Termostatos inteligentes: ¿cuánto ahorras realmente? Método para calcularlo
Respuesta corta: un termostato inteligente no ahorra energía por sí mismo. Ahorra los grados y las horas de calefacción que hoy gastas sin necesidad y que él te ayuda a no gastar. Si ya bajas la temperatura cuando sales y por la noche con un programador bien ajustado, el ahorro adicional será pequeño. Si calientas la casa vacía, te dejas la calefacción puesta al salir o vives a 23 ºC, el margen es mucho mayor. La única cifra honesta es la que sale de tu propio consumo, y aquí tienes el método para calcularla en diez minutos con tus facturas.
La referencia más útil para hacer ese cálculo la da el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía): cada grado que bajas la temperatura de consigna reduce el consumo de climatización en torno a un 7 %. Con ese dato, tu consumo anual en kWh y el precio que pagas por kWh puedes estimar el techo de ahorro de tu vivienda antes de gastar un euro. Después toca restar lo que ya haces bien y comparar con lo que te costaría el aparato instalado.
Nota de actualización (septiembre de 2026): hemos reescrito esta guía. La versión anterior incluía casos de hogares con euros ahorrados, un caso medido en una vivienda concreta, una tabla de estudios con porcentajes y precios de modelos que no podíamos documentar, así que los hemos retirado. En su lugar tienes un método con los supuestos a la vista.
Si después de hacer el cálculo te sale a cuenta, en PcComponentes puedes ver la categoría de termostatos inteligentes y comparar modelos, precios del momento y compatibilidades.
Ver termostatos inteligentes en PcComponentesQué es un termostato inteligente y en qué se diferencia de uno programable
Un termostato de ambiente mide la temperatura de una estancia y le dice a la caldera, a la bomba de calor o a los emisores eléctricos cuándo tienen que funcionar. El programable de toda la vida añade un reloj: puedes fijar franjas horarias con temperaturas distintas para cada día de la semana. El inteligente suma conexión a internet y una app, y con eso llegan funciones que dependen de saber algo más que la hora: si hay alguien en casa, si has abierto una ventana, qué tiempo va a hacer o cuánto tarda tu vivienda en calentarse.
Las funciones que suelen aparecer en las fichas son estas:
- Control remoto desde el móvil: cambias la consigna o apagas la calefacción aunque no estés en casa.
- Geolocalización: la app detecta que el último habitante se ha alejado de la vivienda y pasa a temperatura de ausencia; cuando alguien vuelve, recupera la de confort.
- Detección de ventana abierta: si la temperatura cae de golpe, interpreta que estás ventilando y corta la calefacción un rato.
- Arranque adaptativo: aprende cuánto tarda la casa en calentarse para empezar antes o después y llegar a la temperatura a la hora que has pedido.
- Control por estancias: con cabezales termostáticos conectados en los radiadores, cada habitación tiene su propia consigna y su propio horario.
- Comunicación con la caldera: algunos modelos, además de encender y apagar, le piden a la caldera una temperatura de impulsión concreta (lo verás más abajo, en el apartado de OpenTherm).
- Historial e informes: horas de funcionamiento, temperaturas interiores y, en algunos sistemas, una estimación del consumo.
| Función | Termostato programable | Termostato inteligente | ¿Reduce el consumo por sí sola? |
|---|---|---|---|
| Horarios semanales con dos o más temperaturas | Sí | Sí | Sí, si los horarios reflejan tu vida real |
| Cambiar la consigna desde fuera de casa | No | Sí | Solo si la usas para no calentar la casa vacía |
| Temperatura de ausencia automática (geolocalización) | No | Sí, según modelo | Sí, cuando tus horarios son irregulares |
| Corte al detectar ventana abierta | No | Sí, según modelo | Algo, en ventilaciones largas |
| Consigna distinta por habitación | No (salvo sistemas zonificados) | Sí, con cabezales o zonas | Sí, si hay estancias que no usas |
| Modulación de la caldera (OpenTherm u otro bus) | Poco habitual | Según modelo y caldera | Mejora el rendimiento, sobre todo en calderas de condensación |
| Informes y avisos | No | Sí | No; te ayudan a detectar problemas |
| Control por voz | No | Sí | No |
La última columna resume la idea de toda esta guía: lo que baja la factura es que la temperatura media de tu casa durante la temporada de calefacción sea más baja, o que haya menos horas calentando espacios vacíos. Las funciones «inteligentes» son herramientas para conseguirlo con menos esfuerzo. Si no cambian ninguna de esas dos cosas, has comprado comodidad, que también es legítimo, pero no ahorro.
De dónde sale el ahorro: la regla del grado y sus límites
Una vivienda pierde calor a través de muros, ventanas, cubierta, suelo y renovaciones de aire. Esa pérdida crece con la diferencia entre la temperatura de dentro y la de fuera. Si mantienes la casa más fresca, la diferencia es menor, se escapa menos calor y el sistema tiene que reponer menos energía. No hay más misterio.
El IDAE lo resume en una cifra que puedes usar para tus cuentas. En su página de recomendaciones para hogares dice lo siguiente:
«Una variación de 1 ºC genera un ahorro aproximado de un 7 % en climatización.» — IDAE, recomendaciones para el ahorro energético en hogares
Fíjate en la palabra «aproximado». Es una media útil, no una ley física exacta, y conviene entender por qué varía:
- En climas suaves, cada grado pesa más. Si fuera hay 12 ºC y dentro quieres 21 ºC, la diferencia es de 9 grados; bajar uno recorta una parte grande de esa diferencia. Si fuera hay 2 ºC, la diferencia es de 19 grados y un grado supone una parte menor. El porcentaje sale más alto en la costa mediterránea que en la meseta, aunque en euros la cosa cambia porque en la meseta se consume mucho más.
