Respuesta directa: una comparativa de precios de comercializadoras de luz solo sirve si la haces con tus datos, no con los del anuncio. Necesitas tres cosas: los kWh que consumiste el último año repartidos por periodo (punta, llano y valle), la potencia que tienes contratada en cada franja y el precio de energía y de potencia de cada oferta con impuestos incluidos. Con eso puedes multiplicar y ordenar. El sitio oficial para contrastar ofertas es el comparador de la CNMC; el precio horario del PVPC lo publica ESIOS (Red Eléctrica) y el mayorista diario, OMIE. Cualquiera que te prometa un porcentaje de ahorro antes de ver tu factura te está vendiendo algo, no comparando nada.
¿Por qué es importante comparar precios de comercializadoras de luz?
La electricidad que entra por tu enchufe es idéntica venga de la compañía que venga. Viaja por las mismas líneas de transporte, la misma red de distribución y el mismo contador. Lo único que cambia al firmar con otra comercializadora es el papel: quién te factura, con qué estructura de precios y con qué margen. Por eso comparar tiene sentido, y por eso también conviene bajar las expectativas cuando alguien promete milagros. Estás negociando un margen comercial y una forma de repercutir el coste de la energía, no una tecnología distinta. Tambien te recomendamos leer sobre Las mejores comercializadoras de luz en España 2026: Lo q....
En España operan varios cientos de comercializadoras inscritas en el listado que mantiene la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Muchas son marcas pequeñas o cooperativas de ámbito regional, y una parte importante del mercado sigue concentrada en los grupos históricos. Esa dispersión es buena noticia para quien compara y mala para quien no lo hace: significa que dos vecinos con el mismo consumo pueden estar pagando cifras distintas por motivos que nada tienen que ver con la energía consumida.
Nos negamos a darte una cifra de ahorro medio. Circula mucho el «hasta un 20 %» y variantes similares atribuidas al regulador, pero un porcentaje único no describe nada: el recorrido de un hogar depende de si arrastra una tarifa antigua cuyo descuento de bienvenida ya expiró, de si tiene la potencia sobredimensionada desde la obra, de si consume de noche o a mediodía y de si paga servicios añadidos que nunca usa. Hay casos con margen amplio y casos con margen cero. Averiguar en cuál estás lleva media hora con la factura delante.
Comparar tarifas sin tener a mano tus kWh por periodo es como elegir zapatos por el color de la caja: puedes acertar, pero será casualidad.
Hay además un motivo menos evidente para revisar la tarifa una vez al año. El mercado eléctrico español ha cambiado de reglas varias veces en poco tiempo: la estructura de peajes se rehízo en 2021 con la entrada de la tarifa 2.0TD, la fórmula del PVPC se modificó para incorporar referencias de mercados a plazo y la fiscalidad de la luz subió y bajó varias veces entre 2021 y 2025. Un contrato firmado hace cuatro años se diseñó para un escenario que ya no existe.
Tipos de tarifas de luz disponibles en el mercado
Antes de mirar ningún precio conviene saber qué estás mirando. En el mercado doméstico español hay cuatro familias de tarifa y todo lo demás son combinaciones o nombres comerciales de estas cuatro.
Tarifa de precio fijo
Bloqueas el precio del kWh y del kW de potencia durante un plazo, normalmente doce meses. Ganas previsibilidad: sabes lo que vas a pagar por cada unidad, aunque la factura siga variando según lo que consumas. Pierdes la posibilidad de aprovechar caídas del mercado mayorista, porque la comercializadora ya se ha cubierto comprando a plazo e incluye una prima por asumir ese riesgo. Es la opción sensata para quien necesita presupuestar y para quien no quiere estar pendiente del precio de la luz.
Tarifa indexada de mercado libre
Pagas el precio del mercado mayorista hora a hora más un margen fijo del comercializador, más los peajes, los cargos y los impuestos. La transparencia es alta cuando el contrato detalla ese margen en céntimos por kWh y por kW; es baja cuando lo esconde en fórmulas con coeficientes. Tiene sentido si puedes mover consumo a las horas baratas y si te tomas bien un mes malo cuando el mercado se dispara.
