Respuesta corta: la aerotermia merece la pena cuando la vivienda tiene una demanda de calefacción alta o media (muchas horas de uso al año), emisores de baja temperatura o posibilidad de instalarlos, y un horizonte de permanencia de varios años; y se vuelve especialmente rentable combinada con placas solares. No merece la pena, en cambio, en viviendas con muy pocas horas de calefacción, donde una bomba de calor aire-aire sencilla o incluso emisores puntuales resuelven lo mismo con una décima parte de la inversión. Aquí tienes los perfiles, los rangos de coste y los criterios para saber en qué lado estás.
La aerotermia es una bomba de calor que extrae energía térmica del aire exterior y la transfiere al interior de la vivienda: al circuito de calefacción y al agua caliente sanitaria en los sistemas aire-agua, o directamente al aire de las estancias en los sistemas aire-aire (los splits y conductos de toda la vida, cuando trabajan en modo calor). La clave es que no genera el calor quemando ni resistiendo: lo transporta. Por eso, por cada kWh eléctrico que consume entrega típicamente entre 2,5 y 4 kWh de calor útil (es el rendimiento estacional o SCOP), mientras que un radiador eléctrico entrega exactamente 1 y una caldera de gas algo menos de 1 por kWh de combustible.
Ese multiplicador es toda la tesis económica de la aerotermia: pagas más al instalar para pagar mucho menos cada invierno. Y de ahí sale también la regla de decisión: cuantos más kWh de calefacción necesites al año, más veces cobras la diferencia. Si tu demanda es mínima, el multiplicador actúa sobre casi nada y la inversión no se recupera. Si quieres la comparación directa con el gas, la desarrollamos a fondo en aerotermia vs caldera de gas; y si vienes de la duda general «¿gas o eléctrica?», empieza por nuestra guía calefacción de gas o eléctrica.
El paso con más impacto es poner números reales de tu vivienda encima de la mesa. Pide 3 presupuestos de instaladores certificados — gratis y sin compromiso — y compara partidas, no promesas.
Pedir 3 presupuestos gratis →Casa con calefacción encendida de cuatro a seis meses al año, factura de calefacción alta (gas, gasóleo o eléctrica pura). Aquí la aerotermia despliega todo su potencial: la demanda es alta, el ahorro anual es grande y la inversión se recupera en un plazo razonable. Si además el sistema actual es gasóleo o radiadores eléctricos, el salto de coste operativo es el mayor posible. Es el perfil donde también tiene más sentido dimensionar el conjunto con suelo radiante (si hay reforma) y autoconsumo solar.
Demanda media: la calefacción se usa a diario en invierno pero el invierno es corto. La aerotermia sigue siendo la opción eléctrica más barata de operar y suma un valor que a menudo se olvida al hacer números: el mismo equipo refrigera en verano. Si ibas a instalar aire acondicionado de todos modos, parte de la inversión ya estaba comprometida y la cuenta mejora. La versión aire-aire (conductos o multisplit) suele ser aquí la vía de mejor equilibrio coste/beneficio.
Pocas horas de calefacción al año, demanda baja. Una aerotermia aire-agua completa es matar moscas a cañonazos: la inversión no se recupera. La respuesta racional suele ser uno o dos splits con bomba de calor (que son aerotermia aire-aire, con el mismo multiplicador de rendimiento) y apoyo puntual. Antes de invertir en máquinas, revisa lo básico de la guía de ahorro energético: en este perfil, aislamiento y control dan más euros por euro invertido.
Si tu caldera tiene pocos años, la urgencia es baja: la sustitución anticipada rara vez es la mejor inversión. Usa el tiempo a favor: mejora aislamiento, y cuando la caldera se acerque al final de su vida (orientativamente 12-15 años), pide presupuestos de aerotermia con calma en lugar de decidir con la caldera rota en pleno enero, que es el peor escenario para negociar.
Los importes siguientes son rangos orientativos del mercado español en 2026, antes de ayudas; varían según potencia, marca, complejidad de la obra e instalador. Úsalos para detectar presupuestos fuera de rango, no como precio esperado exacto.
| Proyecto | Rango orientativo | Notas |
|---|---|---|
| Aerotermia aire-agua (unifamiliar, aprovechando emisores) | 8.000-15.000 € | Incluye equipo, depósito ACS e instalación; sin cambiar emisores |
| Aerotermia aire-agua + suelo radiante nuevo | 15.000-25.000 € | Solo tiene sentido con reforma; máximo confort y rendimiento |
| Sustitución parcial de radiadores por baja temperatura | 150-400 € por radiador (instalado) | Partida frecuente que muchos presupuestos iniciales omiten |
| Bomba de calor aire-aire (1-2 splits) | 1.500-3.500 € | La vía habitual en pisos y demanda baja |
| Bomba de calor por conductos (piso/casa mediana) | 3.000-6.000 € | Requiere falso techo; climatiza toda la vivienda |
| Instalación solar de autoconsumo (5-7 kWp) | 4.500-9.000 € | El complemento natural; ver sección siguiente |
Sobre el coste de operación: con un rendimiento estacional de 2,5-4 y un kWh eléctrico orientativo de 0,10-0,18 € en mercado libre, el kWh de calor útil sale en torno a 0,03-0,07 € — la referencia más baja entre los sistemas habituales. A eso hay que sumar que electrificar calefacción y ACS puede requerir revisar la potencia contratada (orientativo: ~30-45 €/kW·año por cada kW adicional).
