Saltar al contenido principal
🛢 Precio Gasolina

Calcular Gasto Gasolina: Coste Real de Tu Viaje

|

Calculadora de Gasto en Gasolina

Introduce los datos de tu viaje para conocer el coste estimado en combustible.

El resultado es una estimación a partir de los datos que introduces. El precio del litro cambia a diario y varía entre gasolineras, así que conviene consultarlo el mismo día del viaje.

Respuesta rápida: para calcular gasto gasolina de un viaje, divide los kilómetros entre 100, multiplica por el consumo medio de tu coche en litros a los 100 km y multiplica el resultado por el precio del litro. Un trayecto de 400 km con un coche que gasta 6,5 L/100 km y la gasolina a 1,55 €/L sale por 40,30 €: (400 ÷ 100) × 6,5 × 1,55. Si vas y vuelves, multiplica por dos. Los precios que uses son los del día: el combustible se mueve cada jornada y entre estaciones de servicio hay diferencias de más de veinte céntimos por litro.

Cómo calcular el gasto de gasolina de un viaje

Antes de salir de viaje, saber cuánto vas a gastar en combustible te permite planificar el presupuesto con precisión. Da igual que sea el desplazamiento diario al trabajo o dos semanas de vacaciones por carretera: el cálculo se apoya en tres datos y ninguno es difícil de conseguir. La distancia que vas a recorrer, el consumo medio de tu vehículo y el precio actual del combustible bastan para tener una cifra fiable con un margen de error muy pequeño.

La fórmula básica para calcular el coste de combustible de cualquier trayecto es:

Coste = (Distancia en km / 100) x Consumo (L/100km) x Precio (EUR/L)

La fórmula, paso a paso

El primer paso convierte los kilómetros del trayecto en «unidades de 100 km», que es la escala en la que viene expresado el consumo de cualquier coche. El segundo paso te da los litros que necesitas. El tercero traduce esos litros a euros. Puedes hacerlo de memoria con una simplificación útil: multiplica el consumo por el precio y divide entre 100 para obtener el coste por kilómetro. Con 6,5 L/100 km y 1,55 €/L, el coste por kilómetro es de 0,10 €. A partir de ahí, cualquier trayecto se calcula multiplicando kilómetros por 0,10 €.

Esa cifra del coste por kilómetro es la más práctica de todas y la que más se olvida. Guárdala en la cabeza y sabrás en dos segundos si compensa desviarte treinta kilómetros para repostar más barato, cuánto le cuesta a un amigo el favor de acercarte al aeropuerto o si el tren sale a cuenta frente al coche cuando viajáis dos personas.

Un ejemplo resuelto de principio a fin

Vas a recorrer 400 km con un coche que consume 6,5 litros cada 100 kilómetros y la gasolina está a 1,55 € el litro. El cálculo es (400 / 100) × 6,5 × 1,55 = 40,30 €. Necesitas 26 litros, así que con medio depósito de un compacto te sobra. Si el viaje es de ida y vuelta, son 80,60 € y 52 litros: ahí ya conviene planificar dónde repostar, porque llenar en una estación de autopista frente a una de bajo coste en la misma ruta puede costarte entre 5 y 10 € más por depósito.

Fíjate en lo que cambia el resultado si mueves un solo dato. Con el mismo trayecto y un SUV de 9 L/100 km, el coste sube a 55,80 €. Con el coche original pero con la gasolina a 1,70 €/L, sube a 44,20 €. Y si en lugar de ir a 120 km/h haces el viaje a 110, el consumo baja en torno a un 10 % y el coste se queda cerca de los 36 €. El combustible es uno de los pocos gastos del coche sobre los que tienes control real a corto plazo.

Ida y vuelta, peajes y reparto entre ocupantes

El error más habitual al presupuestar un viaje es calcular solo la ida. El segundo es olvidar los kilómetros que haces una vez en destino: desplazamientos a la playa, excursiones, ir a comprar. Si vas a pasar una semana fuera, añade un margen de entre 100 y 300 km al total según lo que pienses moverte. El tercero es dejar fuera los peajes, que en algunas rutas pesan tanto como el combustible.