PVPC, la tarifa regulada
El Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor está regulado por el Real Decreto 216/2014 y solo lo pueden ofrecer las comercializadoras de referencia designadas por el Gobierno, que son un puñado y cuya lista vigente está publicada por la CNMC. Su precio se calcula hora a hora y desde el Real Decreto 446/2023 combina la referencia del mercado diario con referencias de productos a plazo, con un peso que ha ido creciendo por tramos anuales. Es la única tarifa sobre la que se aplica el bono social y la única a la que se accede sin negociación: no hay ofertas ni descuentos, el precio es el que es.
Tarifas con discriminación horaria
Desde junio de 2021, todos los suministros domésticos están en el peaje 2.0TD, que ya trae discriminación horaria de serie en la parte regulada: tres periodos de energía y dos de potencia. Muchas comercializadoras además diseñan su parte libre con franjas propias, del tipo «fines de semana gratis» o «tres horas a elegir». Ahí la letra pequeña manda: si la promesa se limita al término de energía y el resto se compensa con un término de potencia más alto, el ahorro puede evaporarse.
| Periodo | Días | Franja horaria | Qué pagas |
|---|---|---|---|
| Punta (P1) | Laborables | 10:00-14:00 y 18:00-22:00 | La energía más cara y el término de potencia alto |
| Llano (P2) | Laborables | 8:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-24:00 | Precio intermedio de energía; potencia al precio alto |
| Valle (P3) | Laborables | 00:00-8:00 | La energía más barata; potencia al precio bajo |
| Valle (P3) | Sábados, domingos y festivos nacionales | Las 24 horas | Todo el día al precio de valle |
Esta estructura de periodos es regulada e igual para todas las comercializadoras, así que no es un argumento comercial de nadie: si una oferta te la presenta como una ventaja exclusiva, ya sabes cómo de fina es la letra pequeña del resto.
Anatomía de la factura: los seis conceptos que de verdad comparas
La confusión más extendida es creer que comparar tarifas de luz es comparar un número. En realidad son seis bloques, y solo dos de ellos dependen de la comercializadora que elijas.
1. Término de potencia
Se paga por cada kW contratado y por cada día del periodo facturado, consumas o no. Incluye los peajes de transporte y distribución que fija la CNMC, los cargos que aprueba el Ministerio y el margen de la comercializadora. En una vivienda con poco consumo puede llegar a suponer una porción muy alta del recibo, lo que explica que ajustar la potencia sea a menudo más rentable que cambiar de compañía.
2. Término de energía
Los kWh consumidos multiplicados por el precio de cada periodo. Es la parte que más varía entre ofertas y donde se concentra la publicidad. Ojo con las cifras «sin impuestos» y con los precios que solo aplican al primer año.
3. Impuestos
Sobre la suma anterior se aplica el Impuesto Especial sobre la Electricidad y, sobre el total, el IVA. Ambos se movieron mucho durante la crisis de precios y volvieron a sus tipos ordinarios el 1 de enero de 2025. En Canarias no se aplica IVA sino IGIC, y en Ceuta y Melilla el IPSI, así que cualquier simulación pensada para la Península te dará un total equivocado si vives allí. Comprueba en tu propia factura qué tipo te están aplicando.
4. Alquiler de los equipos de medida
Si el contador no es tuyo, pagas un alquiler regulado a la distribuidora. No depende de la comercializadora y no es negociable, aunque aparezca en la factura que ella te emite.
5. Servicios añadidos
Mantenimiento, asistencia, seguros de electrodomésticos, garantías extendidas. Aquí es donde suelen esconderse las permanencias y donde una oferta aparentemente barata se encarece unos euros al mes durante dos años. Míralo como lo que es: un producto distinto que te venden aprovechando el contrato de luz.
6. Descuentos y promociones
Bonificaciones por domiciliar, por factura electrónica, por contratar también el gas o por permanecer. Anota siempre su fecha de caducidad, porque la comparativa honesta se hace con el precio del segundo año, no con el del primero.
El precio del anuncio casi nunca es el precio de tu factura. Entre uno y otro están la potencia, los peajes, los impuestos y la fecha en que caduca el descuento de bienvenida.
Comparativa por modelo de tarifa: qué gana y qué pierde cada uno
Aquí solía haber una tabla con el precio del kWh de cuatro compañías conocidas y sus céntimos exactos. La hemos retirado, y merece la pena explicar por qué en lugar de sustituirla por otra igual de frágil. Un listado de precios por marca caduca en cuestión de días, depende de la potencia contratada, de la zona, de si contratas también gas y de promociones que cambian sin preaviso. Publicarlo como si fuera estable convierte una guía en una trampa: tomarías una decisión con datos que ya no existen. Para mas informacion, consulta nuestra guia sobre Las ventajas ocultas de las mejores comercializadoras de ....