- Las ganancias gratuitas cuentan. El sol que entra por las ventanas, las personas, la cocina o los electrodomésticos aportan calor. En una casa con muchas ganancias, la calefacción solo cubre el hueco que queda, y bajar un grado recorta una parte mayor de ese hueco.
- La inercia de la vivienda frena el efecto de las bajadas cortas. Si programas 17 ºC durante tres horas, la casa no pasa de 21 a 17 ºC al instante. En una vivienda con muros gruesos o bien aislada puede que ni siquiera llegue a 17 ºC antes de que vuelva a tocar la temperatura de confort. La temperatura media real baja menos que la programada, y el ahorro también.
El IDAE da también una estimación para dispositivos de regulación. Sirve como orden de magnitud, con la advertencia de que habla de válvulas termostáticas y termostatos programables en general, no de modelos inteligentes en concreto:
«Coloca válvulas termostáticas en radiadores o termostatos programables; son soluciones asequibles y fáciles de usar, y ahorrarás entre un 8 y un 13 % de energía.» — IDAE, recomendaciones para el ahorro energético en hogares
Las temperaturas de referencia
Para saber cuántos grados puedes recortar, primero necesitas un punto de partida razonable. Estas son las referencias que publica el IDAE para viviendas:
| Situación | Referencia IDAE | Comentario |
|---|---|---|
| Invierno, casa ocupada | 21 ºC con ropa adecuada es suficiente; en otra de sus páginas habla de 20-21 ºC | El rango de 19 a 21 ºC es el que se suele manejar como cómodo y eficiente |
| Invierno, de noche | 15-17 ºC es suficiente mientras duermes (o apagar) | Con buena ropa de cama; ajusta si hay bebés, mayores o personas enfermas |
| Ausencias de unas horas | Reducir el termostato a 15 ºC (posición «economía») | Es la función que automatiza la geolocalización |
| Verano, refrigeración | 26 ºC o más con ropa adecuada es suficiente | La regla del grado se aplica también al aire acondicionado |
Si hoy tienes la consigna a 23 ºC, bajar a 21 ºC ya supone en torno a un 14 % menos de consumo según la regla del IDAE, y eso lo puedes hacer esta tarde con el termostato que tienes. Ningún aparato te lo va a dar si no aceptas vivir a esa temperatura. Por eso conviene separar dos ahorros distintos: el que viene de cambiar tus hábitos de temperatura y el que viene de automatizar las bajadas cuando no estás. El segundo es el que sí se le puede atribuir al termostato inteligente.
Un apunte para no confundirse: el Real Decreto-ley 14/2022 fijó límites de 19 ºC en calefacción y 27 ºC en refrigeración, pero para determinados edificios y locales de uso no residencial (administrativos, comerciales, culturales, de transporte y similares). No obliga en tu casa. En la vivienda las cifras del IDAE son recomendaciones.
¿Apagar al salir gasta más que dejarla encendida?
Es la duda más repetida y la respuesta general es no. Mientras la casa está más fría pierde menos calor, así que la energía que ahorras durante la ausencia es mayor que la que necesitas para recuperar la temperatura al volver. Hay tres matices que sí conviene tener en cuenta. Con suelo radiante, la recuperación es tan lenta que las bajadas cortas apenas se notan y pueden fastidiar el confort. Con bomba de calor, una recuperación brusca obliga a trabajar con agua más caliente, lo que empeora su rendimiento y, en algunos equipos, activa la resistencia eléctrica de apoyo. Y en viviendas con riesgo de condensaciones, dejar que la temperatura caiga mucho durante días favorece humedades. Para ausencias de horas en una casa con radiadores y caldera, bajar a temperatura de ausencia en lugar de mantener la de confort ahorra.
Método: calcula cuánto ahorrarías tú, paso a paso
Este es el núcleo de la guía. Vas a necesitar las facturas de al menos un año (mejor dos) y una idea clara de tus horarios. Todo lo que aparece en las tablas como ejemplo es un supuesto para enseñar la operación, no un dato de ninguna vivienda real ni un precio vigente.
Paso 1: tu consumo anual de calefacción en kWh
Lo que cuenta es la energía que dedicas a calentar la casa, no el total de la factura. Según tu instalación:
- Gas natural con caldera individual: las facturas ya expresan el consumo en kWh. Suma los kWh de un año completo. Si la caldera también da agua caliente y usas cocina de gas, mira el consumo de los meses sin calefacción (junio a septiembre, según tu zona), calcula la media mensual y multiplícala por 12: eso es, de forma aproximada, lo que no es calefacción. Réstalo del total anual. Si no sabes leer bien la factura, tienes nuestra guía de conceptos de la factura de gas natural.
- Calefacción eléctrica (radiadores, acumuladores, bomba de calor): descarga tu curva de consumo desde la web de tu distribuidora o desde Datadis, la plataforma común de las distribuidoras. Haz la misma operación: consumo de los meses de invierno menos el consumo base de los meses en los que no calientas. Si en verano usas aire acondicionado, toma como referencia primavera u otoño.
- Gasóleo: suma los litros comprados en la temporada y multiplícalos por unos 10 kWh por litro, que es el orden de magnitud de su poder calorífico. Si llenas el depósito una vez al año, anota el nivel antes y después para no mezclar temporadas.
- Butano o propano en bombona: multiplica los kilos consumidos por unos 12-13 kWh por kilo. Una bombona doméstica de butano lleva 12,5 kg.
