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Cómo calcular el ahorro en la factura de luz: método paso a paso

26 min de lectura 6.384 palabras

Escrito por la redacción de EnergiaBarata. Trabajamos sobre documentación pública del sector eléctrico español (facturas reales aportadas por lectores, normativa de peajes y cargos, y los datos que publica el operador del sistema). No firmamos con credenciales profesionales que no podamos acreditar ni realizamos ensayos propios de laboratorio: lo que verás aquí es método de cálculo, no resultados medidos por nosotros.

EnergiaBarata INFOGRAFÍA Cómo calcular el ahorro en la factura de luz, paso a paso PUNTOS CLAVE 1 Separa los seis conceptos de tu factura 2 Compara con kWh, nunca con el importe total 3 Normaliza por días facturados y por grados-día 4 Usa tus kWh por tramo punta, llano y valle 5 Del ahorro bruto al neto: impuestos y cuotas 6 Calculadora con tus propios números EnergiaBarata - Actualizado 2026-08-04
Infografía: resumen visual del método de cálculo

La respuesta directa

El ahorro en la factura de luz se calcula concepto a concepto y con los kWh fijos, nunca restando dos importes totales. Separa el término de potencia (kW contratados × precio en €/kW y día × días facturados) del término de energía (kWh de cada tramo × su precio en €/kWh), suma peajes y cargos donde corresponda, aplica el impuesto especial sobre la electricidad y después el IVA. Recalcula ese mismo consumo con los precios de la otra oferta y resta. Si vas a comparar dos facturas tuyas, divide cada una entre sus días de facturación y corrige por grados-día antes de sacar conclusiones: dos recibos consecutivos casi nunca son comparables tal cual.

Casi todo lo que se lee sobre ahorro eléctrico va de qué hacer. Esta página va de otra cosa: de cómo se mide. Si quieres el catálogo de palancas de ahorro (potencia, tarifa, horarios, climatización, LED, autoconsumo, bono social), lo tienes desarrollado en nuestra guía madre sobre cómo ahorrar en la factura de la luz. Aquí no vamos a repetir consejos: vamos a darte la aritmética con la que se comprueba si una de esas palancas te compensa a ti, con tus kWh y tu contrato, y con la que se detecta que un ahorro anunciado es humo.

Lo advertimos ya: en este artículo no encontrarás una tabla con los precios de la Comercializadora A, la B y la C, ni un porcentaje redondo de ahorro medio. Esos números cambian cada mes, dependen del tramo horario y de la cláusula concreta de cada oferta, y cuando aparecen fijados en un artículo suelen estar inventados o caducados. Lo que sí encontrarás son las fórmulas exactas, los conceptos que hay que aislar y una calculadora en la que metes tus propias cifras.

Qué ahorro estás calculando exactamente

Antes de tocar una sola cuenta, decide cuál de estos cuatro ahorros te interesa, porque cada uno se calcula de forma distinta y sumarlos a lo bruto es la manera más rápida de engañarse.

El primero es el ahorro por precio: mismo consumo, otra tarifa. Es el más fácil de calcular con precisión, porque solo cambia una variable. El segundo es el ahorro por potencia: bajar los kW contratados. Es un ahorro fijo, independiente de lo que consumas, y se calcula con una multiplicación de tres factores. El tercero es el ahorro por consumo: consumir menos kWh, ya sea con equipos más eficientes o con hábitos distintos. El cuarto es el ahorro por desplazamiento horario: los mismos kWh, pero movidos de un tramo caro a uno barato. No reduce el consumo, solo lo recoloca.

La confusión clásica consiste en aplicar el porcentaje de uno al total de la factura. Cambiar todas las bombillas a LED no baja un porcentaje de tu factura: baja un porcentaje del consumo de iluminación, que a su vez es una fracción del término de energía, que a su vez es una parte del recibo. Cuando alguien te promete un tanto por ciento sobre el total, pregúntale sobre qué base lo ha calculado.

Los cuatro tipos de ahorro y su fórmula base
Tipo de ahorroQué cambiaFórmula baseSobre qué parte del recibo actúa
Por precio (cambio de tarifa)El €/kWh y el €/kW y díaΣ kWhtramo × (precio viejo − precio nuevo)Término de energía y término de potencia
Por potencia contratadaLos kW contratadosΔkW × €/kW y día × díasSolo término de potencia
Por consumo (eficiencia)Los kWh totalesΔkWh × precio medio del tramo afectadoTérmino de energía
Por desplazamiento horarioEl reparto de kWh entre tramoskWh movidos × (precio tramo origen − precio tramo destino)Término de energía

Los cuatro se pueden acumular, pero con cuidado: si primero reduces el consumo y luego cambias de tarifa, el ahorro del cambio de tarifa hay que calcularlo sobre los kWh ya reducidos, no sobre los antiguos. Aplicar ambos porcentajes sobre la factura original infla el resultado.