Lo que sí es estable, y lo que de verdad decide tu factura, es el modelo de tarifa. Esta tabla compara los cuatro modelos por su comportamiento, no por un céntimo que mañana será otro.
| Modelo | Cómo se calcula el precio | A quién le encaja | Riesgo principal | Qué mirar antes de firmar |
|---|---|---|---|---|
| Precio fijo | Precio cerrado de energía y potencia durante el plazo pactado | Hogares que necesitan previsibilidad o tienen presupuesto ajustado | Pagar una prima si el mercado baja durante el año | Duración exacta, qué pasa al vencer y si la renovación es automática |
| Indexada | Mercado mayorista horario más un margen del comercializador | Quien puede desplazar consumo y tolera variabilidad mensual | Meses caros cuando el mayorista se tensiona | Que el margen figure en céntimos por kWh y por kW, sin fórmulas opacas |
| PVPC | Fórmula regulada horaria con mercado diario y referencias a plazo | Consumos bajos o moderados y quien pueda solicitar el bono social | Variabilidad horaria y ausencia de cualquier descuento comercial | Que tu comercializadora sea de referencia; no hay nada que negociar |
| Con franjas propias | Precio bonificado en determinadas horas o días, definido por la compañía | Quien concentra consumo en fin de semana o de madrugada | Que el descuento se compense con un término de potencia más alto | El precio de las horas NO bonificadas y el término de potencia |
Fíjate en la última columna: en tres de los cuatro modelos, la trampa habitual no está en el precio anunciado sino en lo que lo rodea. Una tarifa con «fines de semana gratis» puede salir cara si de lunes a viernes cobra por encima de la media y si el término de potencia se sitúa por encima del de sus competidores. Y una indexada muy barata sobre el papel puede llevar un margen creciente escondido en el segundo año.
Si quieres una comparación en euros, hazla tú, que además es más rápido de lo que parece. Toma los kWh de punta, llano y valle de tu última factura anual, multiplícalos por el precio de energía de cada oferta, suma la potencia contratada por su precio diario y por 365, añade los impuestos y compara totales. Ese número es tuyo y no caduca hasta que cambies de hábitos. Automatiza tu hogar con nuestras soluciones de domotica para el hogar.
PVPC o mercado libre: cómo decidir sin adivinar
Es la pregunta que más veces nos llega y la que peor se responde en internet, porque casi siempre se contesta con una recomendación general cuando la respuesta correcta depende de tu perfil. Vamos por partes.
El PVPC no tiene margen comercial negociado: repercute el coste de la energía según una fórmula publicada y añade peajes, cargos e impuestos. Eso lo hace muy transparente y también muy expuesto: cuando el mercado se tensiona, lo notas en el mismo mes. Desde la reforma introducida por el Real Decreto 446/2023, una parte del precio ya no depende del mercado diario sino de referencias de productos a plazo, con un peso que ha ido aumentando por tramos desde 2024. El efecto buscado era suavizar los picos, y en la práctica el PVPC se ha vuelto algo menos nervioso que en la etapa anterior, aunque sigue variando hora a hora.
El mercado libre, en cambio, te permite negociar y elegir estructura. Puedes contratar un precio cerrado y dormir tranquilo, o una indexada que replique el mayorista con un margen conocido. Lo que no puedes es contratar el bono social: ese descuento solo existe sobre el PVPC, con los requisitos del Real Decreto 897/2017. Sus porcentajes y condiciones se han modificado varias veces mediante prórrogas sucesivas, así que si crees que puedes tener derecho, consulta la convocatoria vigente en la web oficial del bono social eléctrico antes de mover nada.
Reglas prácticas para decidir
- Si consumes poco y de forma dispersa, el PVPC suele ser competitivo porque no pagas prima de cobertura.
- Si puedes concentrar lavadora, lavavajillas, termo o coche eléctrico en horas valle, el PVPC o una indexada te premian de verdad.
- Si necesitas saber lo que pagarás cada mes o tu economía no admite sorpresas, ve a precio fijo aunque a la larga pagues algo más.
