Actualizado: 2026-09-04

Precio de la luz con TotalEnergies: cómo leer su oferta en 2026

Factura de la luz y calculadora para revisar el precio del kWh

Una guía para entender qué te están cobrando, qué parte de la factura depende de la comercializadora y qué parte no, y dónde consultar el precio vigente sin fiarte de una cifra copiada en un artículo.

Aviso de independencia. EnergiaBarata.eu es un sitio informativo independiente. No somos TotalEnergies, no pertenecemos al grupo ni a ninguna otra comercializadora, no vendemos contratos de luz y no gestionamos altas ni bajas. Para contratar, darte de baja, consultar tu factura o reclamar tienes que dirigirte a los canales oficiales de la compañía. Aquí solo encontrarás la parte que sí podemos explicar con base verificable: cómo funciona la factura eléctrica española y cómo comparar ofertas por tu cuenta.

Respuesta directa: qué puedes saber hoy del precio de TotalEnergies

El precio del kWh y del término de potencia de cualquier producto del mercado libre, TotalEnergies incluida, es un dato vivo: cambia con las campañas comerciales, con la fecha de alta y con el producto concreto que te ofrezcan. Por eso en esta página no vas a encontrar «el precio de TotalEnergies» en euros. Publicarlo sería darte un número desactualizado que además te haría creer que ya has comparado. Lo que sí puedes hacer, y lo que explica esta guía, es leer la oferta que tengas delante y saber si es buena para tu consumo.

El precio vigente está en tres sitios, y los tres son consultables por cualquiera:

  1. La web de la propia compañía, donde figuran las condiciones económicas de cada producto que comercializa en ese momento.
  2. El documento de condiciones particulares que están obligados a entregarte antes de que firmes, con el precio del término de energía por periodo, el del término de potencia y las cuotas de cualquier servicio añadido.
  3. El comparador oficial de ofertas de energía de la CNMC (comparador.cnmc.gob.es), donde las comercializadoras están obligadas a publicar sus ofertas de suministro doméstico y donde puedes ordenarlas por coste anual estimado con tus datos reales.

Con esos tres sitios y las cuatro cifras de tu última factura (potencia contratada, kWh consumidos por periodo, importe total y días facturados) tienes todo lo que hace falta para decidir. El resto de esta página te enseña a interpretarlo, concepto a concepto, y a distinguir lo que de verdad puedes negociar de lo que viene impuesto por normativa y es idéntico contrates con quien contrates.

Si un comercial, una web o un artículo te dan un precio de luz sin decirte la fecha, el producto y si incluye impuestos, ese número no sirve para comparar nada.

Quién es TotalEnergies en el mercado eléctrico español

TotalEnergies es un grupo energético de origen francés que opera en España como comercializadora de electricidad y gas en el mercado libre. Su cartera doméstica en España creció de forma notable a partir de la compra del negocio minorista de gas y electricidad de EDP en el país, una operación empresarial cerrada en 2020 que hizo que muchos clientes cambiaran de marca sin cambiar de suministro. Si eres uno de ellos, tu punto de suministro, tu contador y tu distribuidora siguen siendo exactamente los mismos: lo que cambió fue la empresa que te factura.

Eso es prácticamente todo lo que vas a leer aquí sobre la compañía, y es deliberado. No vamos a atribuirle prácticas, políticas de permanencia, subidas o penalizaciones que no podamos sostener con un documento a la vista, ni vamos a puntuarla, ni a decirte que es más barata o más cara que otra. Cualquier página que te dé un porcentaje de ahorro frente a Iberdrola o Endesa sin explicar con qué producto, qué curva de consumo y qué fecha lo ha calculado, o se lo está inventando o está comparando cosas que no son comparables.

