pertenece cada producto, porque de ahí sale el riesgo que asumes. Estas son las familias reales que vas a encontrar, con y sin gas de por medio.
Precio fijo de energía
El precio del kWh queda cerrado durante la vigencia pactada. Te protege de las subidas del mercado mayorista y te deja fuera de las bajadas. Comprueba la fecha de fin y qué pasa cuando vence.
Precio indexado
El kWh sigue al mercado mayorista más un margen fijo de la comercializadora. Sale mejor cuando el mercado está barato y peor cuando se dispara. Solo tiene sentido si puedes mover consumo.
Producto con horas o tramos diferenciados
Precios distintos según la franja del día. Depende por completo de tu curva de consumo real: si no puedes desplazar lavadora, secadora o coche eléctrico, no te aporta nada.
Oferta dual luz + gas
Un único contrato comercial que agrupa ambos suministros, normalmente con un descuento condicionado. Sigue siendo el punto fuerte del grupo y también donde más letra pequeña hay que leer.
Falta una quinta opción que Naturgy no vende como marca comercial: el PVPC, el precio regulado. No lo ofrece la comercializadora libre, sino la comercializadora de referencia del grupo. Lo explico más abajo porque esa distinción es la que más confusión genera cuando alguien pide «la tarifa más barata de Naturgy».
Pros y contras de contratar con Naturgy
A favor
- Trayectoria larga en gas natural y capacidad real para ofrecer luz y gas con un solo interlocutor
- Gestión unificada de dos suministros: una app, un contacto, un calendario de facturación
- Catálogo con productos fijos e indexados, así que puedes elegir el perfil de riesgo
- Estructura de grupo que incluye comercializadora de referencia, de modo que el paso a PVPC es sencillo dentro del mismo grupo
En contra
- El descuento del dual se calcula sobre el precio de la propia compañía, no sobre el mejor precio del mercado
- Los productos de gran comercializadora rara vez son los más agresivos en precio de energía
- Los servicios de mantenimiento añadidos engordan la factura y a veces condicionan el descuento
- Nombres comerciales que cambian y se solapan: cuesta saber qué producto tienes contratado sin leer el contrato
¿Quieres comparar antes de firmar?
Somos una web de información, no una correduría ni un intermediario: no contratamos por ti ni cobramos comisión por tu alta. Compara las ofertas declaradas por todas las comercializadoras en el comparador oficial de la CNMC y luego contrasta con tu propia factura.
Ver cómo comparar tarifasRespuesta directa: de qué depende lo que pagas a Naturgy por la luz
El precio de la luz con Naturgy no es un número, es una suma de cuatro bloques. Uno lo negocia la compañía contigo (el término de energía y el término de potencia del producto que firmes), otro lo fija la Administración y es idéntico lo contrates con quien lo contrates (peajes de transporte y distribución, aprobados por la CNMC, y cargos, aprobados por el Ministerio), un tercero son los impuestos (Impuesto Especial sobre la Electricidad de la Ley 38/1992 e IVA) y el cuarto son los conceptos accesorios: alquiler del contador y servicios adicionales que hayas contratado.
De esos cuatro bloques, solo el primero cambia al cambiar de compañía. Por eso comparar «el precio de la luz de Naturgy» contra el de otra comercializadora significa comparar únicamente el término de energía, el término de potencia y las condiciones del contrato. Todo lo demás viaja contigo.
Y por eso no encontrarás en esta página un céntimo por kWh atribuido a Naturgy: el precio válido es el de tu contrato y el de tu factura, no el de una tabla escrita hace meses.
Comercializadora, comercializadora de referencia y distribuidora: tres empresas distintas
Casi todos los enfados con una eléctrica nacen de confundir estas tres figuras. En un grupo como Naturgy conviven las tres, con nombres parecidos y funciones que no se tocan.
La comercializadora libre
Es la que te vende la energía a precio pactado, la que te llama para ofrecerte el dual y la que emite tu factura si estás en mercado libre. Compite: pone el precio que quiere, con las condiciones que quiera, dentro de la ley. Puedes cambiarla cuando te dé la gana.