Anatomía de la factura: los seis conceptos que hay que separar

Una factura de suministro doméstico en tarifa 2.0TD (la de los puntos de suministro con hasta 15 kW contratados, que es prácticamente todo el parque residencial) se descompone en seis bloques. Mientras no sepas cuánto pesa cada uno en tu recibo, cualquier cálculo de ahorro es a ojo. Si nunca has abierto tu recibo con lupa, empieza por nuestra guía de cómo leer y entender la factura de luz y vuelve aquí con los números localizados.

1. Término de potencia

Es un fijo que pagas todos los días del periodo, consumas o no consumas. Se calcula multiplicando los kW que tienes contratados por un precio en euros por kW y día, y por el número de días facturados. En la 2.0TD hay dos periodos de potencia: el periodo punta (que abarca de 8:00 a 24:00 en días laborables) y el periodo valle (el resto de horas, más fines de semana y festivos). Puedes contratar potencias distintas en cada uno, y muchas casas tienen el mismo valor en ambos por pura inercia del contrato antiguo.

Término de potencia = (kWP1 × €/kW·díaP1 + kWP2 × €/kW·díaP2) × días facturados

Este precio incorpora dos sumandos: el peaje y cargo regulado (igual para todos) y el margen que añade tu comercializadora. Por eso cambiar de compañía sí mueve algo el término de potencia, aunque menos de lo que la gente cree.

2. Término de energía

Es la parte variable: los kWh que has consumido multiplicados por su precio. En la 2.0TD el precio tiene tres valores distintos según la hora en que consumiste (punta, llano y valle), y ahí está la trampa de casi todas las comparativas: un anuncio que promete un €/kWh muy bajo puede estar dándote el precio del tramo valle, que es justo el tramo en el que menos consume una casa con horario laboral normal.

Término de energía = kWhpunta × Ppunta + kWhllano × Pllano + kWhvalle × Pvalle

Si estás en PVPC, el precio de la energía varía hora a hora y la factura lo liquida con tu curva horaria real. Si estás en mercado libre con precio fijo, tienes tres números estables durante la vigencia del contrato. Si estás en una tarifa indexada, pagas el mercado mayorista más un margen fijo. La diferencia entre estos modelos la desarrollamos en PVPC frente a mercado libre y en tarifa indexada frente a tarifa fija.

3. Peajes de acceso y cargos del sistema

Los peajes retribuyen las redes de transporte y distribución y los fija la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Los cargos cubren otros costes del sistema eléctrico y los fija el Gobierno. Los dos se aplican tanto sobre la potencia como sobre la energía, y los dos tienen valores diferenciados por tramo horario.

El dato que cambia tu forma de comparar: peajes y cargos son idénticos los pague quien los pague. No dependen de la comercializadora que elijas. Cuando una oferta presume de ser mucho más barata que otra, la diferencia real está solo en el margen comercial, no en esta parte del recibo. Y si tu factura no los desglosa, están dentro del precio del kWh y del kW, no es que no los pagues.

La consecuencia práctica es importante: hay un suelo por debajo del cual ninguna comercializadora puede bajar. Cualquier cálculo que arroje un ahorro superior al margen comercial completo está mal hecho. Si te interesa el detalle de cómo aparecen estos conceptos en un recibo concreto, tienes un ejemplo desmenuzado en el concepto de peaje explicado sobre una factura.

4. Impuesto especial sobre la electricidad

Se aplica como un porcentaje sobre la suma del término de potencia y el término de energía, con un importe mínimo por MWh. Su tipo estuvo rebajado de forma temporal durante la crisis de precios y volvió después a su valor general, así que comprueba en tu propia factura el porcentaje vigente en lugar de fiarte de un número copiado de un artículo antiguo. En el cálculo del ahorro actúa como multiplicador: si ahorras en la base, ahorras también el impuesto proporcional.

5. Alquiler del equipo de medida y otros conceptos

El alquiler del contador es un precio regulado en euros por día, idéntico para todas las comercializadoras según el tipo de equipo. No se ahorra cambiando de compañía. Junto a él pueden aparecer servicios añadidos contratados: mantenimientos, seguros de avería, asistencia. Estos sí son cancelables y sí cuentan como ahorro, y son la partida que más gente descubre al hacer este ejercicio por primera vez.

6. IVA

Se aplica al final, sobre todo lo anterior. Como el impuesto eléctrico, funciona como multiplicador del ahorro: si reduces la base imponible, reduces el IVA asociado. También tuvo tipos reducidos temporales que después se revirtieron, así que el que manda es el que figura en tu recibo del mes pasado.