- Calefacción central de comunidad: si tienes repartidores de costes o contador individual, el dato te lo da la empresa de lectura. Si pagas una cuota fija, sigue leyendo el apartado de casos en los que se ahorra poco, porque tu ahorro personal puede ser cero.
Paso 2: el precio real de cada kWh
Toma una factura de invierno, suma el importe del término de energía (el variable), los impuestos proporcionales que se le aplican y el IVA de esa parte, y divide entre los kWh facturados. Deja fuera el término fijo, el alquiler del contador y cualquier cuota de mantenimiento: esos conceptos los vas a pagar igual aunque consumas menos. Si tu tarifa cambia de precio a lo largo del año, haz la media ponderada de los meses de invierno. En gasóleo o bombona es más sencillo: precio pagado dividido entre kWh obtenidos en el paso anterior.
Paso 3: cuántos grados bajará tu temperatura media
Aquí es donde tienes que ser honesto contigo mismo. Piensa en lo que pasa hoy y en lo que cambiaría con el termostato nuevo. La operación es sencilla: grados que bajas multiplicados por las horas al día en que los bajas, divididos entre 24. Si hay varias franjas (ausencia de día y noche, por ejemplo), sumas el resultado de cada una.
Paso 4: aplica la regla del 7 % y calcula el techo teórico
Multiplica los grados medios del paso anterior por 7 % y tendrás el porcentaje teórico de reducción. Aplícalo a tu consumo de calefacción en kWh y después al precio del kWh. Ese resultado es un máximo: por la inercia de la vivienda la temperatura real no cae tanto como la programada, sobre todo en ausencias cortas y en casas bien aisladas.
Paso 5: resta lo que ya haces
Si ya tenías un programador que bajaba la temperatura a las mismas horas, el termostato inteligente solo te aporta la diferencia: los días en que tus horarios se salen de lo programado, las veces que te olvidabas de bajarla al irte de fin de semana, las estancias que antes no podías regular por separado. Esa diferencia puede ser pequeña, y está bien saberlo antes de comprar.
Paso 6: coste total y periodo de retorno
Suma todo lo que tendrías que pagar: termostato, pasarela o puente si el sistema lo necesita, cabezales de radiador, receptor para la caldera, instalación y, si la marca cobra una suscripción por alguna función (hay fabricantes que cobran por automatizar la geolocalización, por ejemplo), el coste de esa suscripción durante los años que calcules. Divide el coste inicial entre el ahorro anual neto en euros y tendrás los años de retorno. Si hay suscripción, réstala del ahorro anual antes de dividir.
La tabla de cálculo con un ejemplo
| Línea | Concepto | Valor del ejemplo | De dónde sale |
|---|---|---|---|
| A | Consumo anual de calefacción | 8.000 kWh | Supuesto del ejemplo. Pon tu dato del paso 1 |
| B | Precio variable del kWh con impuestos | 0,10 €/kWh | Cifra redonda de ejemplo, no es un precio vigente. Pon el tuyo del paso 2 |
| C | Temperatura de confort | 21 ºC | Supuesto del ejemplo, dentro de la referencia del IDAE |
| D | Horas al día fuera de casa en las que hoy no bajas la temperatura | 8 h | Supuesto del ejemplo (jornada laboral) |
| E | Grados que bajarías en esas horas | 4 ºC (de 21 a 17 ºC) | Supuesto del ejemplo |
| F | Bajada media teórica de temperatura | 4 × 8 ÷ 24 = 1,33 ºC | Cálculo (E × D ÷ 24) |
| G | Reducción teórica del consumo | 1,33 × 7 % ≈ 9,3 % | Aproximación del IDAE (≈ 7 % por grado) |
| H | Ahorro teórico máximo en energía | 8.000 × 9,3 % ≈ 745 kWh | A × G |
| I | Ahorro teórico máximo en euros | 745 × 0,10 ≈ 75 €/año | H × B |
| J | Parte que ya consigues con tu programador actual | Tu dato (0 si no bajas nunca) | Paso 5 |
| K | Coste total instalado | Tu presupuesto | Paso 6 |
| L | Periodo de retorno | K ÷ (I − J − suscripción anual) | Resultado en años; recuerda que I es un techo |
Con los números del ejemplo, un sistema que costara 200 € instalado tardaría unos 2,7 años en recuperarse en el mejor de los casos, y más si la casa tarda en enfriarse o si ya bajabas la temperatura a mano parte de los días. Con 4.000 kWh de consumo, el techo sería la mitad y el retorno el doble. Con 15.000 kWh, casi el doble de ahorro. El aparato es el mismo; lo que cambia es tu vivienda.
Cómo cambia el porcentaje según lo que hagas
Estos escenarios aplican solo la aproximación del 7 % por grado a distintos cambios de rutina. Son porcentajes teóricos sobre el consumo de calefacción, no mediciones:
| Cambio respecto a hoy | Bajada media de temperatura | Reducción teórica | ¿Lo aporta el termostato inteligente? |
|---|---|---|---|
| Bajar la consigna de 22 a 21 ºC todo el día | 1 ºC | ≈ 7 % | No; es una decisión tuya |
| Bajar 4 ºC durante 8 h de ausencia diaria | 1,33 ºC | ≈ 9 % | Solo si hoy no lo haces con un programador |
| Lo anterior más 2 ºC menos durante 8 h de noche | 1,33 + 0,67 = 2 ºC | ≈ 14 % | Solo la parte que hoy no programas |
| Dejar de calentar a 21 ºC la casa vacía 20 días de una temporada de 150 días (bajando a 15 ºC) | 6 × 20 ÷ 150 = 0,8 ºC | ≈ 5,6 % | Sí, si esos olvidos son reales |
| Mantener a 17 ºC dos dormitorios que no se usan, en una casa de cinco estancias | Depende del peso de esas estancias y de cómo se transmite el calor entre ellas | Menor que el cálculo directo, porque las habitaciones vecinas se enfrían algo | Sí, con cabezales por radiador |
Dos advertencias sobre la tabla. La primera: los porcentajes no se suman sin más cuando las franjas se solapan; calcula siempre la bajada media real de tu semana. La segunda: la regla del grado es una aproximación, y en bajadas cortas la inercia se come una parte del efecto. Si quieres ir sobre seguro, toma el resultado como máximo y decide con él: si incluso en el mejor caso el retorno supera los años que piensas vivir en la casa, no compres por ahorro.