La comercializadora de referencia
Es una sociedad designada por la Administración, con obligaciones legales y sin libertad de precio. Solo puede venderte el PVPC, aplicar el bono social a quien tenga derecho y asumir el suministro de último recurso cuando un consumidor se queda sin contrato. En el grupo Naturgy esa función la ejerce Comercializadora Regulada, Gas & Power, una empresa distinta de la comercializadora libre aunque comparta matriz. Si te pasas al PVPC «con Naturgy», en realidad firmas con esta otra sociedad y tu factura cambia de emisor.
La distribuidora
Es la dueña de los cables, los centros de transformación y el contador. No la eliges tú: depende de dónde vives. En el grupo Naturgy, la distribución eléctrica en las zonas donde opera corresponde a UFD y la de gas a Nedgia, pero en tu calle puede ser perfectamente la distribuidora de otro grupo mientras tu comercializadora sigue siendo Naturgy. Son cosas independientes.
Si te quedas sin luz, no llames a quien te cobra: llama a quien tiene los cables. El teléfono de averías de tu distribuidora aparece impreso en la factura y atiende las 24 horas. La comercializadora no puede reponerte el suministro, solo trasladar la incidencia.
La misma lógica vale para el gas: una fuga, un olor sospechoso o un contador parado se comunican a la distribuidora de gas, no a la comercializadora. Y ante olor a gas, lo primero es cerrar la llave general, ventilar sin accionar interruptores y salir a llamar desde fuera.
| Figura | Qué hace | ¿La eliges? | Cuándo tratas con ella |
|---|---|---|---|
| Comercializadora libre | Te vende energía a precio pactado y te factura | Sí, cuando quieras | Contratos, precios, facturas, reclamaciones de facturación |
| Comercializadora de referencia | Vende PVPC, aplica el bono social, suministro de último recurso | Sí, si cumples los requisitos de potencia | Al pasarte al precio regulado o al solicitar bono social |
| Distribuidora | Red, contador, lecturas, altas, cambios de potencia, averías | No, viene dada por tu ubicación | Cortes, averías, verificación de contador, inspecciones |
| Operador del sistema | Opera la red de transporte y casa la generación con la demanda | No | Nunca de forma directa como consumidor |
Los cuatro bloques de tu factura de luz
1. Término de potencia
Se paga por kW contratado y por día, estés en casa o de vacaciones. Es el bloque que más se ignora y el que más dinero regala. En la tarifa doméstica 2.0TD contratas dos potencias: una para las horas de punta y llano y otra para las horas de valle, y puedes contratar más potencia en valle que en punta si cargas el coche eléctrico de madrugada.
El término de potencia mezcla dos cosas: el peaje y el cargo regulados, que son iguales para todos, y el margen que le añade la comercializadora. Ahí sí hay diferencias entre compañías, aunque sean pequeñas en valor absoluto.
2. Término de energía
Se paga por kWh consumido. Es donde se juega la comparación entre ofertas y donde el mercado libre y el PVPC se separan: en mercado libre lo fija el contrato; en PVPC lo fija una fórmula regulada que se publica cada día.
3. Peajes y cargos
Los peajes retribuyen las redes de transporte y distribución y los aprueba la CNMC. Los cargos cubren otras partidas del sistema (entre ellas el apoyo a renovables y el déficit acumulado) y los aprueba el Ministerio. Se cobran en parte por potencia y en parte por energía, con importes distintos según el periodo horario, y no dependen de tu comercializadora. Que una oferta te «regale los peajes» es imposible: como mucho, te los mete dentro de un precio único.
4. Impuestos y accesorios
El Impuesto Especial sobre la Electricidad está regulado en la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales y se calcula sobre el importe de potencia y energía, con cuotas mínimas por megavatio-hora. El IVA se aplica al final, sobre todo lo anterior, incluidos el impuesto eléctrico y el alquiler del contador.
El alquiler del contador solo se cobra si el equipo de medida es propiedad de la distribuidora; su importe está regulado. Si compraste tu contador, no debe aparecer. Y por último están los servicios adicionales, que no son suministro y merecen sección propia.