Qué mueve y qué no mueve cada palanca, concepto a concepto
ConceptoUnidad¿Lo baja cambiar de comercializadora?¿Lo baja consumir menos?¿Lo baja bajar potencia?
Término de potencia (parte regulada)€/kW y díaNoNo
Término de potencia (margen comercial)€/kW y díaNo
Energía: peajes y cargos€/kWhNoNo
Energía: coste + margen€/kWhNo
Impuesto eléctrico% sobre la baseIndirectamenteIndirectamenteIndirectamente
Alquiler del contador€/díaNoNoNo
Servicios añadidos€/mesSí, cancelandoNoNo
IVA% sobre el totalIndirectamenteIndirectamenteIndirectamente

El error que arruina casi todos los cálculos: comparar importes

Es la escena habitual. Alguien cambia de compañía en octubre, en enero recibe una factura más alta que la de septiembre y concluye que le han engañado. O al revés: cambia en abril, en junio paga menos y celebra un ahorro que en realidad es estacionalidad pura.

El importe de una factura es el producto de tres variables que se mueven a la vez: el precio, la cantidad consumida y el número de días facturados. Restar dos importes mezcla los tres efectos y no permite atribuir la diferencia a ninguno. Es exactamente igual que comparar el gasto del supermercado de dos meses distintos sin mirar cuánta comida compraste.

La regla es simple y no admite atajos: para medir el efecto del precio, hay que dejar el consumo fijo. Se coge un consumo de referencia (tus kWh reales de un periodo concreto, desglosados por tramo), se calcula qué habrías pagado con la tarifa A y qué habrías pagado con la tarifa B, y se restan los dos resultados. Ese número, y solo ese, es el ahorro por cambio de tarifa.

Si al comparar dos ofertas usas consumos distintos, no estás comparando tarifas: estás comparando dos meses de tu vida. Un solo conjunto de kWh, dos juegos de precios, una resta. Todo lo demás es ruido.

Lectura real y lectura estimada

Antes de dar por buenos tus kWh, mira si la factura dice lectura real o lectura estimada. Con estimada, la distribuidora ha proyectado tu consumo a partir del histórico, y en la siguiente factura con lectura real aparecerá una regularización que corrige el exceso o el defecto. Una factura estimada seguida de una regularización produce un salto de importe que no tiene nada que ver con precios ni con hábitos. Para un cálculo serio, usa siempre periodos con lectura real en ambos extremos.

Normaliza por días de facturación

Los ciclos de lectura no son meses de calendario. Un periodo puede tener 28 días y el siguiente 33, y esa diferencia sola ya mueve el importe cerca de un 18 % en el término de potencia y arrastra proporcionalmente el consumo. Es la corrección más barata que puedes hacer y casi nadie la hace.

Gasto diario = Importe del periodo ÷ días facturados Consumo diario = kWh del periodo ÷ días facturados

Trabaja siempre en euros al día y kWh al día. Cuando quieras hablar de dinero anual, multiplica por 365 al final, no antes. Con esta corrección sola descubrirás que muchas subidas alarmantes de factura son simplemente un ciclo más largo.

El dato de días está impreso en el recibo, en la línea del periodo de facturación. Si tu comercializadora factura de forma bimestral, el efecto es todavía mayor y la comparación con un vecino que factura mensualmente carece de sentido si no divides antes.

Cuidado con el prorrateo de cambios de precio

Cuando los peajes, los cargos o el propio contrato cambian a mitad de periodo, la factura parte el cálculo en dos tramos con precios distintos. Verás dos líneas del mismo concepto con días diferentes. Si sumas los importes y divides por el total de días obtienes un precio medio ponderado que no es ninguno de los dos precios reales: para proyectar hacia adelante, usa el precio del tramo más reciente.

Corrige por clima: el método de los grados-día

Si en tu casa hay climatización eléctrica (aire acondicionado, bomba de calor, radiadores, acumuladores), el consumo depende del tiempo que haya hecho. Comparar enero contra abril no mide tu eficiencia, mide el termómetro. Los grados-día son la herramienta estándar para quitar ese efecto de en medio.

La idea es sencilla: por cada día del periodo se calcula cuántos grados se aleja la temperatura media de una temperatura de referencia (habitualmente entre 15 y 18 °C, según el criterio que uses), y se suman esos valores a lo largo del periodo. Cuanto más frío ha hecho, más grados-día de calefacción acumula el periodo; cuanto más calor, más grados-día de refrigeración.

GD calefacción del día = máx(0, Treferencia − Tmedia del día) GD del periodo = Σ GD de cada día Consumo normalizado = kWh del periodo ÷ GD del periodo

Con el consumo normalizado ya puedes comparar un invierno con otro. Si tus kWh por grado-día bajan, has mejorado de verdad: mejor aislamiento, mejor regulación del termostato, un equipo más eficiente. Si suben, algo se ha degradado. Y si tus kWh totales suben pero los kWh por grado-día se mantienen, la explicación es que hizo más frío, no que gastes peor.