¿Te sale a cuenta? Antes de elegir modelo, revisa el apartado de compatibilidad con tu caldera. Luego puedes comparar opciones y precios del momento en la categoría de termostatos de PcComponentes.
Ver termostatos y comparar compatibilidadesEn qué casos un termostato inteligente ahorra poco (o nada)
Esta sección es la que las fichas comerciales no traen. Si tu casa encaja en uno o varios de estos perfiles, el cálculo del apartado anterior te dará un techo bajo, y lo normal es que el resultado real quede por debajo.
Viviendas bien aisladas o con mucha inercia térmica
Una casa con buen aislamiento y ventanas eficientes pierde calor despacio. Es una gran noticia para tu factura, pero reduce el margen del termostato por dos vías. En euros, porque el consumo de partida ya es bajo y un porcentaje sobre poco es poco. Y en porcentaje, porque durante una ausencia de ocho horas la temperatura interior baja muy poco: la bajada programada a 17 ºC se queda en papel, y la temperatura media real apenas se mueve. Lo mismo ocurre en edificios antiguos de muros muy gruesos.
Casas ocupadas todo el día
Si en casa hay alguien a todas horas (teletrabajo, jubilación, cuidado de niños pequeños o de personas dependientes), no hay ausencias que aprovechar. La geolocalización no tiene nada que hacer y la programación se limita a la noche, algo que ya permite un programable sencillo. El ahorro dependerá casi solo de la consigna que elijas, y eso no requiere un aparato nuevo.
Bomba de calor o aerotermia con su propio control
Las bombas de calor rinden mejor cuanto más baja es la temperatura del agua que mandan a los emisores. Muchas trabajan con curva de compensación climática: ajustan esa temperatura según la que haga fuera, de forma continua y suave. Si les pones delante un termostato de terceros que las enciende y apaga, o que programa bajadas profundas, pueden perder parte de esa ventaja: al recuperar tienen que calentar el agua más, su rendimiento cae y algunas activan la resistencia eléctrica de apoyo. En estas instalaciones suele funcionar mejor el control del propio fabricante, bien configurado, con bajadas moderadas. Si te planteas un termostato externo, pregunta al instalador cómo se integra con la curva del equipo. Tienes más contexto en aerotermia frente a caldera de gas y en bomba de calor o caldera de gas.
Suelo radiante
El suelo radiante tarda horas en responder. Una bajada durante una ausencia corta casi no se nota en la temperatura del aire, y la recuperación llega tarde. La geolocalización, que reacciona cuando sales o vuelves, encaja mal con esa lentitud. Funciona mejor una programación estable con bajadas nocturnas suaves y control por zonas, si el colector lo permite.
Calefacción central sin medición individual
Si en tu edificio la calefacción se paga a partes iguales o por coeficiente de la vivienda, lo que tú dejes de consumir se reparte entre todos los vecinos. El ahorro existe para la comunidad, pero en tu recibo apenas se ve. Con repartidores de costes en los radiadores o contador individual la cosa cambia, porque pagas según tu uso y los cabezales termostáticos conectados sí te bajan la cuota. El Real Decreto 736/2020 regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios; si tu comunidad aún no la tiene, pregunta al administrador en qué situación está el edificio.
Consumos bajos por clima o por tamaño
En un piso pequeño de una zona de inviernos suaves el consumo de calefacción puede ser tan bajo que, aunque el porcentaje sea razonable, el ahorro en euros no cubra el aparato en un plazo sensato. Haz la cuenta antes: es el caso típico en el que el retorno supera la vida útil del dispositivo.
Ya tienes un programador y lo usas bien
Si tus horarios son regulares y tu programador ya baja la temperatura cuando sales y por la noche, el termostato inteligente solo corregirá las excepciones. Puede merecer la pena por comodidad o por el control remoto, pero no esperes un salto en la factura.
Estufas, radiadores portátiles y emisores sin control centralizado
Un termostato de pared no gobierna aparatos que no están conectados a él. Con radiadores eléctricos independientes cada uno lleva su termostato; para automatizarlos necesitas radiadores con conectividad propia o enchufes inteligentes con capacidad suficiente para la potencia del aparato. Revisa nuestra guía de radiadores eléctricos de bajo consumo antes de mezclar enchufes y resistencias.