Discriminación horaria 2.0TD: los periodos P1, P2 y P3
Desde la reforma de peajes, todos los suministros domésticos de hasta 15 kW están en la tarifa de acceso 2.0TD, tengas el contrato con Naturgy o con quien sea. La energía se divide en tres periodos y la potencia en dos. Este es el reparto en la península:
| Periodo | Horas (días laborables) | Fines de semana y festivos nacionales | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| P1 · Punta | 10:00-14:00 y 18:00-22:00 | No aplica | Las horas más caras en peajes y cargos: evita ahí los aparatos de mucha potencia |
| P2 · Llano | 8:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-24:00 | No aplica | Coste intermedio; buen momento para tareas que no puedes retrasar hasta la noche |
| P3 · Valle | 00:00-08:00 | Las 24 horas | El tramo barato en la parte regulada: lavavajillas, lavadora, termo y carga del coche |
Dos matices que casi nadie cuenta. El primero: Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla tienen su propio calendario horario, así que si vives ahí no apliques la tabla peninsular sin comprobarlo. El segundo: los periodos afectan siempre a los peajes y cargos, pero solo afectan al término de energía de tu comercializadora si tu producto lo diferencia. Con un precio de energía plano las 24 horas, mover la lavadora a la madrugada te ahorra la parte regulada, no la comercial. Sigue mereciendo la pena, pero el ahorro es menor del que promete el discurso comercial.
En potencia, la 2.0TD tiene un periodo punta (que cubre las horas de P1 y P2) y un periodo valle (que cubre P3). Esa es la razón por la que en tu contrato aparecen dos kW distintos y no uno solo. Si tienes más información sobre franjas, la guía de horarios de la tarifa de luz lo desarrolla con más detalle.
La oferta dual luz + gas: cuándo suma y cuándo resta
Aquí está el terreno propio de Naturgy, y también el punto donde más gente firma sin hacer números. El razonamiento comercial es sencillo y suena bien: agrupas los dos suministros, te aplican un descuento y simplificas la gestión. El razonamiento económico es distinto.
El descuento se calcula sobre el precio de la casa
Un porcentaje de descuento no dice nada si no sabes sobre qué precio se aplica. Un 10 % sobre una tarifa cara puede quedar por encima de una tarifa ajustada sin descuento. La comparación correcta no es «dual con descuento contra dual sin descuento», sino coste anual total del paquete contra la suma del mejor contrato de luz más el mejor contrato de gas por separado.
Compara suministro a suministro, no paquete a paquete
Es habitual que una compañía sea competitiva en gas y del montón en luz, o al revés. Agrupar te obliga a aceptar los dos precios, el bueno y el mediocre. Si separas, puedes quedarte con lo mejor de cada casa. La única forma seria de decidirlo es coger tus kWh anuales de luz y tus kWh anuales de gas (los tienes en las facturas, sumando los doce meses) y multiplicarlos por cada oferta.
El paquete dual no es una estafa: es un producto que optimiza la comodidad, no el precio. Si valoras tener un solo interlocutor y una sola domiciliación, puede compensarte pagar algo más. Lo que no puedes es firmarlo creyendo que además es lo más barato sin haberlo comprobado.
Las vinculaciones cruzadas
El riesgo menos visible del dual es la dependencia. Si el descuento está condicionado a mantener ambos suministros, el día que encuentres una luz mucho más barata no puedes llevártela sin perder también la ventaja en el gas. Tu margen de negociación se estrecha. Antes de firmar, localiza en el contrato la respuesta a tres preguntas: qué pasa con el precio del gas si me llevo la luz, qué pasa con el descuento si doy de baja un servicio adicional, y cuándo caduca la condición promocional.
| Criterio | Oferta dual | Luz y gas por separado |
|---|---|---|
| Precio | Descuento sobre las tarifas de una sola compañía | Puedes elegir el mejor precio de cada mercado |
| Gestión | Una factura, un interlocutor, una domiciliación | Dos facturas y dos servicios de atención |
| Flexibilidad para cambiar | Baja: mover un suministro puede tumbar el descuento del otro | Alta: cada contrato se cambia por su cuenta |
| Riesgo de servicios añadidos | Mayor: el paquete suele venir con mantenimientos incluidos | Menor: contratas suministro y punto |
| Comparabilidad | Difícil: el precio conjunto oculta cuál de los dos es caro | Directa: cada suministro compite contra su mercado |
El gas tiene su propia tarifa regulada: así funciona la TUR
En electricidad el precio regulado se llama PVPC. En gas natural se llama TUR, tarifa de último recurso, y funciona de forma parecida pero con reglas propias que conviene conocer antes de meter el gas en un paquete comercial.