Lo que sí conviene que sepas es que una comercializadora no genera ni transporta la electricidad. Compra energía en el mercado mayorista o mediante contratos a plazo, paga los peajes y cargos regulados, te factura y gestiona el cobro. La luz que llega a tu enchufe es física y eléctricamente idéntica con cualquier comercializadora, y la red por la que llega la mantiene otra empresa distinta, la distribuidora, que no eliges tú. Cambiar de comercializadora no cambia ni un metro de cable ni la calidad del suministro: cambia quién te vende los kWh y a qué precio.

Mercado libre y PVPC: las dos formas de comprar luz en España

En España hay dos maneras de tener contratada la electricidad, y la confusión entre ambas está detrás de buena parte de los malentendidos con las facturas.

Mercado libre

Contratas con una comercializadora que fija libremente el precio de la energía y de la potencia. Puede ofrecerte precio fijo, precio indexado, tarifas planas, packs de luz y gas, servicios de mantenimiento y descuentos temporales. TotalEnergies opera aquí, como la mayoría de comercializadoras que te suenan. La ventaja es la variedad; el inconveniente es que tienes que leer, porque nadie regula lo que te cobran por la energía y las condiciones cambian de un producto a otro dentro de la misma empresa.

PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor)

Es la tarifa regulada. El precio de la energía lo determina una metodología aprobada por el Estado y no lo fija la empresa que te factura, que se limita a aplicarlo. Solo lo pueden ofrecer las comercializadoras de referencia designadas por el Gobierno, y únicamente a suministros con potencia contratada de hasta 10 kW, que es la inmensa mayoría de las viviendas. Desde la última reforma de la metodología, el precio horario del PVPC ya no se calcula solo con el resultado del mercado diario: combina ese precio con referencias de los mercados a plazo, con un peso que va aumentando por fases, precisamente para suavizar los picos que hacían la factura imprevisible.

Detalle que mucha gente desconoce: el bono social solo se puede tener estando en el PVPC con una comercializadora de referencia. Si estás en el mercado libre, con TotalEnergies o con quien sea, no puedes cobrar el descuento del bono social hasta que te pases al PVPC.

Comparación estructural entre las dos modalidades de contratación. No incluye precios porque los del mercado libre cambian de forma continua.
AspectoMercado libre (p. ej. TotalEnergies)PVPC (tarifa regulada)
Quién fija el precio de la energíaLa comercializadora, librementeUna metodología aprobada por norma
Quién puede contratarloCualquier consumidorSolo suministros de hasta 10 kW
Empresas que lo ofrecenTodas las comercializadoras libresSolo comercializadoras de referencia
Estabilidad del precioDepende del producto: fijo o indexadoVaría cada hora y cada día
PermanenciaPosible si se pacta en el contratoNo existe
Servicios adicionales con cuotaFrecuentes (mantenimiento, seguros)No se incluyen en la tarifa
Acceso al bono socialNoSí, si cumples los requisitos
Dónde consultar el precioWeb de la empresa y comparador de la CNMCPublicado a diario por el operador del sistema

Ninguna de las dos opciones es mejor por definición, y quien te diga lo contrario está simplificando. El PVPC premia a quien puede desplazar consumo a las horas baratas y tolera que la factura varíe de un mes a otro; el mercado libre con precio fijo premia a quien necesita saber el importe de antemano y prefiere pagar una prima por esa tranquilidad. Puedes pasar de una modalidad a otra, y volver, sin coste y sin corte de suministro.

Anatomía de la factura: qué compite y qué no

Este es el apartado que más dinero ahorra, porque explica por qué dos ofertas que parecen muy distintas acaban dando facturas parecidas. Tu recibo de la luz tiene una parte regulada idéntica para todos y una parte que sí compite.

La parte regulada (no la fija tu comercializadora)

La parte que sí compite

Regla práctica: cuando compares dos ofertas, resta mentalmente la parte regulada, porque es la misma en ambas. Lo único que decides al elegir comercializadora es el precio de la energía, el de la potencia y las cuotas fijas.