- Si cumples los requisitos del bono social, la decisión está tomada: PVPC con una comercializadora de referencia.
- Si tienes autoconsumo con excedentes, compara también el precio al que te compensan el kWh vertido, porque ahí las diferencias entre compañías son grandes y muchas veces decisivas.
Una advertencia sobre las comparaciones que circulan: comparar el PVPC de un mes concreto con una oferta fija anual no demuestra nada. El PVPC gana unos meses y pierde otros. La comparación honesta se hace sobre doce meses completos y con tu curva de consumo, no con la media nacional.
Dónde consultar precios reales y verificables
Buena parte del ruido en este tema viene de citar precios sin fuente. Estas cuatro son públicas, gratuitas y las puedes consultar tú mismo en cinco minutos, que es exactamente lo que deberías hacer antes de firmar cualquier cosa.
| Fuente | Qué encuentras | Cada cuánto se actualiza | Para qué te sirve |
|---|---|---|---|
| Comparador de ofertas de la CNMC | Tarifas que las comercializadoras están obligadas a comunicar al regulador | Continuamente, con las comunicaciones de las empresas | Ver el abanico completo sin filtro publicitario y con tu consumo real |
| ESIOS (Red Eléctrica) | Precio horario del PVPC y componentes del sistema | Diaria, con el precio del día siguiente por la tarde | Saber qué horas son baratas mañana y auditar la factura del PVPC |
| OMIE | Resultado del mercado mayorista diario e intradiario | Diaria | Entender si una subida es del mercado o del margen de tu compañía |
| Tu propia factura y el área de clientes de la distribuidora | Consumo horario del último año, CUPS, potencia y maxímetro | Mensual la factura; el histórico horario, a diario | Construir la comparativa con tus datos y detectar potencia sobrante |
La cuarta fila es la más ignorada y la más útil. Tu distribuidora, que no es la empresa que te factura sino la que gestiona la red en tu zona, publica en su área de clientes tu consumo horario del último año descargable en un fichero. Con ese fichero puedes hacer una comparativa mucho mejor que la de cualquier telemarketing, porque incluye tus horas reales y no una estimación por tipo de hogar.
Un apunte sobre las cifras que verás por ahí: cuando alguien afirme que el precio de la luz ha bajado o subido un tanto por ciento, pregúntate a qué precio se refiere. El mayorista, el PVPC final con impuestos y el precio medio de las ofertas del mercado libre son tres series distintas que se mueven de forma distinta. Comparar el mayorista de un año con la factura final de otro es un error habitual en titulares, y también en argumentarios de venta.
Factores a tener en cuenta al elegir una comercializadora de luz
Ya tienes el precio. Estos son los criterios que separan una tarifa barata de una buena decisión, ordenados por el disgusto que te ahorran.
Condiciones del contrato
Duración, renovación automática, revisión de precios y penalizaciones. Presta atención a la cláusula de actualización: hay contratos «fijos» que se revisan anualmente con un índice. Comprueba también qué ocurre cuando vence la promoción, porque muchas ofertas pasan a una tarifa estándar bastante más cara si no reclamas.
Permanencia real
El suministro eléctrico en sí no debería atarte, pero los servicios asociados sí pueden hacerlo. Si el comercial te insiste en un mantenimiento «gratis los tres primeros meses», estás ante una permanencia disfrazada. Pregunta por escrito cuánto cuesta cancelarlo.
Facturación y lectura
Una compañía que factura con estimaciones en lugar de con lectura real te generará regularizaciones desagradables. Con contador telegestionado no debería pasar, pero pasa. Revisa en tu factura si pone lectura real o estimada.
Atención al cliente
Cuando algo va mal en una factura, la diferencia entre resolverlo en una llamada o en tres meses de reclamaciones vale más que unos céntimos por kWh. Mira si hay teléfono gratuito, si publican plazos de respuesta y si el trámite de baja se puede hacer sin llamar. Como referencia objetiva, la CNMC y las administraciones de consumo publican estadísticas de reclamaciones del sector; es un indicador imperfecto, pero es un dato público y no una opinión de foro.
Origen de la energía
Si te importa que tu consumo esté respaldado por generación renovable, lo que compras es una garantía de origen: un certificado que la CNMC gestiona y redime por cada MWh renovable. Es un mecanismo legal y trazable. Lo que no es cierto es que tu vivienda reciba físicamente esa energía: la red es única y los electrones no llevan etiqueta.