Quién puede acogerse
La TUR la venden las comercializadoras de último recurso, no las libres, y está pensada para consumidores conectados a presión igual o inferior a 4 bar con un consumo anual de hasta 50.000 kWh. Es decir, prácticamente cualquier hogar. Si superas ese umbral, tu sitio está en el mercado libre.
Los escalones por consumo
La TUR se divide en escalones según los kWh que gastas al año, porque el término fijo y el variable cambian de un tramo a otro:
- TUR 1: pensada para consumos bajos, el perfil típico de quien solo usa gas para agua caliente y cocina.
- TUR 2: para consumos medios, el perfil de una vivienda con calefacción individual de gas.
- Modalidad para calderas comunitarias: existe una variante creada para comunidades de propietarios con calefacción central, con condiciones y vigencia propias que hay que comprobar en la normativa en vigor antes de contar con ella.
El salto de escalón importa: si estás en el tramo bajo con un consumo cercano al límite, puede convenirte revisar en qué escalón te ha clasificado la comercializadora, porque se hace en función del consumo anual estimado y no siempre acierta.
Se revisa cada trimestre
A diferencia del PVPC eléctrico, que se publica a diario, la TUR se actualiza trimestralmente por resolución administrativa. Eso le da una estabilidad que muchos hogares agradecen: sabes lo que vas a pagar por kWh durante tres meses. También significa que las bajadas del mercado tardan en llegarte, igual que las subidas.
Qué más lleva la factura del gas
Además del término fijo y el variable, en tu factura de gas aparecen el peaje de conducción, el alquiler del contador si no es tuyo, el Impuesto sobre Hidrocarburos y el IVA. Un detalle que despista: el gas se mide en el contador en metros cúbicos y se factura en kWh, con un factor de conversión que depende del poder calorífico del gas de tu zona y de la altitud. Si te cuadran mal los números, revisa ese factor antes de sospechar del contador. Tienes más contexto en la sección de gas y calefacción.
Servicios de mantenimiento y extras: la letra pequeña que engorda la factura
Este es el capítulo donde más dinero se escapa sin que nadie lo note, y es especialmente frecuente cuando hay gas de por medio, porque la caldera abre la puerta a media docena de servicios.
Mantenimiento de caldera no es inspección de gas
Son dos cosas distintas y confundirlas cuesta dinero. La inspección periódica de la instalación individual de gas es obligatoria cada cinco años y la realiza la distribuidora o una empresa habilitada; es un trámite de seguridad regulado. El mantenimiento de la caldera es un servicio comercial voluntario que contratas con quien quieras. Pagar un mantenimiento mensual no te exime de la inspección, ni la inspección sustituye al mantenimiento.
Los extras que viajan en la factura del suministro
Coberturas de avería en electrodomésticos, asistencia en el hogar, protección de pagos, revisiones anuales, garantías extendidas. Todos comparten tres características: son contratos independientes del suministro, se facturan en el mismo recibo para que no los distingas, y tienen su propia duración y su propia forma de darse de baja. Ninguno es condición para tener luz o gas.
- Puedes darlos de baja sin perder el suministro. Pide la baja por un canal que deje rastro y guarda el número de referencia.
- Comprueba si alguno de ellos condiciona un descuento del dual antes de cancelarlo: a veces la cuenta sale a favor de mantenerlo, a veces no.
- Revisa si el servicio duplica una cobertura que ya tienes en el seguro de hogar o de la comunidad. La duplicidad es habitual.
- Suma su coste anual y compáralo con lo que te costaría la reparación que cubre. Muchos extras cuestan al año más que la avería que aseguran.
Una factura clara te permite separar lo que pagas por suministro de lo que pagas por servicios. Si al mirar la tuya no puedes hacer esa separación en treinta segundos, pide el desglose por escrito: tienes derecho a entender qué te están cobrando.
Cómo leer tu factura de Naturgy sin perderte
Da igual el emisor: todas las facturas de luz llevan la misma información porque la normativa lo exige. Este es el orden en que conviene leerla.
- El CUPS. Es el código único de tu punto de suministro, empieza por ES y tiene veinte o veintidós caracteres. Es tu identificador ante cualquier compañía y lo que te pedirán para darte una oferta seria. No cambia aunque cambies de comercializadora.
- Datos del contrato. Tarifa de acceso (2.0TD en un hogar normal), potencias contratadas en punta y valle, fecha de fin del contrato y nombre exacto del producto. Aquí descubrirás qué has firmado en realidad.