Los datos de temperatura media diaria de tu localidad los publica la agencia meteorológica estatal en sus series de observación. No necesitas precisión de laboratorio: con la temperatura media diaria de la estación más cercana el ajuste ya es enormemente mejor que no corregir nada.

El otro corrector: los días de ocupación

Un mes con dos semanas de vacaciones fuera de casa no es comparable con un mes completo de ocupación. Si tu vivienda tiene periodos vacíos, apunta los días y trabaja con kWh por día ocupado. En segundas residencias esta corrección pesa más que la climática, y es la razón por la que las facturas de estas viviendas se dominan por el término de potencia; el caso lo tratamos aparte en tarifa de luz para segunda residencia.

Los tramos horarios de la 2.0TD, bien puestos

Circula mucha versión mal copiada de estos horarios, y con los tramos equivocados el cálculo del ahorro se desvía sin remedio. Estos son los periodos vigentes de la tarifa de acceso 2.0TD en la península:

Tramos horarios de la tarifa 2.0TD (península). Horario peninsular.
PeriodoDías laborablesSábados, domingos y festivos nacionalesQué precio lleva
Punta10:00 – 14:00 y 18:00 – 22:00El más caro de los tres
Llano8:00 – 10:00, 14:00 – 18:00 y 22:00 – 24:00Intermedio
Valle0:00 – 8:00Las 24 horasEl más barato

Tres precisiones que se pierden por el camino y cambian el resultado:

  • Los fines de semana son valle completos, de 0:00 a 24:00. Igual que los festivos de ámbito nacional no sustituibles. Los festivos autonómicos y locales no cuentan: un lunes festivo solo en tu comunidad se factura como día laborable.
  • Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla tienen horarios propios, desplazados respecto al peninsular. Si vives ahí y aplicas la tabla de arriba, tu cálculo por tramos saldrá mal.
  • La potencia solo tiene dos periodos, no tres. El periodo punta de potencia abarca de 8:00 a 24:00 en laborables (es decir, punta y llano de energía juntos) y el valle de potencia es todo lo demás. Por eso en el contrato ves dos valores de kW y no tres.

Un detalle práctico: los cambios de hora estacionales hacen que un día del año tenga 23 horas y otro 25. En un cálculo anual el efecto es despreciable, pero si estás comparando dos días concretos puede descuadrar el reparto por tramos. Si quieres el mapa de horas baratas explicado con más detalle, lo tienes en cómo funciona la tarifa por horas valle y punta y en cómo aprovechar el tramo valle.

Cómo sacar tus kWh reales por tramo

Sin este dato no hay cálculo posible. Tienes tres fuentes, ordenadas de menos a más detalle.

La factura

El apartado de energía desglosa los kWh de cada periodo con su precio aplicado. Con dos o tres facturas ya puedes construir un reparto porcentual estable entre punta, llano y valle. Es suficiente para comparar ofertas de precio fijo.

El portal de tu distribuidora o Datadis

Los contadores con telegestión registran el consumo hora a hora y esa curva es tuya. Puedes descargarla desde el portal de la distribuidora de tu zona o desde Datadis, la plataforma unificada de las distribuidoras, identificándote con el CUPS que aparece en tu factura. Obtendrás un archivo con un valor por hora, normalmente con un año o más de histórico.

Con esa curva puedes hacer cosas que la factura no permite: simular qué pasaría si movieras el lavavajillas dos horas, calcular tu coste con una tarifa indexada real hora a hora, o dimensionar una instalación de autoconsumo comparando tu curva con la de generación solar. Es la diferencia entre estimar y medir.

El propio contador y los medidores enchufables

El display del contador te da la lectura acumulada por periodos, útil para cerrar un experimento corto sin esperar a la factura. Y un medidor de consumo enchufable te dice cuántos kWh se lleva un aparato concreto, que es la única forma honesta de calcular el ahorro de sustituirlo. Sobre cómo seguir tu consumo en tiempo real hablamos en monitorizar el consumo eléctrico en tiempo real y en cómo leer el consumo en el contador digital.