Cuando viajáis varios, divide el coste total del combustible más los peajes entre el número de ocupantes, conductor incluido. Un trayecto de 62 € repartido entre cuatro personas sale a 15,50 € por cabeza, una cifra que casi siempre gana al tren o al autobús. Con una sola persona en el coche, la comparación cambia por completo. Esta es, en la práctica, la razón por la que compartir coche sigue siendo la forma más barata de recorrer España.

«El gasto de combustible no lo decide el precio del litro, lo decide el consumo. Diez céntimos de diferencia en la gasolinera te ahorran unos 4 € en un depósito; un litro menos a los 100 km te ahorra esa cantidad cada 250 kilómetros, todos los días del año.»

Los tres datos que necesitas y de dónde sacarlos bien

La fórmula es trivial. Lo que separa una estimación útil de una que se queda a un 30 % de la realidad es la calidad de los tres números que metes. Vamos con cada uno.

Distancia: la del navegador, no la de la línea recta

Usa siempre la distancia por carretera de la ruta que vas a hacer de verdad, no la distancia entre ciudades que aparece en cualquier tabla. Entre la ruta por autopista de peaje y la alternativa gratuita puede haber cuarenta o cincuenta kilómetros de diferencia, y a veces la más corta es la que más consume porque va por puerto de montaña. Si el navegador te ofrece varias opciones, apunta los kilómetros de la que pienses seguir y súmale los desvíos previstos: gasolinera, área de descanso, recogida de alguien por el camino.

Para trayectos urbanos repetidos, mide una semana entera con el cuentakilómetros parcial en lugar de estimar. La gente subestima de forma sistemática los kilómetros que hace en ciudad, y son precisamente los más caros por kilómetro.

Consumo: por qué el dato del fabricante se queda corto

La cifra de la ficha técnica se obtiene en el ciclo de homologación WLTP, un procedimiento de laboratorio estandarizado que reproduce un patrón de conducción concreto a temperatura controlada. Es útil para comparar coches entre sí, que es para lo que se diseñó, pero no describe tu trayecto ni tu forma de conducir. En uso real, la desviación habitual está entre un 10 % y un 25 % por encima del dato homologado, y se dispara en recorridos cortos, en invierno y con el coche cargado.

Tienes dos fuentes mejores. La primera es el ordenador de a bordo: mira el consumo medio acumulado de los últimos miles de kilómetros, no el instantáneo. La segunda, más fiable, es el método del depósito lleno, que te explicamos en detalle en nuestra calculadora de consumo por kilómetro: llenas hasta el primer corte del surtidor, pones el parcial a cero, conduces con normalidad, vuelves a llenar en la misma estación y divides los litros del segundo repostaje entre los kilómetros recorridos, multiplicando por 100. Repítelo dos o tres veces y tendrás tu consumo real con muy poco margen de error.

Precio del litro: dónde mirarlo y cada cuánto cambia

El precio de los carburantes se mueve a diario y depende de la cotización internacional del producto refinado, del tipo de cambio, del margen de la estación y de los impuestos. En España conviven precios muy distintos en un radio de pocos kilómetros: entre una estación de autopista de marca y una automática de bajo coste es habitual una diferencia de entre diez y veinte céntimos por litro, que en un depósito de 50 litros son entre 5 y 10 €.

Para el cálculo, usa el precio de la estación en la que piensas repostar de verdad, no una media nacional. Si no lo sabes todavía, trabaja con una horquilla: calcula el viaje con un precio bajo y con uno alto y quédate con el rango. Es más honesto que una cifra falsamente exacta.

Ejemplos resueltos: rutas típicas en España

Esta tabla aplica la fórmula a diez rutas frecuentes. Los kilómetros son distancias aproximadas por carretera y pueden variar según el itinerario concreto. El cálculo usa un consumo de 6,5 L/100 km y un precio de 1,55 €/L como escenario de referencia, es decir, 0,10 € por kilómetro. Cambia cualquiera de los dos datos en la calculadora de arriba para adaptarlo a tu coche y al precio del día.