Los factores que más mueven el resultado
Si dos vecinos del mismo edificio instalan el mismo termostato, pueden obtener ahorros muy distintos. Estos son los motivos, ordenados de más a menos peso en la mayoría de viviendas:
| Factor | Cómo influye | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Consigna de partida | Quien vive a 23 ºC tiene mucho más margen que quien vive a 20 ºC | La temperatura real de tu salón con un termómetro fiable |
| Horarios y ocupación | Sin ausencias no hay bajadas que automatizar | Cuántas horas a la semana está la casa vacía con la calefacción puesta |
| Aislamiento y ventanas | Más aislamiento, menos consumo de partida y bajadas menos efectivas | Año de construcción, tipo de carpintería, corrientes de aire, certificado energético si lo tienes |
| Zona climática | Define cuánto se consume y cuántos meses dura la temporada | Tu zona según el Código Técnico de la Edificación (de α y A, las más cálidas, a E, la más fría en invierno) |
| Tipo de generador | Caldera de condensación, caldera convencional, bomba de calor o eléctrica responden distinto a las bajadas y a la modulación | Modelo y manual de tu equipo |
| Válvulas por estancia | Permiten no calentar habitaciones sin uso | Si tus radiadores tienen válvula termostatizable o solo llave manual |
| Ubicación del sensor | Un termostato junto a un radiador, al sol o en un pasillo frío mide mal y calienta de más o de menos | Que esté en una pared interior de la estancia principal, lejos de fuentes de calor y corrientes |
| Agua caliente mezclada | Si no separas el ACS del consumo, sobrestimas lo que puedes ahorrar | Consumo de los meses sin calefacción |
| Uso de la app | Un sistema mal configurado se comporta como un programable caro | Si vas a dedicar un rato al principio a ajustar horarios y temperaturas |
El aislamiento va antes que el termostato
Si tu casa pierde calor por rendijas, cajas de persiana o ventanas de vidrio simple, cualquier sistema de control está gestionando una fuga. Sellar juntas, poner burletes, aislar cajas de persiana o cambiar carpinterías reduce la demanda de forma permanente, y después el termostato trabaja sobre una base más pequeña. No es una cosa o la otra, pero el orden importa cuando el presupuesto es limitado. Tienes ideas en nuestras guías de materiales de aislamiento térmico y ventanas de PVC con doble acristalamiento.
La zona climática, en la práctica
El Código Técnico de la Edificación clasifica los municipios por severidad climática de invierno con letras, desde α (algunas zonas de Canarias) y A hasta E. No hace falta que busques tu letra para hacer el cálculo, porque ya está incluida en tu consumo real: una vivienda en zona E consume más kWh y por tanto tiene un techo de ahorro en euros más alto aunque el porcentaje por grado sea menor. Donde sí te ayuda la zona es a entender por qué un vecino de otra ciudad te cuenta resultados que no se parecen a los tuyos.
Compatibilidad con tu caldera: contacto on/off, OpenTherm y buses propios
Antes de mirar funciones, mira cómo se va a comunicar el termostato con tu sistema. Hay tres grandes formas, y la que uses cambia lo que el aparato puede hacer.
1. Contacto on/off (libre de potencial)
Es la conexión clásica. La caldera tiene dos bornes para el termostato de ambiente: cuando el termostato cierra el contacto, la caldera arranca; cuando lo abre, se para. Casi todas las calderas murales domésticas lo admiten y casi todos los termostatos inteligentes pueden trabajar así, directamente o mediante un receptor que se coloca junto a la caldera. Su limitación es que la caldera solo recibe una orden de encender o apagar: no sabe cuánto calor hace falta.
2. OpenTherm
OpenTherm es un protocolo de comunicación abierto entre caldera y termostato. En lugar de un simple «enciende», el termostato le pide a la caldera una temperatura de impulsión concreta, y la caldera modula su llama para darla. También permite leer datos del equipo, como temperaturas o códigos de avería, según lo que implemente cada fabricante. Para usarlo, tanto la caldera como el termostato tienen que ser compatibles, y la conexión se hace en los bornes específicos de OpenTherm, no en los del contacto on/off.
¿Por qué importa? Una caldera de condensación aprovecha el calor del vapor de los humos solo cuando el agua de retorno vuelve lo bastante fría. Si trabaja a potencia baja y temperatura moderada durante más tiempo, condensa mejor y hace menos ciclos de arranque y parada. Con un control on/off tiende a arrancar a potencia alta, calentar deprisa y apagarse, lo que reduce ese aprovechamiento. La modulación no convierte una caldera en otra, pero ayuda a que funcione en su zona de mejor rendimiento. Si quieres entender mejor este tipo de calderas, tienes nuestra guía de ahorro con caldera de gas de condensación.
3. Buses propios de cada fabricante
Algunos fabricantes de calderas usan protocolos de comunicación propios en lugar de OpenTherm (eBus es el más conocido). Con ellos, sus termostatos oficiales pueden modular la caldera, pero un termostato de otra marca normalmente solo podrá conectarse por el contacto on/off, a veces con un módulo adaptador del propio fabricante. No es un problema grave, pero si la modulación es uno de los motivos de tu compra, compruébalo antes.
Lista de comprobación antes de comprar
| Qué mirar | Dónde encontrarlo | Por qué importa |
|---|---|---|
| Marca y modelo exacto de la caldera o bomba de calor | Placa de características, normalmente bajo la carcasa o en el lateral | Es lo que te pedirá cualquier comprobador de compatibilidad |
| Si admite OpenTherm, un bus propio o solo contacto on/off | Manual de instalación, apartado de conexiones eléctricas | Define si podrás modular o solo encender y apagar |
| Tipo de termostato actual | Desmonta la tapa con la corriente cortada y mira cuántos cables llegan | Dos cables suelen indicar contacto on/off; más cables o un termostato de 230 V requieren otro montaje |
| Si el termostato nuevo necesita alimentación | Ficha técnica del modelo | Unos van a pilas, otros necesitan 230 V o un receptor cableado junto a la caldera |
| Cobertura wifi en el punto de instalación y junto a la caldera | Prueba con el móvil en ambos sitios | Sin conexión estable pierdes las funciones remotas |
| Rosca de los cuerpos de válvula de los radiadores (si vas a poner cabezales) | Quita el cabezal o la llave actual y mira la rosca | La M30 × 1,5 es la más extendida, pero otras necesitan adaptador; si solo hay llave manual sin cuerpo termostatizable, hay que cambiar la válvula |
| Qué hace sin internet | Ficha técnica o soporte del fabricante | Algunos mantienen la programación local y otros dependen más de la nube |
| Integraciones que usas | Ficha técnica | Compatibilidad con tu asistente de voz o con estándares como Matter, si te importa |
¿Lo instalo yo o llamo a un profesional?