Autoconsumo y excedentes
Si tienes o vas a tener placas, el criterio decisivo no es el precio del kWh comprado sino el trato a los excedentes: si compensan en factura, a qué precio y si permiten acumular saldo entre meses. Aquí las diferencias entre compañías son mucho mayores que en el término de energía.
Normativa aplicable en el mercado eléctrico español
Conocer cuatro normas te evita tragarte argumentos falsos por teléfono. Estas son las que aplican a un consumidor doméstico.
La Ley 24/2013, del Sector Eléctrico es la norma marco: separa las actividades reguladas (transporte y distribución) de las liberalizadas (generación y comercialización) y consagra el derecho del consumidor a elegir comercializador. La apertura del mercado a todos los consumidores domésticos, sin excepción, culminó en 2009 con la desaparición de las tarifas integrales y la creación de la tarifa de último recurso, después convertida en PVPC. Si en alguna página lees que la libertad de elección llegó en 2014, es un error: en 2014 lo que se aprobó fue la fórmula del PVPC. Descubre mas en nuestro articulo sobre Las mejores comercializadoras de luz en España 2026: Alte....
El Real Decreto 216/2014 establece el PVPC y su método de cálculo, modificado por el Real Decreto 446/2023 para incorporar referencias de mercados a plazo de forma progresiva. La Circular 3/2020 de la CNMC es la que definió la estructura de peajes vigente y, con ella, los periodos punta, llano y valle de la tarifa 2.0TD.
El Real Decreto 897/2017 regula el bono social eléctrico y la figura del consumidor vulnerable. Sus porcentajes de descuento y sus umbrales de renta se han prorrogado y ajustado varias veces, de modo que no tiene sentido citar aquí una cifra: consulta el importe vigente en la sede oficial antes de solicitarlo.
Y el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (RDL 1/2007) te cubre en la contratación: si firmaste por teléfono o por internet, dispones de catorce días naturales para desistir sin justificar el motivo. Ese derecho existe aunque el comercial diga lo contrario, y es especialmente útil con las ventas telefónicas agresivas, que siguen siendo la principal fuente de reclamaciones del sector. Guarda la grabación o el correo de confirmación: la carga de la prueba del consentimiento es de la empresa.
La CNMC, por su parte, supervisa el mercado, mantiene el listado de comercializadoras habilitadas, gestiona las garantías de origen y publica el comparador de ofertas. Que una compañía esté en ese listado no significa que su oferta sea buena, pero que no esté sí es motivo suficiente para no contratar.
Cómo cambiar de comercializadora paso a paso
El cambio es más aburrido de lo que la gente teme, y eso es exactamente lo que se busca. No hay corte de luz, no viene nadie a casa, no se cambia el contador y no se pierde la instalación.
- Reúne tus datos. Necesitas el CUPS (unos veinte caracteres que empiezan por ES, en la primera página de la factura), el DNI del titular, la dirección exacta del suministro, un IBAN y la potencia contratada.
- Descarga tu consumo horario. Entra en el área de clientes de tu distribuidora y baja el histórico del último año. Es gratis y es la única forma de comparar con datos propios.
- Compara con el comparador de la CNMC. Introduce tu consumo por periodos y tu potencia. Obtendrás un listado ordenado con el coste anual estimado de cada oferta comunicada al regulador.
- Contrasta las dos o tres finalistas. Ve a la web de cada una y lee las condiciones completas: caducidad de descuentos, servicios incluidos, penalizaciones y precio del segundo año.
- Contrata con la nueva. Ella tramita la baja con la anterior. Tú no tienes que llamar a nadie para darte de baja, y de hecho no deberías hacerlo antes de tener el alta confirmada.
- Espera al ciclo de facturación. El cambio se hace efectivo en un plazo de días o pocas semanas, normalmente coincidiendo con la siguiente lectura. Recibirás una última factura de la compañía antigua.
- Revisa la primera factura nueva. Comprueba que el precio del kWh y el del kW coinciden con lo firmado, que la lectura es real y que no aparecen servicios que no contrataste. Es el momento de reclamar, no seis meses después.