Esto tiene una consecuencia poco intuitiva: ninguna comercializadora puede hacerte un descuento sobre los peajes, los cargos o los impuestos. Si una oferta promete un porcentaje de rebaja «sobre la factura», pregunta sobre qué base se calcula exactamente. Un 20 % sobre el término de energía no es un 20 % sobre lo que pagas a fin de mes, y la diferencia entre ambas lecturas puede ser de decenas de euros al año.

La tarifa 2.0TD y sus tramos horarios

Desde junio de 2021 casi todos los hogares españoles están en el peaje de acceso 2.0TD, que aplica a suministros de hasta 15 kW de potencia contratada. Es lo que sustituyó a las antiguas tarifas 2.0A, 2.0DHA y 2.0DHS. Su rasgo distintivo es que la discriminación horaria dejó de ser opcional: todos los suministros tienen tres periodos de energía y dos de potencia, contrates con quien contrates.

Por eso conviene mirar con lupa cualquier producto que se anuncie como «tarifa noche» o «discriminación horaria», sea de la compañía que sea. Bajo la 2.0TD los tramos horarios son los mismos para todo el mundo; lo que cambia de una oferta a otra es el precio que cada empresa pone a cada tramo, y si te lo cobra igual en los tres (lo que se suele llamar precio único) o diferenciado por periodo.

Periodos de la tarifa de acceso 2.0TD, en hora peninsular. Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla aplican el mismo esquema sobre su hora local.
Franja horariaLunes a viernes laborablesSábados, domingos y festivos nacionales
00:00 – 08:00Valle (energía) · Valle (potencia)Valle
08:00 – 10:00Llano (energía) · Punta (potencia)Valle
10:00 – 14:00Punta (energía) · Punta (potencia)Valle
14:00 – 18:00Llano (energía) · Punta (potencia)Valle
18:00 – 22:00Punta (energía) · Punta (potencia)Valle
22:00 – 00:00Llano (energía) · Punta (potencia)Valle

Fíjate en dos detalles que cambian decisiones domésticas del día a día:

El aprovechamiento de los tramos no exige heroicidades. Programar lavadora, lavavajillas y secadora en valle, poner el termo eléctrico con temporizador de madrugada y concentrar en fin de semana las tareas que consumen mucho ya mueve una parte apreciable del consumo doméstico a la franja barata sin cambiar de vida. Si quieres ver cómo se traduce esto en el precio horario real, tienes el detalle en el precio de la luz hoy por horas y en cómo aprovechar el tramo valle.

Potencia contratada: el gasto fijo que casi nadie revisa

El término de potencia se paga por cada kW contratado y por cada día del periodo facturado, consumas o no consumas. Es dinero que sale de tu bolsillo aunque pases el mes entero fuera de casa. En hogares con la potencia sobredimensionada, ajustarla es la medida de ahorro más rentable que existe, porque no exige cambiar ningún hábito ni renunciar a nada.

Cómo saber si te sobra

Tu contador digital registra la curva de carga horaria, y puedes descargarla gratis desde el área de clientes de tu distribuidora (no de la comercializadora). Con ese fichero puedes ver qué potencia máxima has alcanzado en cada hora de los últimos meses. Tres señales de que probablemente puedas bajar:

Qué cuesta cambiarla

La modificación de potencia la ejecuta la distribuidora, aunque la solicitas a través de tu comercializadora. Lleva asociados unos derechos regulados (de acceso, de enganche y de actuación en el equipo de medida) cuyos importes fija la normativa, no la empresa. Son cantidades modestas frente al ahorro anual de bajar uno o dos kW, pero pídelos por escrito antes de aceptar y comprueba que no te añaden ningún concepto comercial encima. Ten en cuenta también que la normativa limita la frecuencia con la que puedes modificar la potencia, de modo que conviene acertar a la primera en lugar de ir probando mes a mes.

Si necesitas dimensionarla con criterio, revisa cómo elegir la potencia según tus electrodomésticos y cuándo compensa cambiarla.