Sustituir un termostato de dos hilos por otro que trabaja igual es una tarea sencilla si sigues el manual y cortas la corriente de la caldera antes. Llama a un técnico cuando no haya termostato previo y haya que tirar cable, cuando haya que abrir la caldera para acceder a bornes internos, cuando el termostato antiguo sea de 230 V, cuando quieras usar OpenTherm y no tengas claro dónde se conecta, o cuando la instalación sea de bomba de calor o suelo radiante con colectores. Ten en cuenta también que manipular la caldera por tu cuenta puede afectar a su garantía, y que cualquier intervención en la parte de gas corresponde a un instalador habilitado.
Funciones que mueven el consumo, las que no y los errores que se comen el ahorro
No todas las funciones valen lo mismo. Esta tabla separa las que actúan sobre la temperatura media o las horas de funcionamiento de las que solo aportan comodidad:
| Función | Cómo puede reducir el consumo | Cuándo aporta poco |
|---|---|---|
| Programación horaria | Baja la temperatura en las franjas en las que no la necesitas | Si ya lo hacías con un programable |
| Geolocalización | Pasa a ausencia cuando se va el último habitante, sin depender de horarios | Casas siempre ocupadas, suelo radiante, móviles con la ubicación desactivada |
| Detección de ventana abierta | Evita calentar mientras ventilas | Si ventilas cinco o diez minutos, como se recomienda |
| Arranque adaptativo | Retrasa el encendido lo justo para llegar a la hora con la temperatura pedida | Viviendas que se calientan muy rápido |
| Control por estancias | Permite mantener frescas habitaciones sin uso | Pisos pequeños o abiertos donde el calor se reparte igual |
| Modulación (OpenTherm o bus propio) | Ayuda a la caldera a trabajar a potencia baja y con menos ciclos | Calderas sin modulación o conectadas solo por contacto on/off |
| Compensación climática o previsión meteorológica | Ajusta el funcionamiento a la temperatura exterior | Depende mucho de cómo lo implemente cada sistema |
| Informes de consumo | No reducen nada por sí mismos; te ayudan a detectar derroches o averías | Si nunca los miras |
| Control por voz y escenas | Ninguna reducción directa | Siempre: es comodidad |
Cómo configurarlo para que ahorre de verdad
- Define solo dos o tres temperaturas. Confort, noche y ausencia. Usa las referencias del IDAE como punto de partida y ajusta en pasos de medio grado hasta encontrar tu mínimo cómodo.
- Haz horarios que se parezcan a tu semana real. Lunes a viernes no es lo mismo que el fin de semana, y quien teletrabaja dos días necesita dos perfiles distintos.
- Activa la geolocalización para todos los habitantes. Si solo la tiene una persona, el sistema creerá que la casa está vacía cuando no lo está, o al revés.
- Revisa la configuración al cambiar de estación. En otoño y primavera la calefacción puede necesitar menos horas o una consigna más baja.
- Cuida el emplazamiento del sensor. Si no puedes mover el termostato, algunos sistemas permiten usar el sensor de otro dispositivo de la estancia principal.
Errores que se comen el ahorro
- Subir la consigna porque «ahora es inteligente». Si con el aparato nuevo pasas de 20 a 22 ºC por comodidad, la regla del grado juega en tu contra y puedes acabar consumiendo más que antes.
- Dejar la configuración de fábrica. Los horarios por defecto no son los tuyos.
- Termostato junto a una fuente de calor. Mide temperaturas más altas que las reales del resto de la casa, apaga antes de tiempo y te empuja a subir la consigna.
- Cerrar del todo los radiadores de la estancia donde está el termostato. Ese cuarto nunca llega a la consigna y la caldera funciona de más para el resto de la vivienda.
- Bajadas demasiado profundas con bomba de calor o suelo radiante. Por lo explicado antes, pueden empeorar el rendimiento o el confort.
- Olvidar la purga y el mantenimiento. Un radiador con aire o una caldera sin revisar consumen más con cualquier termostato. Si quieres repasar medidas sin coste, tienes nuestros pasos para reducir el consumo de calefacción sin pasar frío.
- No comprobar el resultado. Sin comparar consumos antes y después, no sabrás si el aparato te está ayudando o no. El siguiente apartado explica cómo hacerlo bien.
Cómo comprobar tu ahorro real después de instalarlo
Comparar la factura de este invierno con la del anterior parece lo lógico, pero es la forma más fácil de engañarse. El precio de la energía cambia de un año a otro, y un invierno más suave o más frío mueve el consumo más que muchos termostatos. Para aislar el efecto del aparato, trabaja con energía y corrige por el clima.
1. Compara kWh, no euros
Usa el consumo de calefacción en kWh que calculaste en el paso 1 del método, para la temporada anterior y para la nueva. Los euros solo sirven al final, para traducir el ahorro con el precio que pagues en ese momento.
2. Corrige por el frío que ha hecho: los grados-día
Los grados-día de calefacción miden cuánto frío ha hecho en una temporada. Para cada día se calcula la diferencia entre una temperatura base (se usan habitualmente 15 ºC o 18 ºC) y la temperatura media exterior de ese día, y solo se suman los días en que la media queda por debajo de la base. Un invierno con más grados-día exige más calefacción. Puedes obtener las temperaturas medias diarias de una estación meteorológica cercana (AEMET ofrece datos abiertos) y hacer la suma en una hoja de cálculo. Lo importante es usar siempre la misma base y la misma estación.