Si algo se tuerce, el orden de reclamación es: primero, la comercializadora por escrito; después, la hoja de reclamaciones y el organismo de consumo de tu comunidad autónoma; y para conflictos de acceso, medida o suministro, la vía administrativa correspondiente. Guarda todo por escrito y con fecha.
Si una oferta solo se entiende leyendo tres veces las condiciones, la respuesta ya la tienes.
Ocho errores que arruinan cualquier comparativa
Estos son los fallos que vemos repetirse una y otra vez. Ninguno requiere conocimientos técnicos para evitarse.
- Comparar solo el precio del kWh. Ignoras el término de potencia, que se paga los 365 días, y en un consumo bajo puede pesar más que la energía.
- Comparar precios sin impuestos con precios con impuestos. La diferencia es enorme y muchas webs mezclan ambos sin avisar.
- Usar el consumo de un mes. Enero y agosto no se parecen en nada. La comparativa se hace con doce meses.
- Fijarte en el precio del primer año. Los descuentos de bienvenida caducan; el contrato, no. Compara con la tarifa que pagarás cuando expiren.
- Olvidar los servicios añadidos. Unos euros al mes de mantenimiento se comen el ahorro de la energía sin que te enteres.
- No revisar la potencia. Cambiar de compañía manteniendo una potencia sobredimensionada es dejarse dinero encima de la mesa antes de empezar.
- Creer que la indexada siempre es más barata. Lo es en escenarios de mercado bajo, y lo contrario en escenarios tensos. Es un perfil de riesgo, no una ganga.
- Contratar por teléfono sin nada por escrito. Pide la oferta en un correo o un PDF antes de dar el IBAN. Y recuerda los catorce días de desistimiento si ya lo diste.
Hay un noveno error, más sutil: cambiar cada seis meses persiguiendo la mejor oferta del momento. El tiempo que dedicas y el riesgo de errores administrativos rara vez compensan cuando la diferencia es de unos pocos euros al mes. Una revisión anual seria, hecha con tus datos, rinde más que diez cambios impulsivos.
Consejos para optimizar el ahorro en tu factura eléctrica
Cambiar de tarifa es solo una de las palancas y, en muchos hogares, ni siquiera la más rentable. Estas son las otras, ordenadas por relación entre esfuerzo y resultado.
Ajusta la potencia contratada
Es el ahorro más limpio que existe, porque no exige cambiar ningún hábito. Mira en el área de clientes de tu distribuidora la punta máxima que has alcanzado en el último año, deja un margen razonable y solicita la potencia que de verdad usas. Recuerda que solo puedes modificarla sin costes adicionales una vez cada doce meses, así que hazlo bien a la primera. Si el diferencial salta con frecuencia, has apurado demasiado.
Desplaza los consumos grandes al valle
Lavadora, lavavajillas, secadora, termo eléctrico, bomba de calor y carga del coche son los consumos que puedes mover. En el peaje 2.0TD, todo el fin de semana y los festivos nacionales están en valle, igual que las noches de lunes a viernes hasta las ocho de la mañana. Programar la lavadora para las siete de la mañana en lugar de las once cuesta cero euros.
Ataca el consumo de climatización
La calefacción y el aire acondicionado suelen dominar el consumo eléctrico de las viviendas que los usan. Un grado menos en invierno y uno más en verano se nota, y mejorar el aislamiento de ventanas y de la envolvente reduce la demanda de forma permanente. Las ayudas a la rehabilitación energética existen, cambian por comunidad autónoma y tienen convocatorias con plazos: consulta la vigente en tu comunidad antes de iniciar la obra, porque muchas exigen solicitar antes de empezar. Y una aclaración necesaria, porque se repite mucho por internet: el Plan MOVES III es un programa de movilidad eléctrica, para vehículos eléctricos y puntos de recarga; no financia bombas de calor ni aerotermia.
Revisa los consumos fantasma
Los equipos en espera, los routers antiguos, los descodificadores y las regletas siempre encendidas suman durante todo el año. No es donde está el gran ahorro, pero es gratis y acumula.
Valora el autoconsumo con números, no con ilusión
Una instalación fotovoltaica doméstica tiene sentido cuando consumes buena parte de lo que generas y cuando la orientación y la sombra acompañan. Pide dos o tres presupuestos detallados, exige que te calculen la producción estimada con tus datos y desconfía de las amortizaciones muy cortas: suelen calcularse dando por hecha una ayuda pública que quizá no te concedan. Las subvenciones se solicitan, no se dan por descontadas.