Bajar potencia es reversible. Subirla también, pero si la instalación no tiene boletín eléctrico actualizado para esa potencia, la distribuidora puede exigírtelo. Por eso conviene bajar con cierto margen de seguridad y no clavarse en el máximo histórico exacto.

Precio fijo o precio indexado: cómo decidir

Casi todas las ofertas del mercado libre, incluidas las de TotalEnergies, caen en una de estas dos familias. Entender la diferencia importa más que el número concreto del kWh, porque determina quién asume el riesgo de que el mercado se mueva.

Precio fijo

Cierras un precio por kWh y por kW durante un plazo, habitualmente doce meses. Sabes lo que vas a pagar y la factura solo varía con tu consumo. La contrapartida es que estás pagando una prima por esa estabilidad: la comercializadora asume el riesgo de mercado y lo cobra dentro del precio. Si el mercado baja, tú no lo notas. Y cuando termina el plazo, la renovación suele hacerse a un precio nuevo que tienes que revisar, porque ese es el momento en el que muchos consumidores se quedan, por inercia, en una tarifa que ya no les conviene.

Precio indexado

Pagas el precio horario del mercado mayorista más un margen fijo de la comercializadora y los costes regulados. La factura sube y baja cada mes, a veces con diferencias notables entre un invierno y otro. Compensa si puedes desplazar consumo a horas baratas, si tienes autoconsumo o si toleras bien la variabilidad; castiga si tu consumo está concentrado en las horas caras y necesitas previsibilidad para cuadrar el presupuesto doméstico.

Criterios para elegir modalidad. La tabla no compara empresas ni precios: compara estructuras de contrato.
CriterioPrecio fijoPrecio indexado
Previsibilidad de la facturaAltaBaja
Beneficio si el mercado bajaNinguno hasta la renovaciónInmediato
Riesgo si el mercado subeCubierto durante el plazoLo asumes tú
Transparencia del margenVa dentro del precio, no se veSuele estar explícito en €/kWh
Encaje con horarios flexiblesBajoAlto
Riesgo de renovación silenciosaAlto: apunta el vencimientoBajo: no hay plazo cerrado
Encaje con autoconsumo solarMedioAlto
Esfuerzo de seguimientoUna revisión al añoRevisión mensual recomendable

Hay una tercera categoría que conviene mirar con calma: las tarifas planas o de cuota fija, en las que pagas un importe mensual con un consumo incluido. Son cómodas, pero casi todas incorporan una regularización: si consumes de más, pagas la diferencia; si consumes de menos, rara vez te devuelven nada. Antes de firmar una, comprueba qué ocurre exactamente con la desviación en ambos sentidos y con qué frecuencia se revisa la cuota. Ampliamos la comparación en tarifa indexada frente a fija.

Cómo leer una oferta antes de firmar

Da igual la comercializadora. Estas son las preguntas que hay que hacer, y todas tienen que tener respuesta por escrito en el contrato o en las condiciones particulares. Si alguna se resuelve solo de palabra por teléfono, no firmes todavía.

1. Precio por periodo

¿Cuánto cuesta el kWh en punta, llano y valle? ¿Y el kW y año en punta y valle? ¿Los precios que te enseñan incluyen impuestos o no? Compara siempre en la misma base.

2. Cuotas fijas

¿Hay servicios de mantenimiento, seguros o asistencia con cuota mensual? ¿Son opcionales? ¿Puedes darlos de baja por separado sin perder el precio de la energía?

3. Plazo y renovación

¿Cuánto dura el precio pactado? ¿Qué ocurre al vencimiento: se renueva solo, y a qué precio? ¿Te avisan con antelación y por qué canal?

4. Permanencia

¿Existe? ¿De cuántos meses? ¿Cómo se calcula exactamente la penalización si te vas antes? Que te den la fórmula, no una frase genérica.

