Respuesta corta: si nunca te salta el ICP y tus picos de demanda quedan claramente por debajo de lo contratado, bajar la potencia suele merecer la pena: el trámite cuesta poco y el ahorro es automático, orientativamente unos 30-45 € al año por cada kW que reduzcas. El riesgo es pasarse: quedarse corto significa cortes del ICP y pagar más por volver a subir. Mide antes de recortar.
Índice de contenidos
La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes demandar a la vez, medida en kilovatios (kW). No tiene que ver con cuánto consumes al mes, sino con cuántos aparatos puedes tener funcionando simultáneamente sin que salte el limitador. Y se paga aunque no la uses: es el término de potencia, la parte fija de la factura, que se cobra por cada kW y día del año.
Como referencia orientativa del mercado español en 2026, el término de potencia se mueve en torno a 30-45 € por kW y año sumando los distintos componentes, según tarifa y comercializadora (orientativo, compara varias ofertas; en la tarifa 2.0 TD hay además dos periodos de potencia, punta y valle, y muchas comercializadoras permiten contratar potencias distintas en cada uno). Con la potencia media de un hogar, esa parte fija puede suponer perfectamente 150-250 € al año antes de encender una sola bombilla.
De ahí el interés de esta palanca: cada kW que no necesitas es dinero tirado todos los meses, con la ventaja de que el ahorro, una vez hecho el cambio, no exige ningún esfuerzo posterior. Si quieres entender el resto de conceptos de tu factura, tenemos una guía para entender la factura de la luz partida a partida, y un repaso general de palancas en cómo ahorrar en la factura de la luz.
Mientras revisas tu potencia, comprueba también si tu precio por kWh es competitivo: el comparador oficial de la CNMC contrasta ofertas con tu consumo real, gratis y sin comisiones.
Cómo usar el comparador de la CNMC ¿Y el ahorro estructural? Genera tu propia energía: pide presupuestos de instaladores certificados, gratis y sin compromiso.Introduce cuántos kW quieres reducir y el término de potencia de tu tarifa (viene en tu factura, en €/kW·año o en €/kW·día; si está en €/kW·día, multiplícalo por 365). Si no lo sabes, deja el valor orientativo precargado.
Ejemplo: de 5,75 a 4,6 kW son 1,15 kW.
Rango orientativo del mercado español 2026: ~30-45 €/kW·año. Edítalo con el dato de tu factura.
Revisa los valores: introduce números positivos en ambos campos.
Ahorro anual estimado: —
Desglose: —
Equivale a unos — al mes de parte fija que dejas de pagar.
Estimación orientativa, no es una oferta. El término de potencia real depende de tu tarifa y comercializadora (rango orientativo 30-45 €/kW·año en 2026); los impuestos pueden variar el importe final. Compara varias ofertas antes de decidir.→ Siguiente paso: comprueba también tu tarifa en el comparador oficial
Un ejemplo con el rango orientativo: bajar 1,15 kW (el salto típico de 5,75 a 4,6 kW) supone entre unos 35 y 52 € al año según el término de potencia de tu tarifa. No te cambiará la vida, pero es un ahorro que se repite todos los años sin hacer nada más, y que se suma al de optimizar la tarifa o los horarios de consumo.
Bajar potencia compensa cuando se cumplen, a la vez, dos condiciones: tienes margen real de sobra y no estás a punto de cambiar tu equipamiento eléctrico. En la práctica, estos son los indicios de que te sobra potencia:
Y estos son los casos en los que no conviene precipitarse:
Seamos claros con la letra pequeña, porque bajar potencia no es gratis en términos de riesgo:
La buena noticia: bajar potencia es de los trámites más baratos del mundo eléctrico. En términos generales solo se abona un pequeño importe regulado de gestión, orientativamente en torno a 9-12 € más impuestos, que aparece en tu siguiente factura (orientativo; puede variar según tu caso). No hay que cambiar el contador ni recibir ninguna visita en la mayoría de viviendas con contador inteligente.