Comprueba si te corresponde el bono social
Si hay pocos ingresos en el hogar, familia numerosa, pensión mínima o alguna de las situaciones de vulnerabilidad previstas, el bono social puede pesar más que cualquier cambio de tarifa. Se pide a través de una comercializadora de referencia y hay que renovarlo periódicamente.
Qué tarifa encaja con cada perfil de hogar
Las recomendaciones genéricas fallan porque los hogares no se parecen. Estos cinco perfiles cubren la mayoría de los casos que nos consultan.
Piso pequeño, una o dos personas, fuera todo el día
Consumo bajo y concentrado por la noche y el fin de semana. Aquí el término de potencia pesa mucho en proporción, así que la prioridad es ajustarlo antes que nada. El PVPC suele ser competitivo por la ausencia de prima, y una indexada con margen bajo también encaja.
Familia con hijos y consumo repartido
Consumo alto y difícil de mover porque la vida familiar manda. La previsibilidad vale mucho: una tarifa fija bien negociada evita sustos y permite presupuestar. Merece la pena revisar si la potencia contratada da margen para poner el horno y la vitrocerámica a la vez sin saltar.
Teletrabajo a jornada completa
Es el perfil peor tratado por la estructura de periodos, porque la actividad coincide con la punta. La palanca aquí es doble: mover los consumos programables al valle y vigilar la climatización del despacho, que suele funcionar muchas horas al día.
Vivienda con bomba de calor o aerotermia
Consumo eléctrico alto y bastante desplazable, porque la inercia térmica permite calentar o enfriar en horas baratas. Es el perfil que más gana con discriminación horaria y con termostatos programables. Si además hay acumulación de agua caliente, programarla en valle es un ahorro directo.
Segunda residencia
Consumo casi nulo la mayor parte del año y potencia contratada pagándose todos los días. Antes de comparar tarifas, revisa si la potencia es la mínima viable. Y estudia si te compensa una tarifa con precio fijo bajo en potencia aunque su energía sea algo más cara: en este perfil, la energía apenas cuenta.
Hogar con vehículo eléctrico
La carga nocturna es el caso de manual para el valle: es el consumo más grande y el más fácil de programar. Comprueba que la potencia contratada soporta el cargador junto con el resto de la casa y que tu tarifa no penaliza la franja en la que cargas. Aquí sí aplica el Plan MOVES III en lo relativo a la ayuda para el punto de recarga y la compra del vehículo, con la convocatoria y los plazos que estén vigentes en tu comunidad autónoma.
Conclusión: Compara y ahorra en tu factura de luz
Comparar precios de comercializadoras de luz merece la pena, pero no de la forma en que suele hacerse. El camino corto (mirar un precio del kWh en un anuncio y firmar) es también el que más disgustos produce. El camino largo dura media hora: descargas tu consumo horario del último año, revisas si la potencia contratada tiene sentido, metes tus datos en el comparador de la CNMC, lees las condiciones completas de las dos o tres ofertas finalistas y decides con el precio del segundo año en la mano.
Si de todo el artículo te quedas con tres ideas, que sean estas. Primera: la mitad del ahorro doméstico está en la potencia contratada y en las horas a las que consumes, no en la marca que te factura. Segunda: cualquier precio se puede verificar en OMIE, en ESIOS o en el comparador de la CNMC, y lo que no se puede verificar no debería influir en tu decisión. Tercera: los catorce días de desistimiento existen y son tuyos si la contratación fue a distancia.
Revisa la tarifa una vez al año, con la factura de invierno y la de verano delante. Es suficiente. Y si alguien te llama prometiendo un porcentaje de ahorro sin haber visto tu consumo, ya sabes cuánto vale esa promesa.
Preguntas frecuentes sobre comparativa precios comercializadoras luz
¿Cuánto puedo ahorrar al cambiar de comercializadora de luz?
Depende de tu consumo, de tu potencia contratada y de la tarifa que tengas ahora, así que no existe un porcentaje válido para todo el mundo. Quien arrastra una potencia sobredimensionada y una tarifa antigua con descuentos ya caducados suele encontrar recorrido; quien ya está en una oferta ajustada, casi ninguno. La única forma seria de estimarlo es coger tus kWh por periodo de los últimos doce meses y aplicar los precios de cada oferta.