Con eso calculas un indicador muy simple: kWh de calefacción divididos entre grados-día. Si el indicador baja de una temporada a otra, tu vivienda consume menos por cada grado de frío. Un ejemplo con números inventados solo para enseñar la operación: 8.000 kWh con 1.600 grados-día dan 5,0 kWh por grado-día; 7.200 kWh con 1.500 grados-día dan 4,8. La mejora sería de un 4 %, no del 10 % que sugiere la comparación directa de kWh, porque el segundo invierno fue más suave.
3. Anota todo lo demás que ha cambiado
Si en la misma temporada cambiaste ventanas, alguien empezó a teletrabajar, nació un bebé o sustituiste la caldera, el cambio de consumo no se puede atribuir solo al termostato. Apunta las fechas de cualquier cambio para interpretar los datos con cabeza. Y si la caldera también calienta el agua sanitaria, vuelve a separar ese consumo con los meses de verano.
4. Usa los datos del propio sistema con prudencia
Muchas apps muestran horas de funcionamiento o una estimación de ahorro. Son útiles para detectar cosas raras, como un radiador que no llega nunca a temperatura o una estancia que calienta muchas más horas de las esperadas, pero la cifra de ahorro que calcula el fabricante parte de sus propias hipótesis. Tu contador es el árbitro.
Alternativas más baratas, aire acondicionado y ayudas
Si el cálculo no sale, hay opciones intermedias
- Usar mejor el termostato que ya tienes. Bajar la consigna uno o dos grados y programar noche y ausencias no cuesta nada, y según la regla del IDAE es donde está buena parte del ahorro.
- Termostato programable o cronotermostato con wifi sencillo. Cubre horarios y control remoto sin las funciones avanzadas. Encaja en hogares con horarios regulares.
- Válvulas termostáticas manuales en los radiadores. Limitan la temperatura de cada estancia sin conexión ni app. Son la opción obvia para habitaciones que se usan poco, y el IDAE las incluye en su estimación de ahorro junto con los programables.
- Mejoras de estanqueidad. Burletes, sellado de cajas de persiana y cortinas gruesas por la noche reducen la demanda con cualquier sistema de control. Tienes más ideas en cómo reducir tu factura de la luz.
Termostatos inteligentes para aire acondicionado
Los splits se controlan con mando por infrarrojos, y existen controladores wifi que imitan ese mando para manejar el equipo desde el móvil, con horarios y geolocalización. Muchos equipos inverter recientes también traen módulo wifi del propio fabricante, o lo ofrecen como accesorio, y conviene mirarlo antes de añadir otro aparato. El método de cálculo es el mismo que en calefacción: el IDAE recomienda 26 ºC o más en verano y aplica la misma aproximación de alrededor de un 7 % por grado en climatización. Si hoy pones el aire a 23 ºC, subir a 26 ºC es lo que más te va a ahorrar, con o sin controlador. Tienes más detalle en cómo ahorrar luz en verano con aire acondicionado.
Ayudas: qué hay y qué no
Un termostato por sí solo rara vez es objeto de una subvención. Donde sí puede entrar es como parte de una actuación más amplia de rehabilitación energética de la vivienda o del edificio, dentro de programas autonómicos o municipales cuyas condiciones, importes y plazos cambian de una convocatoria a otra. Las deducciones del IRPF por obras de mejora de eficiencia energética están ligadas a acreditar una mejora del certificado energético y han tenido plazos de vigencia concretos, así que comprueba en la Agencia Tributaria si siguen vigentes y qué exigen antes de contar con ellas. Regla práctica en cualquier caso: lee la convocatoria vigente y no empieces la obra ni compres nada antes de solicitar la ayuda, porque muchas exigen que la actuación sea posterior a la solicitud.
Si lo que te preocupa es poder pagar la calefacción, las ayudas son otras: el bono social térmico está dirigido a hogares vulnerables y no subvenciona aparatos, sino parte del gasto. Lo tienes explicado en cómo solicitar el bono social térmico y en nuestra guía de ayudas para la calefacción en invierno.
Veredicto: ¿te interesa o no?
Con el método delante, la decisión es menos de fe y más de números. Así lo vemos:
Suele compensar si...
- Tu consumo de calefacción es alto en kWh, por clima o por tamaño de la vivienda.
- La casa pasa muchas horas vacía y hoy no bajas la temperatura al salir.
- Tus horarios son irregulares y un programable no te sirve.
- Tienes estancias que no usas y radiadores con válvula termostatizable.
- Tu caldera admite modulación compatible con el termostato que eliges.
- El retorno calculado, en el mejor caso, es claramente menor que los años que vas a vivir allí.
Probablemente no compensa si...
- Hay alguien en casa casi todo el día.
- Ya usas bien un programador y tus horarios son estables.
- Tu consumo es bajo por clima suave, vivienda pequeña o buen aislamiento.
- Tienes bomba de calor o suelo radiante con un control propio bien ajustado.
- Pagas la calefacción central por cuota fija, sin medición individual.
- No vas a dedicar tiempo a configurarlo ni a revisar los resultados.
Resumiendo la pregunta del título: ahorras lo que tu casa hoy desperdicia en grados y horas, con un techo que puedes calcular multiplicando la bajada media de temperatura por el 7 % aproximado del IDAE y aplicándolo a tus kWh de calefacción. En viviendas con consumo alto y casas vacías medio día, ese techo es interesante. En casas ocupadas, bien aisladas o con un programador bien usado, es pequeño. Y en todas, el primer grado que bajas en la consigna ahorra más que cualquier función del aparato.