Ruta (solo ida) Km aprox. Litros Coste ida Ida y vuelta
Madrid - Barcelona62040,362,47 €124,93 €
A Coruña - Madrid59538,759,95 €119,89 €
Madrid - Málaga53534,853,90 €107,80 €
Madrid - Sevilla53034,553,40 €106,80 €
Madrid - Bilbao40026,040,30 €80,60 €
Madrid - Valencia35523,135,77 €71,53 €
Barcelona - Valencia35022,835,26 €70,53 €
Zaragoza - Madrid32020,832,24 €64,48 €
Sevilla - Málaga20513,320,65 €41,31 €
Valencia - Alicante17011,117,13 €34,26 €

Ninguna de estas cifras incluye peajes ni aparcamiento. Tampoco incorporan el sobreconsumo de los primeros kilómetros con el motor frío ni los rodeos en destino. Como regla práctica, añade entre un 5 % y un 10 % al resultado si el viaje incluye tramos urbanos largos, atascos previsibles o mucha montaña.

Del viaje suelto al presupuesto anual

El mismo cálculo escalado al año es el que de verdad cambia decisiones. Si haces 30 km de ida y 30 de vuelta al trabajo, son 60 km diarios; con unos 220 días laborables descontando vacaciones y festivos, salen 13.200 km solo por el trabajo. A 0,10 € por kilómetro son 1.320 € anuales de combustible. Si ese trayecto es urbano y el consumo real sube a 8,5 L/100 km, la factura se va a unos 1.740 €.

Con ese número delante se pueden comparar cosas de verdad: si el abono de transporte de tu zona cuesta menos que eso, si compensa mudarse más cerca, si tiene sentido cambiar de coche o si el coche compartido con un compañero divide la cifra entre dos. Nadie toma esas decisiones mirando el precio del litro; se toman mirando el gasto anual.

El coste por kilómetro que casi nadie calcula

El combustible es la parte visible del coste del coche, pero no es la mayor. A los céntimos por kilómetro del carburante hay que sumarles la depreciación del vehículo, el seguro, el impuesto de circulación, la ITV, los neumáticos, el mantenimiento periódico y las averías. Sumado todo, el coste real por kilómetro de un turismo particular suele multiplicar por varias veces el coste del combustible solo.

Para presupuestar un viaje concreto, el cálculo de combustible es el correcto: el resto de gastos los tendrías igualmente. Para decidir entre coche propio, alquiler o transporte público en el conjunto del año, hay que mirar el coste completo. Son dos preguntas distintas y conviene no mezclarlas.

Qué parte de lo que pagas en el surtidor son impuestos

Cuando repostas no pagas solo combustible. El precio de venta al público se compone del coste del producto refinado (que depende del mercado internacional), del margen de la distribuidora y de la estación, del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos y del IVA. El impuesto especial se aplica como una cantidad fija por cada 1.000 litros, con la cuantía que publica la Agencia Tributaria, y el IVA del 21 % se calcula encima del precio que ya incluye ese impuesto especial.

Esa estructura tiene dos consecuencias prácticas. La primera: como el impuesto especial es un importe fijo por litro, su peso relativo sube cuando el crudo baja y baja cuando el crudo sube, lo que amortigua las oscilaciones del precio final. La segunda: al aplicarse el IVA sobre la base que ya lleva el impuesto especial, cualquier subida del producto se amplifica un 21 % en el ticket. Si quieres el desglose exacto y vigente, consúltalo en la sede de la Agencia Tributaria, que es la fuente que manda.

Un apunte territorial: en Canarias no se aplica el IVA sino el IGIC, con tipos distintos, y también difiere la fiscalidad de los hidrocarburos. Por eso los precios canarios no son comparables con los peninsulares y no deberías usar una media nacional para calcular un viaje por las islas. En Ceuta y Melilla ocurre algo parecido con el IPSI.

Factores que influyen en el consumo real

El consumo que indica el fabricante es un dato orientativo obtenido en condiciones de laboratorio. En la conducción real hay múltiples factores que pueden aumentar o reducir de forma notable tu gasto de combustible:

  • Tipo de vía: la conducción en autopista a velocidad constante suele ser más eficiente que la urbana con arranques y paradas continuos. Por encima de 120 km/h, sin embargo, el consumo se dispara por la resistencia aerodinámica, que crece con el cuadrado de la velocidad.
  • Estilo de conducción: las aceleraciones bruscas y los frenazos son el factor que más margen te deja. Entre una conducción agresiva y otra anticipativa, con marchas largas y sin frenar en balde, la diferencia de consumo en el mismo recorrido es de dos dígitos porcentuales.
  • Presión de los neumáticos: circular con neumáticos desinflados aumenta la resistencia a la rodadura. Media bara por debajo de lo recomendado supone un porcentaje pequeño pero constante de consumo extra, además de alargar la distancia de frenada y desgastar el dibujo de forma irregular.
  • Peso y carga aerodinámica: cada 100 kg adicionales pasan factura, pero mucho más lo hace lo que llevas fuera. Una baca cargada o un cofre de techo pueden añadir un porcentaje de consumo muy superior al del mismo peso metido en el maletero, y siguen penalizando aunque vayan vacíos. Desmóntalos cuando no los uses.
  • Climatización: el compresor del aire acondicionado añade consumo, y el porcentaje crece cuanto mayor es el salto térmico y menor la velocidad. En ciudad con calor extremo se nota; en autovía, poco. Por encima de 80 km/h suele salir mejor el aire que las ventanillas bajadas.
  • Pendientes y orografía: las zonas montañosas incrementan de forma notable el consumo en las subidas. En las bajadas, levanta el pie y deja que el corte de inyección haga el trabajo en lugar de bajar en punto muerto: con la marcha metida y sin acelerar, los motores modernos no inyectan combustible.
  • Temperatura y trayectos cortos: el motor frío consume bastante más durante los primeros kilómetros. Una sucesión de trayectos de dos o tres kilómetros puede dar un consumo medio disparatado aunque el coche sea eficiente. Es el escenario en el que un híbrido saca más ventaja.
«Si solo vas a cambiar una cosa de tu forma de conducir, que sea anticiparte: mirar lejos, levantar el pie antes y no llegar acelerando a un semáforo que ya está en rojo. Es gratis, no alarga el viaje y se nota en el depósito.»

Consumo medio según el tipo de vehículo

Para que tu cálculo sea lo más preciso posible conviene partir de un consumo realista para tu categoría de coche. La tabla recoge horquillas de consumo en uso mixto, más cercanas a lo que se ve en carretera que a los datos de homologación. Son referencias para estimar, no mediciones de un banco de pruebas: cada motorización y cada conductor mueven el resultado.

Tipo de vehículo Gasolina (L/100km) Diesel (L/100km)
Utilitario (Ibiza, Polo...)5,5 - 6,54,5 - 5,5
Compacto (Golf, Focus...)6,0 - 7,55,0 - 6,0
Berlina (Serie 3, A4...)7,0 - 9,05,5 - 7,0
SUV medio (Tucson, Tiguan...)7,5 - 9,56,0 - 7,5
SUV grande (X5, Q7...)9,0 - 12,07,0 - 9,0

Qué significa exactamente el dato WLTP

El WLTP sustituyó al antiguo NEDC precisamente porque este último daba cifras poco creíbles. El nuevo ciclo es más largo, más rápido y contempla equipamiento opcional, así que sus consumos están más cerca de la realidad. Aun así sigue siendo un ensayo de laboratorio con temperatura, carga y perfil de velocidad prefijados. Tómalo como lo que es: una vara de medir común para comparar coches, no una promesa de consumo.

En híbridos enchufables la brecha es mayor todavía, porque el dato homologado supone que arrancas con la batería llena. Si no lo cargas, el consumo real se parece más al de un gasolina convencional algo pesado. En nuestra guía de consumo real de los coches híbridos lo desarrollamos con más detalle.

Cuánto cuesta llenar el depósito según el segmento

Otra pregunta habitual, y se resuelve con una multiplicación: capacidad del depósito por precio del litro. Como el precio se mueve a diario, la tabla ofrece tres escenarios en el rango que ha sido habitual en los últimos años para la gasolina 95. Comprueba el precio del día antes de dar una cifra por buena.

Segmento Depósito típico A 1,45 €/L A 1,55 €/L A 1,65 €/L
Urbano y utilitario40 - 45 L58 - 65 €62 - 70 €66 - 74 €
Compacto45 - 55 L65 - 80 €70 - 85 €74 - 91 €
Berlina55 - 70 L80 - 101 €85 - 109 €91 - 115 €
SUV medio55 - 65 L80 - 94 €85 - 101 €91 - 107 €
SUV grande y todoterreno70 - 90 L102 - 131 €109 - 140 €116 - 149 €
Monovolumen y furgoneta60 - 80 L87 - 116 €93 - 124 €99 - 132 €

Ten en cuenta que casi nunca llenas desde cero: el depósito no se apura hasta la última gota y la reserva suele guardar entre 5 y 8 litros. El importe real de un repostaje «a llenar» con la luz encendida suele ser un 15-20 % inferior a las cifras de la tabla.