5. Descuentos

¿Sobre qué concepto se aplican y durante cuántos meses? Un descuento sobre el término de energía no es un descuento sobre la factura total.

6. Origen renovable

Si se ofrece energía con garantía de origen renovable, ¿tiene sobrecoste? Las garantías de origen se redimen a nombre del cliente y son verificables.

Compara con tu consumo, no con el consumo medio

El error clásico es comparar precios del kWh sueltos. Lo que decide tu factura es la combinación de tu consumo por periodo, tu potencia contratada y las cuotas fijas. Coge tu última factura, apunta los kWh de punta, llano y valle y los kW contratados en cada periodo de potencia, y mete esos datos en el comparador de la CNMC: te devolverá un coste anual estimado por oferta, que es la única cifra que permite ordenar alternativas de forma honesta. Si además consigues el consumo de los doce últimos meses, que te facilita tu distribuidora, mejor todavía, porque el perfil de invierno y el de verano no se parecen y una comparación hecha solo con un mes de primavera te puede llevar a la tarifa equivocada.

El bono social eléctrico: quién tiene derecho y cómo se pide

El bono social es un descuento sobre la factura eléctrica financiado por el sistema y destinado a consumidores considerados vulnerables. Es un derecho, no una promoción comercial de ninguna empresa, y hay que pedirlo: no se concede solo.

Requisitos básicos

Existen las categorías de consumidor vulnerable, vulnerable severo y en riesgo de exclusión social, esta última cuando además hay informe de los servicios sociales y la administración competente cofinancia la factura. Los porcentajes de descuento y los umbrales de renta se han modificado varias veces por real decreto-ley en los últimos años, así que aquí no te damos un número que quedaría obsoleto: consúltalo en la sede electrónica del bono social del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico o directamente con tu comercializadora de referencia.

Detalles que suelen pillar por sorpresa

Tienes el detalle actualizado en requisitos y solicitud del bono social eléctrico y en el bono social térmico.

Permanencia, cambio de comercializadora y derecho a desistir

Cambiar de empresa es gratis

El cambio de comercializadora no tiene coste, no implica corte de suministro, no obliga a cambiar el contador, no modifica tu código CUPS (ese identificador de veintitantos caracteres que empieza por «ES» y que es el documento de identidad de tu punto de suministro) y lo tramita íntegramente la empresa nueva. Tú solo firmas con ella. No tienes que llamar a la anterior para darte de baja: el propio cambio resuelve el contrato anterior.

El cambio tampoco es instantáneo. Suele quedar ligado al ciclo de lectura del contador, de manera que pasan de unos días a unas semanas hasta que empiezas a facturar con la nueva empresa. La normativa europea marca como objetivo que el proceso técnico se resuelva en plazos cada vez más cortos, pero pregunta el plazo concreto antes de firmar en lugar de dar uno por supuesto, sobre todo si te estás cambiando para aprovechar un precio de temporada.

Permanencia

Es legal pactar permanencia en un contrato de suministro del mercado libre, siempre que esté por escrito, te la hayan informado antes de firmar y la penalización sea proporcional a la energía pendiente de suministro. La normativa de suministro eléctrico limita esa penalización a un porcentaje reducido del valor de la energía que quedaba por servir; no permite una cantidad arbitraria ni una cuota mensual entera multiplicada por los meses que faltan. Si te reclaman una penalización:

Si contrataste por teléfono o por internet

Un contrato de suministro celebrado a distancia o fuera del establecimiento está sujeto al derecho de desistimiento de 14 días naturales sin necesidad de justificación (arts. 102 a 108 del RDL 1/2007). Además, en la contratación telefónica iniciada por la empresa, la oferta debe confirmarse en un soporte duradero para que el contrato quede válidamente celebrado: una grabación en la que dijiste «vale» no basta por sí sola. Si te han cambiado de compañía sin que tú lo pidieras, eso tiene nombre propio en el sector, cambio de comercializadora no consentido, y se reclama.