La fórmula completa del ahorro por cambio de tarifa

Ya tienes las piezas. El cálculo formal, con tus kWh fijos y dos juegos de precios, queda así:

Baseoferta = (kWP1×pP1 + kWP2×pP2) × días + kWhpunta×epunta + kWhllano×ellano + kWhvalle×evalle Totaloferta = (Base + Base×tipoimp. eléctrico + otros conceptos) × (1 + tipoIVA) Ahorro del periodo = Totalactual − Totalnueva Ahorro anual = Ahorro del periodo × 365 ÷ días

Cuatro cautelas antes de aplicarla:

  1. Comprueba si los precios que te dan incluyen peajes y cargos. Una oferta puede publicar el precio de la energía sin la parte regulada y otra publicarlo con todo dentro. Comparar uno contra otro produce diferencias enormes y falsas. Si dudas, pide el precio final €/kWh con peajes y cargos incluidos, impuestos aparte.
  2. Comprueba si el precio de potencia incluye la parte regulada. Mismo problema, misma solución.
  3. Si una oferta es de precio único (el mismo €/kWh las 24 horas), no necesitas el desglose por tramos para ella, pero sí para la otra. Usa los kWh totales con esa oferta y los kWh por tramo con la tarifa por periodos.
  4. Si una de las dos es indexada o PVPC, no hay un precio fijo que meter en la fórmula. Lo honesto es calcular el coste que habrías tenido en los últimos doce meses con tu curva horaria real, y aceptar que el pasado no garantiza el futuro. Cualquier comparación entre una tarifa fija y una indexada tiene, por construcción, un componente de apuesta.

Calculadora de ahorro con tus propios datos

Esta herramienta aplica exactamente la fórmula anterior. No trae precios precargados a propósito: los precios los pones tú, copiados de tu factura y de la oferta que estás valorando. Así el resultado es tuyo y no depende de que un número escrito hace meses siga siendo válido.

Comparador de dos ofertas con tu consumo

Rellena tu consumo del periodo (lo tienes en la factura), tus precios actuales y los de la oferta nueva. Los precios de energía en €/kWh y los de potencia en €/kW y día, con peajes y cargos incluidos en ambos casos.

Tu consumo del periodo

Tu tarifa actual

Oferta que estás valorando

Impuestos (cópialos de tu factura)

Introduce tus datos y pulsa el botón. El resultado se calcula en tu navegador; no se envía nada a ningún servidor.

Un consejo de uso: haz el cálculo dos veces, con una factura de invierno y otra de verano, y promedia. El reparto entre punta, llano y valle cambia bastante entre estaciones, y una oferta que gana en enero puede perder en julio si su ventaja está concentrada en un solo tramo.

Calcular el ahorro de bajar la potencia contratada

Es el cálculo más limpio de todos porque no interviene el consumo. Solo necesitas tres números: cuántos kW quieres bajar, cuánto cuesta el kW y día en cada periodo, y los días del año.

Ahorro anual bruto = (ΔkWP1 × €/kW·díaP1 + ΔkWP2 × €/kW·díaP2) × 365 Ahorro anual neto = Ahorro bruto × (1 + tipo imp. eléctrico) × (1 + tipo IVA) − coste del cambio

La resta final importa: cambiar la potencia contratada tiene un coste administrativo regulado (derechos de enganche y actuaciones en el equipo de medida) y, si se hace más de una vez en doce meses, puede haber limitaciones. Compara ese coste con el ahorro anual para saber en cuántos meses se recupera. El detalle del trámite y de lo que cuesta lo tienes en cambiar la potencia contratada y su coste.

Cómo saber cuánta potencia puedes bajar sin quedarte a oscuras

La forma rigurosa es mirar tu máximo de potencia demandada. Muchas facturas lo indican, y la curva de la distribuidora lo da con precisión: es el valor más alto de potencia registrado en el periodo. Si tu máximo histórico de los últimos doce meses está claramente por debajo de lo contratado, tienes margen. Si roza el límite en las horas de más actividad, bajar te expondría a saltos del interruptor de control.

El interruptor moderno actúa cuando se supera la potencia contratada de forma sostenida, así que el criterio no es el pico instantáneo teórico de sumar todos los aparatos, sino lo que realmente coincide en el tiempo. Es raro que se enciendan a la vez el horno, la vitrocerámica, la lavadora, el termo y el aire. Para dimensionarlo bien tenemos cuánta potencia contratar en casa y cómo elegirla según tus electrodomésticos.

De todas las palancas, la potencia es la única cuyo ahorro puedes calcular con certeza absoluta antes de actuar: no depende del clima, ni de tus hábitos, ni de la evolución del mercado. Multiplicas tres números y sabes exactamente cuánto vas a dejar de pagar cada día del año.

Calcular el ahorro de desplazar consumo a horas baratas

Aquí es donde más se sobreestima. Mover un electrodoméstico de tramo punta a tramo valle ahorra la diferencia de precio multiplicada por los kWh que realmente mueves, y esos kWh suelen ser menos de los que la intuición sugiere.

Ahorro mensual = kWh por ciclo × ciclos al mes × (precio tramo origen − precio tramo destino)

El procedimiento honesto tiene tres pasos. Primero, mide el consumo por ciclo del aparato con un medidor enchufable o con la ficha técnica del fabricante para el programa que uses de verdad. Segundo, cuenta los ciclos reales al mes, no los que crees hacer. Tercero, aplica la diferencia de precio entre los tramos concretos, no entre el más caro y el más barato del año.