- Periodo facturado y lecturas. Fecha inicial y final, lectura anterior y lectura actual, y una marca que indica si son reales o estimadas. Dos estimaciones seguidas son motivo suficiente para reclamar una lectura real.
- Término de potencia. kW contratados por días del periodo por precio diario, para cada uno de los dos periodos. Si nunca has saltado el diferencial por exceso de demanda, aquí puede haber un ahorro estable.
- Término de energía. kWh de cada periodo por su precio. Compara los kWh de P1, P2 y P3: si casi todo tu consumo cae en punta, tienes margen para mover hábitos antes que para cambiar de tarifa.
- Descuentos y promociones. Mira si están aplicados, sobre qué concepto y hasta qué fecha. Los descuentos con caducidad se apagan solos y nadie te avisa.
- Impuestos. Impuesto Especial sobre la Electricidad e IVA, con el tipo impreso. Ese tipo es la referencia buena, no la que recuerdes de una noticia.
- Otros conceptos. Alquiler de contador y servicios adicionales. Si aparece algo que no reconoces, es momento de llamar.
- Gráfico de consumo. La comparativa con periodos anteriores te dice si el problema es el precio o el consumo. Son dos enfermedades distintas y tienen tratamientos distintos.
Con esos nueve puntos anotados en un papel ya tienes todo lo necesario para pedir ofertas comparables. Sin CUPS, sin potencias y sin consumo anual desglosado por periodos, cualquier presupuesto que te den es humo.
PVPC o mercado libre: cómo decidir con tus propios datos
Esta es la decisión que más dinero mueve, por delante de elegir entre una compañía y otra.
Qué es el PVPC hoy
El precio voluntario para el pequeño consumidor es la tarifa regulada de electricidad, accesible solo si tienes contratados 10 kW o menos y solo a través de una comercializadora de referencia. Desde la reforma aprobada en 2023, el PVPC ya no depende únicamente del mercado diario: incorpora referencias de los mercados a plazo con un peso que la normativa fue elevando de forma escalonada, precisamente para suavizar los sobresaltos. Sigue variando hora a hora, pero con menos nervio que antes.
Qué es el mercado libre
Cualquier oferta de una comercializadora libre, incluida Naturgy. Precio pactado por contrato, con la duración y las condiciones que figuren en él. Puede ser fijo, indexado o mixto.
| Aspecto | PVPC | Mercado libre |
|---|---|---|
| Quién fija el precio | Fórmula regulada, publicada oficialmente | El contrato que firmas con la comercializadora |
| Quién te lo puede vender | Solo comercializadoras de referencia | Cualquier comercializadora libre |
| Requisito de potencia | Hasta 10 kW contratados | Sin límite práctico en el ámbito doméstico |
| Permanencia | Nunca | Solo si se pacta expresamente por escrito |
| Bono social | Se aplica sobre el PVPC | No es compatible |
| Variabilidad | Cambia cada hora, aunque suavizado desde la reforma | Fijo, indexado o mixto según el producto |
| A quién le encaja | Quien puede desplazar consumo y tolera variación | Quien prioriza previsibilidad o quiere servicios agrupados |
La forma honesta de decidir es aburrida: coge tus kWh anuales por periodo, aplica la fórmula del PVPC publicada para tu zona y aplica el precio del contrato que te ofrecen. Si el resultado está a menos de un puñado de euros al mes, la diferencia la marcarán la atención al cliente y la letra pequeña, no el precio. Puedes profundizar en PVPC frente a mercado libre.
Cómo comparar ofertas sin que te la cuelen
Las comercializadoras están obligadas a comunicar sus ofertas al regulador, y esas ofertas se publican en el comparador oficial de ofertas de la CNMC, en comparador.cnmc.gob.es. No es un comparador comercial: no cobra comisión por derivarte, así que no tiene incentivo para colocarte un producto concreto. Es el punto de partida correcto.
- Reúne tu consumo anual real en kWh, desglosado por P1, P2 y P3, y tus dos potencias contratadas.
- Introduce esos datos en el comparador de la CNMC y quédate con las cinco ofertas de menor coste anual, no con la de menor precio por kWh.
- Pide a Naturgy y a las otras candidatas la oferta por escrito con el coste anual estimado para tu consumo, no un porcentaje de descuento.