En cuanto a ayudas: la sustitución de sistemas por bomba de calor viene apareciendo en programas de ayudas autonómicos y en deducciones ligadas a la mejora de eficiencia energética. Los importes, requisitos y plazos cambian por comunidad y por convocatoria, así que consulta siempre la convocatoria vigente en el canal oficial de tu comunidad autónoma antes de contar con una cifra; desconfía de quien te «garantice» una subvención en el presupuesto. Aplican los mismos consejos que damos para el caso solar en ayudas y subvenciones: cómo pedirlas.
La aerotermia rinde más cuanto más baja es la temperatura del agua que tiene que producir. Con suelo radiante (agua a ~30-40 °C) el equipo trabaja en su zona óptima; con radiadores clásicos de alta temperatura (60-70 °C) el rendimiento cae y el ahorro se estrecha. De ahí que la pregunta correcta al instalador no sea «¿cuánto cuesta la máquina?» sino «¿qué temperatura de impulsión necesita mi vivienda, estancia por estancia?».
Instalar aerotermia convierte tu vivienda en una consumidora intensiva de electricidad: calefacción, refrigeración y ACS pasan a la factura de la luz. Eso, que parece un inconveniente, es la puerta a la jugada con más sentido económico del panorama actual: producir parte de esa electricidad en tu tejado. Lo contamos en detalle en aerotermia con placas solares, pero el resumen es este:
¿Quieres una primera estimación de lo que la parte solar podría ahorrarte antes de hablar con nadie? Usa la calculadora de ahorro solar: dos minutos y sales con un orden de magnitud para tu caso.
Banderas rojas: presupuesto cerrado sin visitar la vivienda o sin datos de consumo; «subvención garantizada» descontada del precio antes de existir resolución; equipos sin marca/modelo concretos; presión para firmar hoy con descuento que caduca; y ausencia total de mención a tus emisores. Ninguna de ellas es ilegal; todas son aviso de que el número final no será el firmado.
Criterio de redacción de energiabarata.eu: no recomendamos marcas ni instaladores concretos y no publicamos cifras de amortización «garantizadas». Todos los importes de esta guía son rangos orientativos del mercado español en 2026 y deben contrastarse con varios presupuestos reales para tu vivienda. No cobramos de fabricantes por posicionar tecnologías.
De forma orientativa, una instalación completa de aerotermia aire-agua en vivienda unifamiliar ronda los 8.000-15.000 € según potencia, marca y si hay que adaptar emisores; con suelo radiante nuevo el proyecto completo puede irse a 15.000-25.000 €. En pisos, la vía habitual es la bomba de calor aire-aire (splits o conductos), entre 1.500 y 6.000 € orientativos. Compara siempre varios presupuestos.
Los equipos actuales mantienen rendimiento útil incluso con temperaturas exteriores bajo cero, aunque su eficiencia baja cuanto más frío hace. En zonas muy frías la clave es un buen dimensionado y trabajar con emisores de baja temperatura. En climas suaves y templados, que son la mayoría de España, la aerotermia rinde especialmente bien.
A veces sí, pero con matices. Los radiadores clásicos están pensados para agua a alta temperatura y la aerotermia rinde mejor a baja temperatura. Si los radiadores están sobredimensionados pueden funcionar bien; en otros casos conviene sustituir algunos por radiadores de baja temperatura o suelo radiante. Un buen instalador lo calcula estancia por estancia antes de presupuestar.
Es una de las combinaciones con más sentido técnico: la aerotermia convierte la vivienda en consumidora intensiva de electricidad, y el autoconsumo produce parte de esa electricidad a coste marginal casi nulo. Una instalación solar residencial ronda de forma orientativa los 4.500-9.000 € (5-7 kWp) antes de ayudas. El conjunto reduce la factura energética total de forma estructural.
No hay una cifra universal: depende de la demanda de calefacción, del sistema al que sustituye, del precio de tu kWh y de las ayudas que consigas. En viviendas con muchas horas de calefacción que sustituyen sistemas caros de operar, la amortización orientativa suele moverse en horquillas de 6-12 años; con poco uso de calefacción puede no compensar nunca frente a opciones más baratas de instalar.
Si tu perfil encaja (demanda media-alta, emisores viables, permanencia), el siguiente paso no es leer más: es comparar presupuestos concretos para tu vivienda. Pide 3 presupuestos de instaladores certificados — gratis y sin compromiso — y usa la checklist de esta guía para compararlos partida a partida.
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