Cuando haces la cuenta, la conclusión típica es que desplazar aparatos de consumo pequeño da cifras modestas, y que lo que sí mueve la aguja es desplazar los grandes consumidores: la carga del coche eléctrico, el termo eléctrico de agua caliente sanitaria, la bomba de calor con acumulación, o el calentamiento de una piscina. Ahí sí hay kWh suficientes para que la diferencia entre tramos se note en el recibo.

El caso del termo eléctrico

Un termo con acumulación es una batería de calor: puedes calentar de madrugada y consumir el agua durante el día. Programarlo para que trabaje en tramo valle es de los pocos cambios de hábito con un cálculo claramente favorable, porque el consumo es alto y el aparato tolera perfectamente el desplazamiento horario. La cuenta es la misma fórmula de arriba, con los kWh diarios del termo.

El caso del coche eléctrico

Es el desplazamiento más rentable que existe hoy en una vivienda, porque son muchos kWh concentrados y totalmente programables. Con una recarga nocturna sistemática, la diferencia entre cargar en punta y cargar en valle se calcula multiplicando los kWh cargados al mes por la diferencia de precio entre ambos tramos. Lo tratamos con más detalle en tarifas pensadas para el coche eléctrico.

Del ahorro bruto al ahorro neto: lo que se come tu cálculo

Ya tienes un número. Antes de darlo por bueno, pásalo por estos cinco filtros.

Los impuestos, que juegan a tu favor

El impuesto eléctrico y el IVA se aplican sobre la base, así que un ahorro en la base arrastra un ahorro proporcional en los impuestos. El ahorro neto es mayor que el bruto. Es el único de los cinco filtros que suma.

Los descuentos con fecha de caducidad

Muchas ofertas aplican un descuento durante un número limitado de meses, o sobre un solo concepto del recibo. Calcula el ahorro del periodo promocional y el del precio posterior, y pondera por los meses de cada uno. Un descuento fuerte durante tres meses seguido de un precio mediocre durante nueve puede salir peor que una oferta sosa y estable.

Ahorro anual real = (Ahorro promocional × meses promo + Ahorro posterior × meses restantes) ÷ 12

Las cuotas de servicios asociados

Si la oferta buena viene con un mantenimiento obligatorio o un seguro, esa cuota mensual se resta íntegra del ahorro. Multiplícala por doce y compárala con el ahorro anual antes de firmar. En más de un caso el servicio añadido se lleva la mayor parte de la ventaja.

Las penalizaciones por permanencia

Si tu contrato actual tiene permanencia viva, el coste de romperla se descuenta del primer año de ahorro. Cuenta también el sentido inverso: comprometerte con una permanencia nueva te impide capturar una oferta mejor durante ese tiempo, y eso también tiene un valor, aunque no aparezca en ninguna factura. Si prefieres evitarlo, tenemos recopiladas las tarifas de luz sin permanencia.

El bono social, si te corresponde

El bono social eléctrico es un descuento sobre la factura para consumidores vulnerables que cumplen requisitos de renta y circunstancias familiares. Solo se aplica sobre el precio regulado, lo que significa que si te corresponde, cambiar a mercado libre te lo hace perder. Antes de calcular ningún ahorro por cambio de compañía, comprueba si encajas en los requisitos; puede pesar más que cualquier oferta comercial. Los criterios vigentes están recogidos en requisitos del bono social eléctrico.

Cómo comprobar a posteriori que el ahorro fue real

Calcular el ahorro esperado es la mitad del trabajo. La otra mitad es verificar, dos o tres facturas después, que ocurrió lo que decía tu hoja de cálculo. Este es el protocolo.

  1. Espera a tener una factura completa con la tarifa nueva y con lectura real. Las facturas de transición mezclan días con precios antiguos y nuevos.
  2. Extrae de esa factura los kWh por tramo y los días. Son tus datos reales del periodo, no los que usaste para simular.
  3. Recalcula qué habrías pagado con la tarifa antigua usando esos kWh reales y los precios antiguos. Esa es tu factura contrafactual.
  4. Resta. La diferencia entre la factura real y la contrafactual es el ahorro efectivo del periodo, limpio de cambios de consumo y de clima.
  5. Divide entre los días y proyecta a 365 para tener el equivalente anual comparable con tu previsión.

Si el ahorro efectivo se aleja mucho del previsto, las causas habituales son estas: los precios reales aplicados no coinciden con los ofertados (revisa la primera factura línea a línea), hay un concepto nuevo que no estaba en la simulación, tu reparto por tramos cambió respecto al periodo de referencia, o había un descuento de bienvenida que ya expiró.