Guarda siempre el contrato completo, no solo el folleto o el correo de bienvenida. En una reclamación lo que vale es el documento de condiciones particulares con el precio y el plazo, y es la empresa quien tiene que acreditar que te lo entregó.

Comercializadora o distribuidora: a quién le corresponde cada problema

Esta confusión hace perder semanas a mucha gente. En el sistema eléctrico español hay dos empresas detrás de tu enchufe y hacen cosas distintas.

Comercializadora (la eliges tú)

  • Te vende la energía y te emite la factura
  • Fija el precio del kWh y del kW en el mercado libre
  • Gestiona el alta, la baja y el cambio de titular
  • Tramita ante la distribuidora tu cambio de potencia
  • Atiende reclamaciones de facturación y de contrato

Distribuidora (te viene dada)

  • Es la propietaria de la red y del contador de tu zona
  • Atiende cortes, averías y problemas de calidad del suministro
  • Hace las lecturas y verifica el contador
  • Ejecuta altas, bajas y cambios de potencia
  • Te facilita tu curva de carga y tu histórico de consumo

Traducción práctica: si se te va la luz, si el contador hace algo raro, si tienes microcortes o si sospechas que la lectura está mal tomada, el interlocutor es la distribuidora, y su teléfono de averías figura en tu factura. Si el problema es el importe, el precio aplicado, un concepto que no reconoces, la cuota de un servicio que no recuerdas haber contratado o el propio contrato, el interlocutor es la comercializadora. No puedes cambiar de distribuidora: depende de la ubicación geográfica del suministro, y es la misma para todos tus vecinos aunque cada uno tenga una comercializadora diferente.

Cómo reclamar, paso a paso

Si algo no cuadra, hay un recorrido establecido y conviene seguirlo en orden, porque cada escalón exige acreditar el anterior.

  1. Reclamación a la comercializadora. Las comercializadoras están obligadas a disponer de un servicio de atención de quejas y reclamaciones gratuito y a responder en un plazo máximo. Exige el número de referencia de tu reclamación y la fecha: sin ese número no podrás demostrar después que reclamaste. Hazlo por escrito aunque hayas llamado por teléfono, y guarda copia de todo.
  2. Hoja oficial de reclamaciones. Puedes solicitarla a la empresa. Que te digan que «no tienen» no es una respuesta válida: las empresas suministradoras deben tenerlas a disposición del consumidor.
  3. Servicio de consumo autonómico u OMIC. Presenta la reclamación ante el órgano de consumo de tu comunidad autónoma o ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor de tu ayuntamiento, adjuntando contrato, facturas y la respuesta (o el silencio) de la empresa.
  4. Arbitraje de consumo. Es gratuito y su laudo es vinculante, pero requiere que la empresa esté adherida al sistema arbitral o acepte el arbitraje para ese caso concreto.
  5. Órgano competente en energía de tu comunidad autónoma. Para asuntos de suministro eléctrico como altas, bajas, potencias, calidad del servicio o cambios de compañía no consentidos, las comunidades autónomas tienen competencia y pueden resolver el expediente o sancionar a la empresa.
  6. Vía judicial. El último recurso, con la reclamación de cantidad como cauce habitual. Para importes reducidos existe el juicio verbal sin necesidad de abogado ni procurador por debajo de cierta cuantía.

Dos consejos que valen más que cualquier plantilla de escrito: documenta desde el primer día (fechas, nombres, números de referencia, capturas del área de cliente) y no dejes de pagar sin más. Si discrepas del importe, valora pagar la parte no discutida y reclamar el resto, porque el impago puede derivar en un procedimiento de corte con sus propios plazos y eso debilita tu posición. Las asociaciones de consumidores pueden ayudarte a tramitar el expediente si te ves atascado, y en asuntos de cierta cuantía conviene consultar con un profesional antes de dar pasos.