- Localiza en cada oferta cuatro cosas: duración, permanencia y penalización, qué ocurre al vencimiento, y qué servicios adicionales van incluidos y qué cuestan por separado.
- Si hay gas, repite el ejercicio con los kWh anuales de gas y compara también contra la TUR que te correspondería por escalón.
- Solo entonces mira el paquete dual y comprueba si bate a la suma de las dos mejores opciones sueltas.
Cambiar de comercializadora o volver al precio regulado
El procedimiento está regulado y es más simple de lo que parece.
- No tienes que avisar a tu compañía actual. La nueva comercializadora tramita el cambio con la distribuidora.
- No hay corte de suministro ni obra, ni cambia el contador, ni cambia la distribuidora, ni cambia tu CUPS.
- El cambio en sí es gratuito. Lo único que puede costarte es una penalización por resolución anticipada si tu contrato tenía permanencia pactada por escrito. En electricidad, el artículo 44 de la Ley 24/2013 limita esa penalización al 5 % del precio del contrato por la energía estimada pendiente de suministro.
- Los plazos dependen de tu distribuidora y del calendario de lectura. No te fíes de cifras redondas: pide por escrito la fecha prevista de activación y comprueba en la primera factura que el periodo enlaza con la última del contrato anterior, sin huecos ni solapes.
- Volver al PVPC se hace contratando con la comercializadora de referencia que te corresponda. Es un cambio más dentro del mismo procedimiento.
Si vas a cambiar, aprovecha para revisar la potencia. Ajustarla suele dar un ahorro fijo mes a mes, aunque conviene saber que la normativa limita los cambios de potencia a uno cada doce meses salvo excepciones, y que subir o bajar tiene costes regulados de acceso, extensión y enganche. Lo tienes desarrollado en cambiar la potencia contratada y el procedimiento completo en cambiar de comercializadora paso a paso.
Tus derechos: bono social, impagos y reclamaciones
Bono social eléctrico
Es un descuento sobre el PVPC dirigido a consumidores vulnerables, vulnerables severos y en riesgo de exclusión social, con requisitos de renta y circunstancias familiares. Lo aplican únicamente las comercializadoras de referencia, así que en el mercado libre no existe. Los porcentajes de descuento y los límites anuales de energía bonificada se han modificado varias veces, de modo que hay que consultar la cuantía vigente en la sede electrónica del Ministerio antes de hacer cuentas. Existe además un bono social térmico para gastos de calefacción, que se concede de oficio a quien tenga reconocido el eléctrico. Los requisitos actualizados están en requisitos del bono social eléctrico.
Impagos y suspensión del suministro
Una comercializadora no puede cortarte la luz de un día para otro. Tiene que requerirte el pago de forma fehaciente y dejar transcurrir un plazo legal de dos meses antes de solicitar la suspensión. Para los consumidores con bono social reconocido, el plazo de protección es más largo, y quienes están en riesgo de exclusión social acreditado por servicios sociales cuentan con protección reforzada frente al corte. Si recibes un aviso, no lo ignores: casi siempre se resuelve con un aplazamiento pactado.
Reclamar cuando algo no cuadra
- Reclama primero al servicio de atención al cliente de tu comercializadora y exige el número de referencia de la reclamación. Sin ese número no existe.
- Si en un mes no hay respuesta o no te convence, pide la hoja de reclamaciones oficial.
- Traslada el asunto al organismo de consumo de tu comunidad autónoma o al órgano competente en energía de tu región.
- Si la empresa está adherida al sistema arbitral de consumo, el arbitraje es gratuito y su laudo es vinculante.
- Para problemas de red, cortes reiterados o lecturas del contador, la interlocutora es la distribuidora, y su hoja de reclamaciones es independiente de la de la comercializadora.
Guarda siempre las facturas y las grabaciones o correos de contratación. En contratación telefónica y a domicilio existe además un derecho de desistimiento de catorce días naturales sin necesidad de justificar la decisión, y las llamadas comerciales que derivan en contrato deben poder acreditarse.
Autoconsumo con placas: qué cambia en la factura
Si tienes o vas a instalar fotovoltaica, el precio de la luz deja de ser el único factor. Con la compensación simplificada de excedentes, la energía que viertes a la red se descuenta del término de energía de la factura, con un límite claro: la compensación puede reducir a cero el coste de la energía consumida en el periodo, pero no genera saldo a tu favor. Los peajes, los cargos, el término de potencia y los impuestos se siguen pagando.