¿Qué tipo de tarifas ofrecen las comercializadoras?
Hay cuatro familias: precio fijo (bloqueas el término de energía durante el contrato), indexada de mercado libre (pagas el mayorista más un margen), PVPC (la tarifa regulada, solo disponible en las comercializadoras de referencia) y las variantes con discriminación horaria, que aplican precios distintos en punta, llano y valle. La tarifa 2.0TD ya obliga a los tres periodos horarios para consumos domésticos.
¿Es complicado cambiar de comercializadora de luz?
No. Basta con el CUPS que figura en tu factura, el DNI del titular, la dirección de suministro y un número de cuenta. La comercializadora nueva tramita la baja con la anterior y no hay corte de suministro, ni visita técnica, ni cambio de contador si tu instalación está en regla. El trámite en sí no tiene coste.
¿Existen normativas que regulen el mercado de la luz en España?
Sí. La Ley 24/2013 del Sector Eléctrico es la norma marco, la CNMC fija los peajes de transporte y distribución y supervisa a las comercializadoras, y el Real Decreto 216/2014 regula el PVPC. Además, la contratación a distancia está cubierta por el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
¿Qué es el CUPS y dónde lo encuentro?
El Código Universal de Punto de Suministro es el identificador de tu punto de luz. Son unos veinte caracteres que empiezan por ES y aparecen en la primera página de cualquier factura. No cambia aunque cambies de compañía: identifica la instalación, no el contrato.
¿El PVPC es más barato que el mercado libre?
A veces sí y a veces no, porque el PVPC sigue al mercado mayorista con una parte de referencias a plazo y por tanto sube y baja cada hora. Es una buena opción si puedes desplazar consumo a las horas baratas y toleras la variabilidad; si necesitas una factura previsible, una tarifa fija bien negociada te dará más tranquilidad aunque a largo plazo pagues una prima por ese seguro.
¿Dónde puedo consultar precios de luz oficiales y no publicitarios?
El comparador de ofertas de la CNMC recoge las tarifas que las comercializadoras están obligadas a comunicar al regulador. El precio horario del PVPC se publica en ESIOS, de Red Eléctrica, y el precio del mercado mayorista diario en OMIE. Esas tres fuentes son públicas, gratuitas y se actualizan solas.
¿Por qué no publicáis una tabla con el precio del kWh de cada comercializadora?
Porque caducaría en días y te llevaría a decidir con datos falsos. Las ofertas cambian sin preaviso, muchas dependen de la zona, de la potencia y de si contratas también gas, y las promociones de bienvenida distorsionan el precio real del segundo año. Preferimos explicarte cómo leer los precios en la fuente oficial y en tu propia factura.
¿Qué pasa con la permanencia si me arrepiento del cambio?
El suministro eléctrico en sí no puede tener permanencia, pero los servicios asociados que te enganchan al contrato (mantenimiento, asistencia, seguros) sí pueden tenerla y suelen ser el origen de las penalizaciones. Si contrataste por teléfono o por internet dispones de catorce días naturales para desistir sin justificar el motivo, según el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
¿Bajar la potencia contratada compensa?
En muchas viviendas sí, porque el término de potencia se paga todos los días del año aunque no enciendas nada. Antes de tocarla, mira el maxímetro o el histórico de tu distribuidora para saber qué punta has alcanzado de verdad y deja margen. Ten en cuenta que solo puedes modificarla sin costes adicionales una vez cada doce meses.
¿La luz verde con garantías de origen es realmente renovable?
Los electrones que llegan a tu enchufe son los mismos para todos, porque la red es única. Lo que compras es una garantía de origen, un certificado que acredita que se ha generado en renovable una cantidad equivalente a tu consumo y que la CNMC gestiona y redime. Es un mecanismo legal y trazable, pero no significa que tu casa esté conectada a un parque eólico concreto.
¿Puedo pedir el bono social si cambio de comercializadora?
El bono social solo se aplica sobre el PVPC, así que hay que tener contrato con una comercializadora de referencia. Si te pasas al mercado libre lo pierdes. Los requisitos y el porcentaje de descuento se han modificado varias veces en los últimos años, de modo que conviene comprobar la convocatoria vigente en la web oficial del bono social eléctrico antes de dar ningún paso.