Guarda un histórico de tres columnas

Con una hoja de cálculo sencilla que registre, para cada factura: fecha de inicio, fecha de fin, días, kWh por tramo, importe total y precio medio efectivo (importe dividido entre kWh), tendrás en un año un histórico que responde solo a la pregunta de si estás pagando mejor o peor. El precio medio efectivo es un indicador rápido y muy revelador: si sube mientras tu consumo baja, algo pasa con el término fijo.

Errores frecuentes al calcular el ahorro

Errores habituales, por qué falsean el resultado y cómo se corrigen
ErrorPor qué falsea el cálculoCorrección
Restar dos importes totales de facturas distintasMezcla precio, consumo y días en una sola cifraFijar los kWh y recalcular ambos escenarios
Ignorar los días de facturaciónUn ciclo de 33 días parece un encarecimiento frente a uno de 28Trabajar en €/día y kWh/día
Comparar invierno con primaveraLa climatización eléctrica domina el consumo estacionalNormalizar con grados-día o comparar el mismo mes de años distintos
Usar el precio del tramo valle como si fuera el precio medioSobrestima el ahorro en hogares con consumo diurnoAplicar cada precio a los kWh de su tramo
Comparar un precio con peajes incluidos contra otro sin ellosDiferencias artificiales muy grandesPedir siempre el precio final con parte regulada incluida
Olvidar el término de potenciaEs un fijo diario que puede pesar mucho en consumos bajosIncluir siempre kW × €/kW·día × días
Aplicar un porcentaje de ahorro sobre el total de la facturaLa medida solo afecta a una parte del reciboCalcular sobre la partida concreta afectada
Extrapolar un mes bueno a todo el añoEl reparto por tramos y el consumo varían por estaciónUsar doce meses o promediar invierno y verano
Sumar el ahorro de varias medidas sin encadenarlasSe cuentan dos veces los mismos kWhRecalcular cada medida sobre el consumo resultante de la anterior
Dar por buena una factura estimadaLa regularización posterior desmonta la comparaciónUsar solo periodos con lectura real en ambos extremos
Olvidar los festivos y fines de semana como valleInfravalora los kWh baratos que ya tienesReconstruir el calendario con festivos nacionales
No descontar cuotas de servicios ni permanenciasEl ahorro bruto no llega íntegro a tu cuentaRestar cuotas anuales y penalizaciones del primer año

Una plantilla de cálculo en once pasos

Resumido para que puedas trabajarlo en una tarde con las facturas encima de la mesa:

  1. Reúne las últimas cuatro facturas, mejor si cubren invierno y verano.
  2. Anota de cada una: días facturados, kWh por tramo, kW contratados en P1 y P2, importe total y si la lectura es real o estimada.
  3. Descarta las de lectura estimada para el cálculo fino.
  4. Calcula kWh al día y euros al día de cada periodo.
  5. Saca tu reparto porcentual entre punta, llano y valle.
  6. Localiza en el recibo el tipo del impuesto eléctrico y el tipo de IVA aplicados.
  7. Identifica los conceptos fijos ajenos al suministro: alquiler de contador, servicios añadidos.
  8. Pide a la oferta que valoras sus cinco precios (tres de energía, dos de potencia) con la parte regulada incluida, y la duración de cualquier descuento.
  9. Mete todo en la calculadora de esta página y anota el ahorro anual equivalente.
  10. Resta cuotas de servicios, permanencias y el coste del cambio de potencia si lo haces a la vez.
  11. Repite el cálculo dos meses después de firmar, con la primera factura completa, para verificar.

Con ese guion tienes un número defendible. Y si el resultado te sale pequeño, esa también es información valiosa: significa que tu margen no está en el precio, sino en la potencia contratada o en el consumo, y entonces conviene volver a las palancas de la guía de ahorro en la factura de la luz para atacar la parte que sí se mueve.

Preguntas frecuentes sobre cómo calcular el ahorro en la factura de luz

¿Cómo se calcula el ahorro en la factura de la luz?

Se calcula concepto a concepto, no sobre el importe total. Separa el término de potencia (kW contratados × precio en euros por kW y día × días facturados) y el término de energía (kWh de cada tramo × su precio), aplica después el impuesto eléctrico y el IVA, y compara ese resultado con el que darían tus mismos kWh a los precios de la otra oferta. El ahorro es la diferencia entre ambos importes calculados con el mismo consumo.

¿Por qué no puedo comparar dos facturas por su importe total?

Porque el importe depende de tres cosas a la vez: el precio, el consumo y el número de días facturados. Dos recibos consecutivos casi nunca tienen los mismos días ni el mismo clima, así que la diferencia en euros mezcla el efecto del precio con el del consumo. Para aislar el precio hay que dejar fijos los kWh.

¿Cuántos días de facturación tiene una factura de luz normal?