Gasolina, diésel, GLP, híbrido y eléctrico: coste por 100 km

Una de las preguntas más frecuentes en 2026 es si compensa cambiar de tecnología por el ahorro en combustible. Esta comparativa parte de consumos medios realistas y de precios unitarios en la horquilla habitual. No es una prueba de laboratorio ni un ensayo propio: es la fórmula de arriba aplicada a cada motorización con sus supuestos declarados.

Motorización Consumo medio real Precio de referencia Coste / 100 km
Gasolina 956,0 - 7,5 L1,45 - 1,70 €/L8,7 - 12,8 €
Diésel5,0 - 6,0 L1,35 - 1,60 €/L6,8 - 9,6 €
GLP (autogás)7,5 - 8,5 L0,95 - 1,10 €/L7,1 - 9,4 €
Híbrido no enchufable4,5 - 5,5 L1,45 - 1,70 €/L6,5 - 9,4 €
Eléctrico, carga en casa (valle)15 - 18 kWh0,10 - 0,15 €/kWh1,5 - 2,7 €
Eléctrico, carga rápida pública17 - 21 kWh0,45 - 0,65 €/kWh7,7 - 13,7 €

La conclusión honesta es que el eléctrico gana por goleada solo si cargas en casa y con una tarifa que aproveche las horas valle. En carga rápida de pago en carretera, el coste por kilómetro se acerca al de un gasolina eficiente. Si haces más de 15.000 km al año y cargas mayoritariamente en casa, el ahorro anual en energía puede rondar el millar de euros frente a un gasolina equivalente; si vives sin plaza de garaje y dependes de la red pública, ese cálculo se cae. Puedes afinar los números en nuestra guía de coste de cargar el coche eléctrico en casa y en la de consumo del coche eléctrico.

Sobre ayudas a la compra: existen programas públicos de apoyo a la movilidad eléctrica —el Plan MOVES III se dirige a vehículos eléctricos y puntos de recarga, no a otras instalaciones— gestionados por las comunidades autónomas con plazos, requisitos y presupuesto propios. Comprueba la convocatoria vigente en tu comunidad antes de contar con nada y no des por hecho ningún importe: la información actualizada la tienes en nuestra página del Plan MOVES III.

El GLP merece una mención aparte porque es el gran olvidado. Consume más litros que la gasolina, pero el litro cuesta bastante menos, así que el coste por kilómetro baja. A cambio, la red de estaciones con autogás es limitada, la conversión tiene un coste de entrada y el depósito adicional resta hueco al maletero. Tiene sentido para quien hace muchos kilómetros y tiene surtidor cerca; para el resto, no. Lo comparamos en detalle en precio del GLP.

Cómo gastar menos sin cambiar de coche

Aplicar técnicas de conducción eficiente y un mínimo de planificación reduce la factura de combustible de forma apreciable sin tocar el coche. Estas son las estrategias que más rendimiento dan por el esfuerzo que cuestan:

Velocidad óptima

Mantente entre 80 y 100 km/h cuando la vía lo permita. Pasar de 120 a 110 km/h recorta en torno a un 10 % el combustible del tramo, y de 140 a 110 la diferencia es mucho mayor. El control de crucero te ayuda a no ir subiendo el pie sin darte cuenta.

Planifica la ruta

Evita horas punta y atascos. Un viaje con tráfico fluido consume mucho menos que uno con paradas constantes. Consulta el estado del tráfico antes de salir y valora retrasar la salida media hora si eso te ahorra un embudo conocido.

Reposta donde sea más barato

Las diferencias entre gasolineras pueden superar los 20 céntimos por litro. Consulta nuestro mapa de gasolineras baratas antes de repostar y evita llenar en las áreas de servicio de autopista salvo necesidad.

Mantenimiento al día

Un filtro de aire saturado, unas bujías gastadas o un aceite fuera de especificación empeoran el rendimiento del motor. Revisa filtros, bujías, aceite y presión de neumáticos con la periodicidad que marque el libro de mantenimiento.