Errores que encarecen la factura sin que te des cuenta

Para el repaso completo de la factura concepto a concepto, tienes cómo leer y entender la factura de la luz.

Autoconsumo: la variable que cambia toda la comparación

Si tienes o estás pensando en instalar placas solares, la elección de comercializadora deja de ser una cuestión solo de precio del kWh. Bajo el marco de autoconsumo vigente en España existe la compensación simplificada de excedentes: la energía que viertes a la red se descuenta en la factura del mismo periodo de facturación, con un límite que conviene entender bien: la compensación no puede superar el importe del término de energía de ese mes. No se genera un saldo a tu favor ni se te paga la diferencia; en el mejor de los casos la parte de energía queda a cero y sigues pagando potencia, impuestos y peajes.

Eso significa que, con autoconsumo, hay que mirar tres cosas más en la oferta: a cuánto te compensan el kWh excedentario, si esa compensación es fija o está indexada al mercado, y si la comercializadora ofrece alguna modalidad de acumulación del excedente para meses posteriores. Estas fórmulas de acumulación son productos comerciales, no un derecho regulado, y sus condiciones (caducidad del saldo, conceptos contra los que se puede aplicar, cuota de gestión) varían mucho entre empresas: léelas con el mismo cuidado que el precio de la energía.

Ampliamos el asunto en la batería virtual en el autoconsumo y en el trámite del autoconsumo simplificado.

Consulta el precio vigente en la fuente oficial

El comparador de ofertas de energía de la CNMC recoge las ofertas que las comercializadoras están obligadas a publicar y calcula el coste anual con tus propios datos de consumo.

Ir al comparador de la CNMC

También puedes repasar antes nuestra guía para comparar tarifas. No contratamos ni gestionamos altas: el contrato lo firmas siempre directamente con la comercializadora.

Preguntas frecuentes

No lo publicamos porque los precios del mercado libre cambian y no tenemos forma de verificarlos a diario. Publicar una cifra desactualizada sería peor que no publicar ninguna. El precio vigente de cada producto está en la web de la propia compañía, en el documento de condiciones que te entregan antes de firmar y en el comparador oficial de ofertas de energía de la CNMC, donde las comercializadoras están obligadas a publicar sus ofertas de suministro doméstico.

No. Somos un sitio informativo independiente, sin relación societaria ni comercial con TotalEnergies ni con ninguna otra comercializadora. No vendemos contratos de luz. Para contratar, dar de baja, consultar tu factura o presentar una reclamación tienes que usar los canales oficiales de la compañía.

Solo el precio de la energía y de la potencia que te ofrece, su margen y las cuotas de servicios opcionales. Los peajes de transporte y distribución los fija la CNMC, los cargos los fija el Gobierno, y el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA vienen dados por ley. Esa parte regulada es idéntica contrates con quien contrates, así que ninguna empresa puede descontártela por muy agresiva que sea su oferta.

No. El PVPC solo lo ofrecen las comercializadoras de referencia designadas por el Gobierno, y únicamente a suministros con hasta 10 kW de potencia contratada. Una comercializadora del mercado libre vende sus propias tarifas. Si quieres PVPC tienes que contratar con una comercializadora de referencia; el cambio es gratuito y reversible.

En días laborables y hora peninsular: valle de 00:00 a 08:00; llano de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00; punta de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00. Sábados, domingos y festivos de ámbito nacional son valle las 24 horas. La potencia tiene solo dos periodos: punta de 08:00 a 24:00 en laborables y valle el resto, y puedes contratar potencias distintas en cada uno.

Sí. El cambio es gratuito, no hay corte de suministro, no se toca el contador y tu código CUPS no cambia. Lo tramita la comercializadora nueva y no necesitas llamar a la anterior para darte de baja. Lo único que puede costarte dinero es una cláusula de permanencia firmada y todavía en vigor.