Depende del ciclo de lectura de tu distribuidora y suele oscilar entre 28 y 33 días en facturación mensual, o alrededor de dos meses en la bimestral. El dato aparece en la factura como periodo de facturación. Antes de comparar, divide cada importe entre sus días para trabajar con euros al día.

¿Qué son los peajes y cargos y puedo ahorrar en ellos?

Los peajes retribuyen el transporte y la distribución y los fija la CNMC; los cargos cubren costes del sistema y los fija el Gobierno. Son idénticos para todas las comercializadoras, así que cambiar de compañía no los baja. Solo se reducen consumiendo menos kWh o bajando los kW contratados.

¿Cuáles son los tramos horarios de la tarifa 2.0TD?

En días laborables, punta de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00; llano de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00; y valle de 0:00 a 8:00. Los sábados, domingos y festivos de ámbito nacional son valle las 24 horas. Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla tienen su propio horario.

¿Cómo consigo mis kWh separados por punta, llano y valle?

La propia factura los desglosa en el apartado de energía. Para el detalle hora a hora puedes descargar tu curva de carga desde Datadis o desde el portal de tu distribuidora, identificándote con el CUPS que figura en la factura. El contador con telegestión guarda ese histórico horario.

¿Cómo corrijo la comparación por el clima?

Con grados-día: se suman, para cada día del periodo, los grados que la temperatura media se aleja de una temperatura de referencia. Después divides tus kWh entre los grados-día del periodo y comparas ese cociente entre un año y otro. Así distingues si consumiste más porque hizo más frío o porque cambiaste de hábitos.

¿Cuánto ahorro si bajo la potencia contratada?

El ahorro anual es la diferencia de kW multiplicada por el precio en euros por kW y día y por 365, sumando los dos periodos de potencia de la 2.0TD, y añadiendo después impuesto eléctrico e IVA. Es un ahorro fijo que se cobra todos los días del año, aunque no consumas nada.

¿El ahorro de una oferta con descuento se mantiene siempre?

No necesariamente. Muchos descuentos se aplican solo durante los primeros meses o sobre una parte concreta del recibo. Calcula el ahorro del periodo promocional y el del precio que quedará después, y haz la media ponderada por los meses que dura cada uno.

¿Por qué mi factura sube si he consumido lo mismo?

Revisa si la lectura es real o estimada, cuántos días abarca el periodo y si ha habido una regularización de lecturas anteriores. También cambian el precio de la energía si tienes tarifa indexada o PVPC, y los tipos impositivos. Compara siempre euros por kWh y euros por día, no el total.

¿Qué diferencia hay entre ahorro bruto y ahorro neto?

El bruto es la diferencia antes de impuestos. El neto incorpora el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA, que se aplican sobre la base ya calculada, y descuenta cuotas de servicios añadidos, mantenimientos o penalizaciones por permanencia. Es el neto el que sale de tu cuenta corriente.

¿Merece la pena mover la lavadora a la madrugada?

Depende de cuántos kWh muevas de verdad. Multiplica el consumo del electrodoméstico por los ciclos al mes y por la diferencia de precio entre el tramo que dejas y el tramo al que vas. Un aparato de consumo bajo desplazado dos veces por semana mueve muy pocos kWh, y la cuenta lo demuestra en un minuto.

Metodología y transparencia

Este artículo describe un método de cálculo, no resultados de ensayos. No hemos medido consumos en laboratorio, no realizamos pruebas propias de electrodomésticos y no publicamos precios de comercializadoras concretas, porque cambian con demasiada frecuencia como para que una cifra escrita aquí siga siendo cierta cuando la leas. Las fórmulas se apoyan en la estructura de facturación de la tarifa 2.0TD vigente en España y en los conceptos que por normativa deben aparecer desglosados en cualquier factura de suministro doméstico.

Cuando necesites los valores concretos, las fuentes primarias son estas: los peajes de acceso los publica la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia; los cargos, el Ministerio competente en energía a través del BOE; el precio horario del PVPC y los datos de demanda, el operador del sistema; las temperaturas medias para el cálculo de grados-día, la agencia meteorológica estatal; y tu curva de consumo horaria, tu distribuidora o Datadis. Los precios de una oferta comercial concreta solo son fiables si vienen de la propia comercializadora y con fecha.

Si detectas un error en alguna de las fórmulas de esta página, escríbenos. Corregimos y dejamos constancia de la fecha de revisión.

Este contenido es informativo y de carácter general. No sustituye al asesoramiento sobre tu contrato concreto: antes de cambiar de comercializadora, de tarifa o de potencia, revisa las condiciones particulares de tu contrato y las de la oferta que vayas a firmar.

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Escrito por Equipo EnergiaBarata

Revisado y actualizado el 2026-08-04. Este contenido sigue nuestra política editorial de rigor y actualización continua. No firmamos con credenciales profesionales que no podamos acreditar ni publicamos resultados de ensayos propios.

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