Quita lo que no uses

Bacas, portabicicletas y cofres de techo penalizan la aerodinámica todo el año aunque vayan vacíos. Desmóntalos al volver del viaje. Y vacía el maletero de lo que lleva meses ahí sin motivo.

Aprovecha descuentos reales

Tarjetas de fidelización, apps de pago y acuerdos con supermercados descuentan céntimos por litro. Comprueba si el descuento es inmediato o en forma de saldo, y compara el precio final: una estación con descuento puede seguir siendo más cara que la automática de al lado.

Errores frecuentes al calcular el gasto de gasolina

El primero, ya lo hemos visto, es usar el consumo homologado en vez del real. El segundo, calcular solo la ida. El tercero, mezclar unidades: si tu coche te da el consumo en kilómetros por litro en lugar de litros a los 100 km, tienes que convertirlo dividiendo 100 entre esa cifra. Un coche que hace 15 km/L consume 6,67 L/100 km.

El cuarto error es olvidar que el precio del combustible no es el único gasto variable de un viaje largo: peajes, aparcamiento en destino y, si hay que cruzar en barco, la tarifa del ferry. El quinto es dar por bueno un precio medio nacional cuando repostas en un punto concreto. Y el sexto, más sutil: desviarte veinte kilómetros para ahorrar cinco céntimos por litro. Con un depósito de 50 litros ahorras 2,50 €, y esos cuarenta kilómetros de ida y vuelta te cuestan unos 4 €. La cuenta sale al revés.

«Antes de desviarte a repostar más barato, haz la cuenta: multiplica los litros que vas a meter por el ahorro en céntimos y compáralo con lo que te cuesta el desvío. Por debajo de cinco kilómetros extra casi siempre compensa; por encima de quince, casi nunca.»

Dónde consultar el precio actual de la gasolina

Para que tu cálculo sea preciso necesitas el precio actualizado del combustible. En España los precios varían de forma apreciable entre comunidades autónomas, entre marcas y entre estaciones de la misma marca. El Ministerio para la Transición Ecológica mantiene un geoportal oficial con los precios declarados por todas las estaciones de servicio del país, actualizados a lo largo del día. Es la fuente de referencia y es gratuita: las estaciones están obligadas a comunicar sus precios.

También puedes consultar nuestro artículo sobre precio de la gasolina por ciudad para hacerte una idea de los niveles medios en tu zona, o el seguimiento de precios de Repsol si repostas habitualmente en esa red.

Las gasolineras de marca blanca o desatendidas, como Plenoil o Ballenoil, y las de grandes superficies como Carrefour o Alcampo, suelen situarse por debajo de las estaciones de marca premium con servicio. La contrapartida es que muchas son automáticas, sin tienda ni personal, con horarios limitados y a veces sin posibilidad de pagar en efectivo. Si te interesa exprimir esa diferencia, tienes la guía completa en gasolineras baratas cerca de ti, y si te planteas una tarjeta de fidelización, el análisis de la tarjeta Repsol.

Si además del coche quieres poner orden en el resto de tus gastos de energía, en precio de la luz y en ahorrar en la factura de la luz aplicamos la misma lógica: datos oficiales, cálculos transparentes y ninguna promesa que no salga de una operación que puedas repetir tú.

Preguntas frecuentes sobre el gasto de gasolina

¿Cuál es la fórmula para calcular el gasto de gasolina?

Coste = (kilómetros ÷ 100) × consumo en litros a los 100 km × precio del litro. Con 400 km, 6,5 L/100 km y la gasolina a 1,55 €/L salen 40,30 €. Si el viaje es de ida y vuelta, multiplica el resultado por dos.

¿Cuánto gasta de gasolina un coche en 100 kilómetros?

Un utilitario de gasolina se mueve entre 5,5 y 6,5 litros a los 100 km en uso mixto, un compacto entre 6 y 7,5, una berlina entre 7 y 9 y un SUV grande entre 9 y 12. En ciudad pura, súmale entre uno y dos litros a esas cifras.

¿Cuánto cuesta un viaje de 500 km en coche?

Con un consumo de 6,5 L/100 km y la gasolina a 1,55 €/L, 500 kilómetros son 32,5 litros y unos 50,40 € de combustible solo de ida. A 1,45 €/L bajan a unos 47 € y a 1,70 €/L suben a unos 55 €. A eso hay que sumarle los peajes que tenga la ruta.

¿Cómo sé el consumo real de mi coche?