Sí, si está pactada por escrito, te informaron antes de firmar y la penalización es proporcional a la energía pendiente de suministro. La normativa de suministro limita ese importe a un porcentaje reducido y no permite una cantidad arbitraria. Si te la reclaman, pide por escrito la cláusula concreta y el cálculo desglosado antes de pagar nada.

Los consumidores considerados vulnerables por la normativa del bono social: hogares por debajo de determinados umbrales de renta referenciados al IPREM, familias numerosas, unidades familiares de pensionistas con la pensión mínima y otros supuestos, con condiciones especiales por discapacidad, dependencia o violencia de género. Hay que tener el contrato en la vivienda habitual y estar en el PVPC con una comercializadora de referencia. Se solicita a esa comercializadora y hay que renovarlo periódicamente.

Descarga gratis la curva de carga horaria desde el área de clientes de tu distribuidora y mira la potencia máxima alcanzada en los últimos doce meses. Si nunca te has acercado a la potencia contratada y el limitador no ha saltado, probablemente puedas bajarla. Deja siempre un margen de seguridad: bajar es sencillo, y volver a subir puede exigir un boletín eléctrico actualizado.

En el fijo pagas un precio cerrado por kWh durante el plazo del contrato: sabes lo que vas a pagar, pero pagas una prima por esa estabilidad y no te beneficias si el mercado baja. En el indexado pagas el precio horario del mercado mayorista más un margen y los costes regulados, así que la factura sube y baja cada mes. El indexado encaja mejor si puedes mover consumo a horas baratas o tienes autoconsumo.

A la distribuidora de tu zona, no a la comercializadora. La distribuidora es la propietaria de la red y del contador, hace las lecturas y atiende cortes y averías, y no se elige: depende de dónde esté el suministro. Su teléfono de averías figura en tu factura. La comercializadora es la interlocutora para todo lo que tenga que ver con el precio, la facturación y el contrato.

Reclama primero a tu comercializadora y exige el número de referencia de la reclamación. Si no responde o no te convence, pide la hoja oficial de reclamaciones y acude al servicio de consumo de tu comunidad autónoma o a la OMIC de tu ayuntamiento, que pueden derivarlo a arbitraje de consumo o al órgano autonómico competente en energía. Guarda contrato, facturas y comunicaciones, y valora pagar la parte no discutida mientras se resuelve.

Tienes 14 días naturales para desistir de un contrato celebrado a distancia, sin necesidad de justificación (arts. 102 a 108 del RDL 1/2007). Además, en la contratación telefónica iniciada por la empresa la oferta debe confirmarse en un soporte duradero para que el contrato sea válido. Si el cambio se produjo sin tu consentimiento, comunícalo por escrito a la nueva comercializadora, pide la grabación y el contrato, y reclama ante consumo y ante el órgano de energía de tu comunidad autónoma.

Nota de transparencia

Esta página no contiene reseñas de clientes, puntuaciones, premios ni pruebas propias, porque no las hemos hecho: no tenemos ni un panel de usuarios ni un laboratorio, y fabricarlos para adornar un artículo sería engañarte. Tampoco publicamos tablas comparativas de precios entre comercializadoras, ni porcentajes de ahorro frente a otras compañías: cambian con demasiada frecuencia como para que una tabla estática sea honesta, y para eso ya existe el comparador de la CNMC, que se actualiza con las ofertas que las propias empresas están obligadas a comunicar.

La información normativa que aparece aquí (tarifa de acceso 2.0TD, reparto de competencias entre CNMC y Gobierno en peajes y cargos, requisitos del PVPC y del bono social, derecho de desistimiento en la contratación a distancia y vías de reclamación) procede de la regulación española y europea vigente y puede cambiar. Antes de tomar una decisión con dinero de por medio, contrasta con las fuentes oficiales: la CNMC, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la sede electrónica del bono social, y la web de tu distribuidora y de tu comercializadora. Si tu caso tiene un componente jurídico serio, consulta con una asociación de consumidores o con un profesional del derecho.