Si tus números salen y ya has comprobado la compatibilidad con tu caldera, puedes comparar modelos y precios del momento en la categoría de termostatos inteligentes de PcComponentes.
Ver termostatos inteligentesPreguntas frecuentes
¿Cuánto ahorra realmente un termostato inteligente?
Depende de cuántos grados y horas de calefacción desperdicia hoy tu casa. El IDAE estima que cada grado menos de consigna reduce el consumo de climatización en torno a un 7 %. Calcula la bajada media de temperatura que conseguirías (grados que bajas por horas al día, entre 24), multiplícala por 7 % y aplícala a tus kWh anuales de calefacción. Ese resultado es un techo: la inercia de la vivienda y lo que ya haces con tu programador lo reducen.
¿Ahorra más que un termostato programable?
Solo en la parte que un programable no cubre: horarios irregulares, ausencias que no están en la programación, olvidos al salir de fin de semana y control por estancias. Si tus horarios son estables y ya tienes un programador bien ajustado, la diferencia en consumo será pequeña y la ventaja será sobre todo de comodidad y control remoto.
¿Es verdad que cada grado menos ahorra un 7 %?
Es la aproximación que publica el IDAE en sus recomendaciones para hogares. Es una media: en climas suaves y en casas con muchas ganancias solares cada grado pesa algo más, y en bajadas cortas la inercia de la vivienda hace que la temperatura real baje menos que la programada. Úsala para estimar un orden de magnitud, no como una garantía.
¿A qué temperatura conviene poner la calefacción?
El IDAE indica que 21 ºC con ropa adecuada es suficiente en invierno (en otra de sus páginas habla de 20-21 ºC), que de noche bastan 15-17 ºC y que en ausencias de unas horas se puede bajar a 15 ºC. En verano recomienda 26 ºC o más para el aire acondicionado. Ajusta si en casa hay bebés, personas mayores o enfermas.
¿Un termostato inteligente es compatible con cualquier caldera?
Casi todas las calderas murales domésticas admiten un termostato de ambiente por contacto on/off, y la mayoría de termostatos inteligentes pueden trabajar así. Otra cosa es la modulación: para que el termostato regule la potencia de la caldera, ambos tienen que compartir protocolo, sea OpenTherm o el bus propio del fabricante. Comprueba la marca y modelo exactos de tu caldera en su placa y el manual de instalación antes de comprar.
¿Qué es OpenTherm y lo necesito?
Es un protocolo abierto de comunicación entre caldera y termostato. En lugar de encender y apagar, el termostato pide una temperatura de impulsión y la caldera modula su potencia. Ayuda sobre todo en calderas de condensación, que rinden mejor trabajando a potencia baja y con menos ciclos. No es imprescindible para ahorrar con horarios y bajadas de temperatura, pero si tu caldera lo admite conviene aprovecharlo.
¿Merece la pena con aerotermia o suelo radiante?
Con más cautela. Muchas bombas de calor tienen su propia curva de compensación climática y rinden peor si se las obliga a recuperar deprisa tras bajadas profundas. El suelo radiante responde tan despacio que la geolocalización y las bajadas cortas aportan poco. En ambos casos suele funcionar mejor el control del fabricante bien configurado, con bajadas moderadas; si añades un termostato externo, que el instalador confirme cómo se integra.
¿Sirve si tengo calefacción central de comunidad?
Solo puedes actuar sobre tus radiadores, normalmente con cabezales termostáticos conectados. Si tu edificio tiene repartidores de costes o contador individual, lo que dejes de consumir se refleja en tu cuota. Si pagas una cuota fija o por coeficiente, el ahorro se reparte entre todos los vecinos y en tu recibo apenas se nota. El Real Decreto 736/2020 regula la contabilización individual de consumos en estos edificios.
¿Cuánto tarda en amortizarse?
Hazlo con tus números: suma el coste del termostato, accesorios, cabezales e instalación, y divídelo entre el ahorro anual en euros (tus kWh de calefacción por la reducción estimada y por tu precio variable del kWh, menos lo que ya ahorrabas y menos cualquier suscripción). Si incluso en el mejor caso el resultado supera los años que vas a vivir en la casa o la vida útil esperada del aparato, no lo compres por ahorro.
¿Apagar la calefacción al salir gasta más que dejarla encendida?
En general no: mientras la casa está más fría pierde menos calor, así que ahorras más durante la ausencia de lo que gastas al recuperar la temperatura. Las excepciones son el suelo radiante, por su lentitud, y las bombas de calor, que pueden perder rendimiento en recuperaciones bruscas. En esos casos es mejor una bajada moderada que apagar del todo.
¿Qué pasa si se cae el wifi?
Depende del modelo. Muchos siguen aplicando la programación guardada en el propio dispositivo y pierden solo las funciones remotas, como la app o la geolocalización, pero otros dependen más de la nube. Compruébalo en la ficha técnica o con el soporte del fabricante antes de comprar, sobre todo si tu conexión es inestable.
¿Puedo instalarlo yo mismo?
Si solo sustituyes un termostato de dos hilos por otro que trabaja igual, suele ser sencillo con la corriente de la caldera cortada y el manual delante. Llama a un técnico si no hay termostato previo, si hay que abrir la caldera, si el termostato antiguo es de 230 V, si quieres usar OpenTherm y no sabes dónde conectarlo, o si tienes bomba de calor o suelo radiante. Cualquier intervención en la parte de gas corresponde a un instalador habilitado.
Escrito por el equipo de EnergiaBarata
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