Llena el depósito hasta el corte del surtidor, pon el cuentakilómetros parcial a cero, conduce con normalidad hasta gastar al menos media carga y vuelve a llenar en la misma gasolinera. Divide los litros del segundo repostaje entre los kilómetros recorridos y multiplica por 100. Repítelo un par de veces para promediar.

¿Cuánta gasolina gasta un coche parado en un atasco?

Un motor de gasolina al ralentí consume del orden de medio litro a un litro por hora según la cilindrada y si va el aire acondicionado. Lo caro de un atasco no es el ralentí, sino el ciclo continuo de acelerar y frenar, que puede duplicar el consumo respecto a circular fluido.

¿Sale más barato el diésel que la gasolina?

Por kilómetro casi siempre sí, porque un diésel consume alrededor de un litro menos a los 100 km y el gasóleo suele estar unos céntimos por debajo. Por coste total no está tan claro: el diésel se paga más caro de compra, el mantenimiento es más caro y en muchas ciudades tiene restricciones de circulación según la etiqueta ambiental.

¿Cuánto cuesta llenar el depósito?

Multiplica la capacidad del depósito por el precio del litro. Un utilitario de 40-45 litros ronda los 62-70 € con la gasolina a 1,55 €/L; un SUV grande de 70-90 litros se va a 109-140 €. Como el precio cambia a diario, tómalo como una horquilla y no como un importe fijo.

¿El aire acondicionado gasta mucha gasolina?

El compresor añade un porcentaje de consumo que crece cuanto mayor es el salto de temperatura y menor la velocidad: en ciudad y con mucho calor se nota bastante, en autovía apenas. Por encima de 80 km/h el aire acondicionado suele salir mejor que las ventanillas bajadas, porque estas disparan la resistencia aerodinámica.

¿Repostar gasolina 98 hace que gaste menos?

Si tu coche no exige 98 por manual, no vas a notar una bajada de consumo que compense la diferencia de precio. La 98 tiene mayor octanaje, que es resistencia a la detonación, no más energía por litro. Usa la que indique el fabricante.

¿Cómo reparto el gasto de gasolina entre los ocupantes?

Calcula el coste total del combustible con la fórmula, súmale los peajes y divide entre el número de personas que van en el coche, conductor incluido. Un trayecto de 62 € entre cuatro personas sale a 15,50 € cada una.

¿Puedo deducir la gasolina si uso el coche para trabajar?

Depende de tu situación y las reglas son estrictas: en el IRPF de un autónomo el vehículo debe estar afecto de forma exclusiva a la actividad salvo excepciones tasadas, y en el IVA la ley presume una afectación del 50 % para vehículos turismo, admitiendo prueba en contrario. Consulta tu caso concreto con un asesor fiscal antes de deducirte nada.

¿Cuánto se ahorra bajando de 120 a 110 km/h?

En torno a un 10 % de combustible en ese tramo, porque la resistencia del aire crece con el cuadrado de la velocidad. En un trayecto de 600 km con un coche de 6,5 L/100 km son unos 4 litros menos, a cambio de unos veinte minutos más de viaje.

Cómo hemos hecho estos cálculos

Todas las cifras de esta página salen de aplicar la misma fórmula pública con los supuestos que declaramos en cada tabla: consumo en litros a los 100 km, precio por litro y distancia por carretera. No hemos realizado ensayos propios, no medimos coches en banco de pruebas y no publicamos reseñas ni valoraciones de usuarios sobre esta herramienta, porque no las tenemos. Las horquillas de consumo son referencias de uso mixto habituales por segmento, no mediciones certificadas.

Los precios de carburante que aparecen en los ejemplos son escenarios de trabajo, no cotizaciones en vivo: el combustible cambia de precio a diario y por estación de servicio, y la única cifra válida para tu cálculo es la del día y el surtidor donde vayas a repostar. Para el dato oficial, el geoportal del Ministerio. Si detectas un error en algún cálculo o una cifra desactualizada, escríbenos a [email protected] y lo corregimos.

Un último apunte: esta página es informativa y no sustituye al asesoramiento profesional. Las cuestiones fiscales relacionadas con la deducción de combustible, y cualquier decisión de compra o cambio de vehículo con implicaciones económicas relevantes, conviene contrastarlas con un asesor que conozca tu caso.