El proceso es sencillo:
Dos matices: si estás pensando también en cambiar de comercializadora, puedes aprovechar el mismo movimiento (el proceso completo lo tienes en cambiar de compañía de luz: pasos y ahorro); y recuerda que la potencia no depende de estar en regulada o en libre, aunque el precio del kW sí varía entre ofertas, otro motivo para comparar tarifas sin trampas.
En suministros monofásicos domésticos, las potencias normalizadas más habituales son estas (tu distribuidora puede admitir valores intermedios según el caso):
| Potencia (kW) | Perfil orientativo de vivienda |
|---|---|
| 2,3 | Estudios y viviendas mínimas con gas y muy pocos aparatos |
| 3,45 | Pisos pequeños-medios con gas o consumo eléctrico moderado |
| 4,6 | El estándar de muchos hogares: varios electrodomésticos simultáneos |
| 5,75 | Viviendas grandes o con aire acondicionado y cocina eléctrica |
| 6,9 - 9,2 | Casas con calefacción eléctrica, aerotermia o carga de coche eléctrico sin gestión |
Recuerda que en la tarifa 2.0 TD puedes contratar potencias distintas en punta y en valle: una estrategia habitual es mantener la potencia de día y ampliar solo la de valle (más barata) para cargas nocturnas como el coche eléctrico o el termo. Y si tu objetivo es reducir también la parte variable de la factura, los horarios importan: échale un ojo a la hora de luz más barata hoy y a nuestra guía general de ahorro energético. Para el ahorro de más calado, el autoconsumo: estima tu caso con la calculadora de ahorro solar.
Criterio de redacción de energiabarata.eu: los importes de esta guía (término de potencia ~30-45 €/kW·año, coste de gestión ~9-12 €) son rangos orientativos del mercado español en 2026, no precios de ninguna comercializadora concreta. Tu dato real está en tu factura y en las condiciones vigentes de tu tarifa: úsalo en la calculadora y compara varias ofertas antes de decidir.
Orientativamente, en el mercado español de 2026 el término de potencia suele moverse entre unos 30 y 45 euros por kW y año, según tarifa y comercializadora. Bajar un escalón típico (por ejemplo, de 5,75 a 4,6 kW, es decir 1,15 kW) supone en ese rango unos 35-52 euros al año. Es orientativo: compara varias ofertas y revisa tu precio concreto en la factura.
Bajar la potencia no tiene apenas coste: en general solo se abona un pequeño importe regulado de gestión, orientativamente en torno a 9-12 euros más impuestos. Subirla de nuevo sí conlleva costes mayores por los derechos regulados asociados a la potencia adicional, por eso conviene no pasarse al recortar.
Cuando la demanda simultánea supera la potencia contratada, el interruptor de control de potencia (ICP) corta el suministro y tienes que rearmar y desconectar aparatos. Si te ocurre a menudo, la solución es volver a subir potencia, con el coste que ello implica, así que conviene dimensionar bien antes de bajar.
Dos señales: nunca te salta el ICP ni usando varios electrodomésticos potentes a la vez, y tu maxímetro o los datos de tu distribuidora muestran picos de demanda claramente por debajo de la potencia contratada. Muchas distribuidoras publican en su área de cliente la potencia máxima demandada de los últimos meses: es el dato clave.
La regla general del mercado español limita los cambios de potencia a uno cada 12 meses, aunque ha habido periodos con flexibilizaciones. Consulta la condición vigente con tu comercializadora antes de tramitar el cambio y decide con margen.
No. El término de potencia y el término de energía son conceptos independientes de la factura: bajar potencia reduce la parte fija, pero el precio de cada kWh consumido sigue siendo el de tu tarifa. Son dos palancas de ahorro distintas y compatibles.
Ya sabes cuánto puedes ahorrar en la parte fija. Remata la parte variable comparando ofertas con tu consumo real en el comparador oficial de la CNMC.
Ir a la guía del comparador CNMC Y si buscas el ahorro estructural de verdad: solicita hasta 3 presupuestos de placas solares de instaladores certificados, gratis y sin compromiso.