Eso tiene dos consecuencias prácticas. La primera: sobredimensionar la instalación pensando en cobrar los excedentes no funciona bajo este mecanismo. La segunda: el precio al que te compensan cada kWh vertido lo fija el contrato con tu comercializadora, y varía mucho de una a otra, así que forma parte de la comparación tanto como el precio de compra. Pregunta siempre por el precio de excedentes por escrito, y si te ofrecen una modalidad de acumulación virtual, pide las condiciones de caducidad del saldo.
Errores frecuentes al contratar la luz con una gran compañía
- Comparar precios por kWh en vez de coste anual. Una tarifa con el kWh más barato y el término de potencia más caro puede salir peor en tu caso concreto.
- Firmar por teléfono sin documento. Pide siempre la oferta por escrito antes de dar el CUPS y el IBAN, y léela con calma.
- Olvidar la fecha de vencimiento del descuento. Apúntala en el calendario el mismo día que firmas. Es el gesto de un minuto que más dinero ahorra.
- Aceptar el dual sin comparar por separado. Ya está explicado arriba, pero es el error número uno con una compañía que viene del gas.
- Dejar la potencia como vino de fábrica. Muchos hogares arrastran la potencia que contrató el promotor o el inquilino anterior.
- Confundir renovable certificada con energía distinta. Los certificados de garantía de origen acreditan que se ha generado esa energía en el sistema, no que tus electrones vengan de un molino. Es una decisión legítima, pero no cambia el suministro físico.
- No revisar las lecturas estimadas. Las regularizaciones acumuladas dan sustos, sobre todo al cambiar de compañía.
- Perseguir la tarifa perfecta. Después de ajustar potencia, periodo horario y hábitos, la diferencia entre las mejores ofertas del mercado suele ser modesta. Dedica el esfuerzo a lo que más pesa.
Glosario rápido
- CUPS: código único de tu punto de suministro. Empieza por ES y no cambia nunca.
- 2.0TD: tarifa de acceso doméstica para potencias de hasta 15 kW, con tres periodos de energía y dos de potencia.
- Peajes: retribución regulada de las redes, aprobada por la CNMC.
- Cargos: otras partidas reguladas del sistema, aprobadas por el Ministerio.
- PVPC: precio regulado de la electricidad para suministros de hasta 10 kW.
- TUR: tarifa de último recurso del gas natural, revisada cada trimestre.
- CUR: comercializadora de último recurso, la única que puede vender la TUR.
- ICP: interruptor de control de potencia, hoy integrado en el contador digital, que salta al superar la potencia contratada.
- Garantía de origen: certificado que acredita el origen renovable de una cantidad de energía inyectada al sistema.
- Excedentes: energía autoproducida que viertes a la red y que puede compensarse en la factura.
Preguntas frecuentes
No existe un precio único. Depende de si estás en PVPC o en mercado libre, del producto contratado, de la fecha en que firmaste y del periodo horario. Cualquier cifra publicada fuera de la oferta que te den por escrito es orientativa y envejece en semanas. El precio válido es el de tu contrato y el de tu última factura; las ofertas vigentes de todas las compañías se consultan en el comparador oficial de la CNMC.
El PVPC solo lo comercializan las comercializadoras de referencia designadas por el Gobierno, no las comercializadoras libres. Dentro del grupo Naturgy esa función la ejerce una sociedad distinta, Comercializadora Regulada, Gas & Power. Para acceder al PVPC necesitas tener contratados 10 kW o menos de potencia.
Solo si el precio de cada suministro por separado aguanta la comparación. El descuento por agrupar se aplica sobre el precio de la propia compañía, no sobre el mejor precio del mercado, así que un dual con descuento puede salir más caro que dos contratos sueltos bien elegidos. Compara luz contra luz y gas contra gas, y solo después mira el paquete.
A la distribuidora. La comercializadora te factura, pero quien mantiene la red, el contador y las averías es la distribuidora de tu zona, que no eliges tú. Su teléfono de averías figura en la factura y atiende las 24 horas. Si el corte afecta solo a tu vivienda, revisa antes el cuadro eléctrico y el ICP del contador.
La libre vende energía a precio pactado y compite con ofertas comerciales. La de referencia es una sociedad designada por la Administración que solo puede vender el PVPC, aplicar el bono social y prestar el suministro de último recurso. Pueden pertenecer al mismo grupo empresarial, pero son empresas distintas, con contratos distintos y facturas distintas.
La TUR es la tarifa de último recurso del gas natural, regulada por la Administración y revisada cada trimestre. La venden las comercializadoras de último recurso y pueden acogerse los consumidores con hasta 50.000 kWh anuales, repartidos en escalones según consumo: TUR 1 para consumos bajos, TUR 2 para consumos medios y una modalidad específica prevista para calderas comunitarias, cuya vigencia conviene comprobar en la normativa en vigor.
Sí. El cambio de comercializadora es gratuito, no hay corte de suministro y no cambias ni de contador ni de distribuidora ni de CUPS. Lo gestiona la nueva compañía. Lo único que puede costarte dinero es una penalización por resolución anticipada si tu contrato tiene permanencia pactada por escrito; en electricidad, el artículo 44 de la Ley 24/2013 limita esa penalización al 5 % del precio del contrato por la energía estimada pendiente de suministro.
Depende de tu distribuidora y del calendario de lectura de tu contador, así que desconfía de los plazos redondos que se repiten en internet. Lo habitual es que se active coincidiendo con un ciclo de facturación. Pide a la nueva comercializadora la fecha prevista de activación por escrito y comprueba en la primera factura que el periodo facturado enlaza con la última del contrato anterior.
No. El mantenimiento de caldera, los seguros de avería y las coberturas del hogar son contratos accesorios, independientes del suministro: puedes cancelarlos sin perder la luz ni el gas. Lo que sí puedes perder es un descuento condicionado a mantenerlos, así que localiza esa vinculación en el contrato antes de dar la baja y haz el cálculo completo.
La inspección periódica de la instalación individual de gas es obligatoria cada cinco años y la realiza la distribuidora o una empresa habilitada, con cita previa. No es lo mismo que el mantenimiento de la caldera, que es un servicio comercial voluntario. Si alguien se presenta sin aviso pidiendo un pago en el momento, pide identificación y llama al teléfono de tu distribuidora que aparece en la factura.
Depende del producto y de la campaña. La permanencia no se presume: tiene que estar pactada por escrito en el contrato, con su duración y su penalización concretas. Antes de firmar, pide el documento contractual completo y localiza las cláusulas de duración, renovación automática y resolución anticipada. Si no aparecen, no hay permanencia.
El Impuesto Especial sobre la Electricidad, regulado en la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales, que se calcula sobre el importe de potencia y energía con cuotas mínimas por megavatio-hora, y el IVA, que se aplica al final sobre todo lo anterior, incluidos el impuesto eléctrico y el alquiler del contador. Ambos tipos se han modificado varias veces con rebajas temporales, así que el tipo válido para ti es el que figure impreso en tu factura.
Sí, son contratos completamente independientes y cada uno se cambia por su cuenta. Es lo que hace mucha gente cuando una compañía le convence en un suministro y no en el otro. La única consecuencia es que pierdes el descuento por agrupar, si lo tenías, y pasas a recibir dos facturas.
Físicamente no. La electricidad que llega a tu enchufe es la mezcla que hay en la red en ese momento. Lo que compras es un certificado de garantía de origen que acredita que se ha generado en el sistema una cantidad equivalente de energía renovable. Es una decisión legítima si quieres apoyar esa generación, pero no mejora ni empeora el suministro ni la calidad de la onda.
Cómo se ha elaborado esta guía
Esta página explica el mecanismo de facturación eléctrica y gasista en España aplicado al caso de Naturgy. No hemos hecho pruebas propias, no tenemos reseñas de clientes ni encuestas, y no publicamos precios en euros por kWh atribuidos a la compañía: los precios comerciales cambian con cada campaña y publicarlos aquí sería darte un dato caduco sobre una decisión que afecta a tu bolsillo. Tampoco somos comparador, correduría ni intermediario, y no cobramos comisión por altas.
Las referencias normativas citadas son la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales y la normativa de peajes y cargos aprobada por la CNMC y por el Ministerio. Antes de firmar cualquier contrato, contrasta con tu factura, con la oferta escrita de la compañía y con el comparador oficial de la CNMC. Si tu situación es complicada (impagos, deuda acumulada, vivienda con varios titulares o consumo de negocio), consulta con una oficina de consumo o con un profesional antes de decidir.